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Beatriz Recio Pérez
Martes, 12 de junio de 2018
HIPERTEXTUAL CIENCIA

'Trescientos años de la carta con la que nació Voltaire, azote de intolerantes' por Carlos Prego

Tal día como hoy François-Marie Arouet cambiaría su nombre por el de Voltaire. Durante años se ha especulado sobre el origen del seudónimo, que apareció por primera vez en una carta que el joven envió tras salir de prisión

[Img #19992]Años antes de que una multitud enfurecida y sedienta de revolución tomase la Bastilla de París —el 14 de julio de 1789— sus calabozos sirvieron de hogar a uno de los grandes genios de la Ilustración: François-Marie Arouet. Aunque su obra aún sigue celebrándose en pleno siglo XXI como una de las cumbres del pensamiento del XVIII, su nombre dice hoy muy poco. Su nombre oficial, claro.

Tras abandonar el calabozo, el joven literato decidió cambiar su nombre por el de Voltaire.

Arouet, entonces un literato prometedor que hacía gala de una mente asombrosamente ágil para sus 23 años, había sido confinado en una celda de la Bastilla en 1717 por escribir una sátira que ridiculizaba al Duque de Orleáns, regente de Francia.

Su presidio duró 11 meses. Cuando en 1718 pudo al fin abandonar la Bastilla, Arouet tomó una curiosa decisión: dejar su nombre en aquel sucio y frío calabozo de París. Quizás porque no quería verse marcado tras su paso por la cárcel o tal vez para poner tierra de por medio con su pasado, el joven se “rebautizó” a sí mismo. Escogió un seudónimo. Uno sugerente, con gancho, a juego con su faceta de literato… escogió ser Voltaire.

La carta con la que nació Voltaire:

El primer documento que se conserva con esa firma lo escribió Arouet un día como hoy de 1718 —hace justo 300 años— y aunque la vida de su autor resultaría ser trepidante, efervescente, casi tan revolucionaria como el período histórico que le tocó vivir… ese texto “bautismal” fue bastante soso. El escrito del 12 de junio de 1718 era una carta ordinaria, de trámite, dirigida a un noble inglés. Al final de la misiva, François-Marie —que a partir de entonces ya nunca más volvería a ser François-Marie a ojos de la historia— rubricó con el nombre Arouet de Voltaire. En noviembre esa fórmula se había simplificado ya hasta quedarse solo en Voltaire.

François-Marie Arouet firmó con su nuevo seudónimo en una carta dirigida al inglés Lord Ashburnham:

“La primera carta que existe con la nueva firma fue escrita a un inglés, Lord Ashburnham, y se refiere al préstamo de un caballo. Está fechado en Chatenay, el 12 de junio de 1718”, recoge Nancy Mitford en Voltaire in Love. La autora explica que en la Francia de aquella época el cambio de nombre era “aceptado con bastante tranquilidad por la sociedad”. “Incluso el ministro responsable de su exilio en París, el marqués de La Vrillière, se dirigió a él como Arouet de Voltaire, en octubre de 1718”, anota.

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