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Eugenio de Ávila
Jueves, 12 de julio de 2018
CRISÁLIDA

El diputado de Cs, al servicio del Partido Popular

David Carrión ha hecho méritos sobrados para haber sido expulsado de su partido

[Img #20637]Eugenio-Jesús de Ávila

Quizá Ciudadanos de Zamora se haya convertido en una ONG de la política, porque, de otra manera, no me explico aún, cómo su diputado provincial David Carrión Gallardo sigue militando en el partido y representándolo en los plenos de la Corporación. La última de este joven político, hombre con profundas raíces familiares en el PP, nieto de Carrión, alcalde de Alcañices durante décadas y, por supuesto, un gran político de los populares, aunque nunca ocupó puesto de diputado provincial, consistió en asistir el día 26 de mayo al mitin, así lo consideró un servidor, que impartió Martínez-Maíllo en pleno proceso de la Moción de Censura contra su líder, el “carismático” Mariano Rajoy, como prueba la fotografía que incluimos para ilustrar esta página. También asistió, con sumo agrado, a los actos de imposición de la Capa Alistana de Honor a Mariano Rajoy. Algo inexplicable. 

Pero la conducta política, digamos inapropiada, por no ser más duro en el calificativo, de Carrión Gallardo con la formación que coordina José Antonio Requejo, se gestó nada más ser elegido diputado por Cs. Desde entonces, no hizo vida de partido, no asistía a las reuniones de la ejecutiva provincial, tomó decisiones al margen de la línea que marcó Ciudadanos, y no se conformó con trasgredir las directrices provinciales, sino también en el ámbito nacional. Otra de las gracias de David Carrión consiste en votar a favor de las presupuestos del Partido Popular, sin presentar enmienda alguna, pasando de los problemas que presenten los alcaldes de su partido y sus concejales en pueblos de la provincia donde tiene representación Cs. Además, se retrata más de cerca, porque su voto no lo necesita Mayte Martín Pozo y sus diputados, dada su mayoría absoluta en la Corporación Provincial.
Durante todo este mandato, inaugurado en la primavera de 2015, no se conoce ningún voto en contra, ni una sola protesta, ni una crítica, de las directrices del Partido Popular. Su descaro ha llegado a tal punto que loa y aprueba las redes sociales todas las políticas de la presidenta de la institución, como si Martín Pozo fuese una diosa de la política, incapaz de equivocarse. 

Algunos datos más de la felonía de Carrión con su partido atendiendo a un orden cronológico de las puñaladas traperas:
A finales de noviembre de 2015, cuando solo se llevaban unos cuantos meses de mandato, el diputado naranja se desmarcó de la denuncia de la ejecutiva provincial de Ciudadanos sobre la adjudicación de obras subvencionadas por la Diputación, porque, según no compartía la decisión de su formación, y no había nada ilegal.
Ciudadanos de Zamora presentó denuncia ante la Benemérita porque, según el criterio de Requejo y su partido “resultaba absolutamente inmoral y presuntamente ilegal” que los ingenieros encargados de la redacción de la mayoría de los proyectos de obras subvencionadas con fondos públicos sean hijos y familiares de los ingenieros de la propia Diputación, que habían redactado, en el último lustro,  proyectos de obras cuyos presupuestos rondaban los siete millones y medio de euros. 

Fue el primer caso que pudiera considerarse escandaloso del mandato de Martín Pozo, que se dio a conocer en toda la prensa. En la denuncia de Cs se decía que los funcionarios de la Diputación son “los encargados de determinar si la cuantía de las obras subvencionables es la adecuada, si la obra cumple con los requisitos de la subvención, e incluso, si la obra se ha ejecutado o no. Por esta razón, consideramos –proseguía la nota de prensa de la formación naranja- que existe conflicto de intereses por parte de los ingenieros-funcionarios al ser sus hijos los redactores de los proyectos”. 

Pues hete aquí que David Carrión confesó que tenía una serie de dudas sobre estas adjudicaciones. Argumentó en aquel momento que presentó siete preguntas sobre el particular que fueron contestadas y que “no se hablaba de hijos de nadie”.  Y como le ha sucedido a otros políticos en el ámbito nacional, Felipe González y Rajoy, afirmó que se enteró de la denuncia de su partido por la prensa. Lógico. Si no hacía vida de partido. No obstante, matizó que sabía que se estaba elaborando desde antes del anterior Pleno, pero “no tenía constancia de que se iba a presentar”. Incluso matizó que ya le había hecho saber a la ejecutiva de su partido que “no sería partícipe de la denuncia, porque creía que no había nada ilegal, y lo digo con la documentación a la que he tenido acceso en la mano”. Choque absoluto con el criterio de la formación naranja. También mostró su opinión contraria al líder de su partido, Albert Rivera, partidario de suprimir las diputaciones, y así lo afirmó en público: “Creo en su utilidad y en su papel, sobre todo, en provincias como las de Zamora”. Por el contrario, el Partido Popular se mostró siempre a favor de mantenerlas, pues estas instituciones cumplen la misión de “cooperar en la vertebración territorial y de velar por la igualdad y el acceso de todos los ciudadanos a los servicios necesarios”. Mayte Martín y su equipo de gobierno siguieron las directrices del PP nacional, como el resto de sus compañeros en otras diputaciones y ayuntamientos de España. Esto sucedió a inicios de marzo del año 2016, cuando aún no se había cumplido un año de la constitución de la Diputación de Zamora.

A finales del año, de 2016, Carrión votaba a favor del Presupuesto del PP para el 2017, porque, según él,  los populares se comprometían a fomentar la agricultura y ganadería de calidad, señalizar los pasos de ganado en carretera o retomar la vía de Tres Marras a Portugal por Alcañices. No olvidemos que es natural de la localidad alistana.

Avancemos en el tiempo hasta enero de 2018. Se debatía por entonces la derogación de la prisión permanente revisable. El PP defendió y apoyó  en el Congreso de los Diputados su continuidad, porque lo consideraba un instrumento que existe en muchas naciones europeas, tanto en gobiernos liberales, conservadores y socialistas. Ciudadanos se inclino por abstenerse. Sin embargo, en Zamora, en la Diputación, David Carrión comulgó con la tesis del PP, porque “no implicaba violación alguna de los derechos humanos”. Otra discrepancia de hondo calado, no solo ante el partido en Zamora, sino que desafió al mismísimo presidente de Cs, el carismático Rivera.
Ignoro por qué Ciudadanos mantiene en la Diputación a un político que no los representa, que hace lo que cree oportuno, siempre a favor del equipo de gobierno de Martín Pozo, que asiste a mítines como los de Martínez-Maíllo el 26 de mayo y, anteriormente, a la imposición de la Capa a Rajoy. 

De lo que no me cabe duda es de que Carrión se presentará por como candidato del PP a la Alcadía de Alcañices en los próximos comicios locales, que se celebrarán el 26 de mayo de 2019. Veremos si entonces el PP apoya al mencionado político para que represente a la hermosa comarca alistana en la Diputación. Se espera y de desea que Ciudadanos no vuelva a cometer otro erros cuando nomine a otro de sus concejales como diputado provincial, porque estos tres años, y el que queda para cerrar el mandato, hay que considerarlos improductivos para su formación.

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