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Eugenio de Ávila
Jueves, 7 de diciembre de 2017
PATRONA DE ZAMORA

Descubiertos restos de policromía medieval en la restauración de la imagen de la Virgen de la Concha

Así lo ha comentado hoy, en rueda de prensa, Patricia Ganado, restaurada de la imagen de la Patrona de Zamora

[Img #16671]“Hemos descubierto, al eliminar los añadidos sintéticos que, además, le estaban haciendo mucho daño, que hay restos de policromías medievales, una más antigua, románica, y, otra posterior, que puede ser gótica. La cabeza es posterior, añadida en el siglo XVIII. Esto quiere decir que ha sido una Virgen medieval reutilizada”. Palabras de Patricia Ganado, restauradora de la imagen de la Virgen de la Concha, patrona de Zamora, durante la rueda de prensa, celebrada hoy, en la iglesia de San Andrés, para dar a conocer la nueva imagen de la gran devoción zamorana. Añadió que “el presidente, Florián Ferrero (presente en la rueda de prensa), está muy contento porque lo puede relacionar con acontecimientos que han surgido a lo largo de la historia y que para la cofradía es muy interesante”. La restauración de las imágenes, como informó Florián Ferrero fue fruto de dos patrocinios: Caja Rural y una familia de la cofradía.

Reconoció Patricia que la última intervención en la imagen de la Concha fue “muy desafortunada, pues estaba cubierta de materiales sintéticos que no dejaban respirar la madera y su imagen era como de maniquí, no de una Virgen de bastidor. Por lo tanto, la intervención ha costado mucho, porque levantar todos esos materiales sintéticos resulta muy difícil”.

La restauración se inició en septiembre y se concluyó hace un par de días.

La restauración del Niño corrió a cargo de Bernardo Medina, que explicó en qué consistió su labor: “Partimos de un niño de Malinas (Flandes), hacia 1500.  Hay que imaginarse que es de esa época, por lo poco que le queda del cuerpo, por el vientre, las caderas. En muchos casos, está a un centímetro del que conocemos y existe. No podemos irnos al primitivo porque no se lo podrían poner zapatos y el segundo Niño tiene pies para ponerle calzado, pero ya con estética barroca. Por esa razón le cortarían las manos y  le pondrían también cabezas, porque  son barrocos del siglo XVIII. Se puede constatar por la documentación de la cofradía. Lo que se ha hecho ha sido eliminar estucos que sobresalían demasiado, pero tampoco hemos podido documentar las policromías. Se ha conservado debajo para que todo tenga el aspecto barroco, no es aspecto tardogótico, que sería un malinés. Aún así se le ve algo de policromía de esa época, de 1500, y el resto es posterior. En la cara se han eliminados dos policromías fuertes y otra que era aguada, como una piel muy finita. Por lo tanto, el color que estamos viendo en la cara es totalmente original de la reposición de la cabeza barroca, y los de las manos, por la erosión que tenía de llevar espigas y cerezas y todo lo que se le iba añadiendo, bola de plata, se le han cambiado dedos haciéndolos más barrocos, y no tan funcionales y rígidos como los que tenía, eliminándoles todas las pinturas que estuvieran y las puntas industriales, tanto en el brazo izquierdo, como en los dedos añadidos, en cada uno, una o dos puntas, algunas largas, puntas de aguja, y de cristal. Se han rehecho con materiales, algunos, reversibles; pero se han dejado bastante anclados y con la estética barroca. Y el retoque de una época a otra, según vas por el cuerpo, intentando que haya cierta redondez en el color. Lo de la cara y el pelo son originales barrocos. Estaba lleno de algo que las madres hacen con los niños, besar; por lo tanto estaba lleno de micas de barras de labios, de besos y sobeteos. Y todo el agrietado que se veía era de repintes sobre repintes. Son las propias de la madera y de la evolución, que no se pueden más que disimular, pero nunca tapar. Es sorprendente lo que se ve. Hay que barnizarlas con barnices más opacos, para, si llueve, que los factores meteorológicos no le afectan tanto. Son colores casi pulimentos, capa a  capa milímetro a milímetros. Solo con pasarle un guante, adquiría un brillo espectacular”.

Feliciano Ferrero, secretario de la Fundación Caja Rural, manifestó que “es emocionante que una imagen que goza de tanta devoción de los zamoranos, sea restaurada, sea tratada como se merece y que la podamos seguir contemplando durante muchos años. Eso es la idea que tenemos la inmensa mayoría de los zamoranos con nuestro patrimonio. Nosotros tenemos que ser los que tengamos que preocuparnos de conservarlo, porque los vecinos no van a venir”.

Cerró la rueda de prensa, el presidente de la cofradía Virgen de la Concha, que mostraba una enorme satisfacción con la labor realizada: “Simplemente, dar las gracias a muchísima gente, al propio Seminario, a Narciso, nuestro párroco, que siempre nos está animando; a la familia patrocinadora y Caja Rural, porque la cofradía no podría afrontar esta restauración; a José Ángel Rivera, y a los dos restauradores, Patricia y Bernardo, el mimo y trabajo que le han echado”.

Como presidente de la cofradía, Florián Ferrero confesó que “me siento orgulloso porque nos ha tocado subir un peldaño, porque hay que considerarlo como un paso para que esto siga siendo objeto de veneración para generaciones posteriores. Nos  ha servido para empezar a saber más de la imagen, para que podamos estudiarla. Ahora ya podemos intuir algo más sobre los famosos incidentes de 1495, el Niño sufrió daños irreversibles, lo mismo que la cabeza de la Virgen. Entonces, posiblemente, después de 1495 fuera sustituido, y cómo determinados elementos, como cuando a la Virgen se le pone la bandera en la mano y deja de tener su Niño en el regazo, mirando hacia abajo, como se ven en los cuadros de San Antolín, fue necesario hacer una nueva cabeza y pasar el niño a los pies. Eso nos permitirá estudiar, saber más. Y la intención es, después de que pasen estos actos, hacer una presentación científica en la que se puedan ver imágenes y esa evolución y poder avanzar en esos elementos, saber cómo era el tamaño de la imagen antigua”.

Los actos para hoy, en la celebración del aniversario de la Coronación, serán los siguientes:

A las ocho de la tarde, vigilia, dedicada a los jóvenes, en la iglesia de San Andrés. A continuación, hacemos un Rosario de Luz, siguiendo las instrucciones de la Diócesis, hasta la Catedral. Mañana, a las doce la mañana, la Misa, presidida por don Gregorio: “Queremos que sea un día de gloria y de alegría para esta imagen que cumple 25 años. Por la tarde, besamanos en San Vicente, y después, vísperas, rosario, misa y, el día 9, de nuevo besamanos en San Vicente”.

Fotografías: Enrique Onís

 

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