Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Redacción
Martes, 2 de mayo de 2017
DENUNCIAS

¡A beber que son dos días!

Carecemos de información sobre la calidad del agua de las fuentes naturales

[Img #12297]Por Manuel Herrero

Hoy, que las tareas de la casa se comparten, poco se reconoce el trabajo de la mujer de antaño. Después de las ocupaciones de fuera, hacían las domésticas, y sin medios. No había microondas que calentara un desayuno en minutos, ni lavadoras que dejaran la ropa limpia y para tender con solo apretar un botón. Incluso,  hay quien vivió peores tiempos, cuando ni el agua corriente llegaba a las casas.

Había que abastecerse de las fuentes, de las que había. Alguna queda. A pesar de la escasez de lluvia, siguen echando agua. Quien por allí pase y le apetezca, puede echar un trago. Aunque sobren los dos caños de la fuente de La Alberca, que diera nombre al barrio, reza la inscripción de agua no potable. Tres palabras que pudieran causar cierto desconcierto y hacer desistir de beberla. Observar a otros llenando sus garrafas parece tener más poder convincente. ¿Entonces? Tiene su historia. Hace unos años, un análisis del agua de la fuente arrojó como resultado que el líquido no era apto para beber. Desde el Ayuntamiento, se apresuraron a advertir de tal circunstancia mediante una más que rústica pintada. Dispusieron, además, en las inmediaciones, de una fuente, hoy sin servicio alguno, conectada al agua de la red. Al aviso, por aquel entonces, se le hizo poco caso; menos, ahora. Sin embargo, allí sigue la leyenda.

Otras fuentes en Valorio, la de Los Leones o la de Los Jubilados, ambas bien concurridas, carecen de información sobre el agua que sale de sus caños. Los usuarios hablan de las bondades de lo que consumen habitualmente, aunque desconocen cuándo fue la última vez que se realizó un análisis, poco les importa, porque “agua corriente no mata a la gente”. 

Aunque no está de más que se haga por tranquilidad, alguna comprobación periódica y que se informe de sus resultados. Bien entendido, por aquello de ser afluentes naturales, pueden por causa de la acción del hombre principalmente, entrar en cualquier momento en contacto con algún agente contaminante, con posterioridad al examen. De ahí que sea recomendable realizarlo con cierta periodicidad.

La solución, sencilla, consiste en no garantizar la salubridad del agua, curándose en salud administrativamente, eludiendo de esta forma cualquier responsabilidad sanitaria que pudiera derivarse de su ingesta. Aunque se incumpla el principio de velar por el ciudadano. Corren otros tiempos.

¡Deje su comentario!
Normas de Participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
El Día de Zamora • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress