Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Eugenio de Ávila
Miércoles, 14 de marzo de 2018
SEÑORA

Locos de atar

Concha Pelayo (Escritora/ Gestora Cultural
Miembro de AICA, FEPET y ARHOE)

[Img #18321]Desde hace algún tiempo me asalta una cierta inquietud al comprobar que pese a esa apariencia de que todo está bien y de que todo funciona, la realidad es otra bien distinta. Ya no se sabe lo que está bien o al contrario; si actuamos con cordura o al revés o si los demás están en lo cierto. O no.  Ya veo que me voy  pareciendo a Rajoy en la manera de exponer las cosas. Vaya frasecitas para empezar.

 

El asesinato del niño Gabriel nos ha vuelto a todos locos o me lo parece a mí. Ya no quiero mencionar a los medios de difusión porque son repetitivos y  monotemáticos. Todos dice las mismas cosas y todos muestran las mismas imágenes para sacar del personal opiniones para todos los gustos. A la gente, parece, que el caso no está tan claro, insinuando que ven todo muy raro, muy confuso. Pese a que la asesina ha confesado su crimen, sin que, hasta el

momento, haya culpabilizado a nadie, los cometarios apuntan sobre que sí tenía que haber un cómplice y etcétera, etcétera, etcétera. Un horror.

 

Lo que es sorprendente e intolerable, diría yo, es que a través de las redes sociales remitan un whasap en el que se ve una fotografía donde hay varias personas con nombres y apellidos formando parte de una antigua candidatura electoral de Almería del grupo de PODEMOS y entre esas personas puede verse a Ángel Cruz, el padre del niño asesinado.

 

La persona que me envía ese whasap, imagino, se lo han enviado a ella y así indefinidamente. No hay comentarios, simplemente que el padre de Gabriel pertenece a PODEMOS. La caja de Pandora queda abierta para el avispado lector.

 

¿Cómo es posible que haya gente tan obtusa, tan cruel, tan irresponsable para relacionar un hecho tan dramático como la muerte de ese pobre niño con que su padre milite en un partido  contra el que se ha cargado tanto y tanto y tanto hasta hacerlo parecer el enemigo más perverso de la historia de la democracia?

 

Es muy lamentable que todavía existan mentes tan poco evolucionadas, tan pacatas,  que no sean capaces de discernir entre una cosa y otra.  Ante hechos tan lamentables solo me resta decir que vivimos en un mundo absurdo, loco de atar, enganchado a las televisiones basura y a las redes sociales.

 

Una pena que programas televisivos de calidad sólo podamos verlos a altas horas de la noche cuando las ciudades y los pueblos duermen.

 

Que nadie se confunda, ni milito en ningún partido y no soy ni de izquierdas ni de derechas. Mi pensamiento es libre.  Por suerte.

 

Concha Pelayo es 

Escritora/ Gestora Cultural

Miembro de AICA,  FEPET y ARHOE

 

¡Deje su comentario!
Normas de Participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
El Día de Zamora • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2018 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress