Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Redacción
Lunes, 15 de mayo de 2017

Confesiones del viejo consistorio a García Rubio, sobre la verdadera historia de Zamora (IX)

Al atardecer del año 1882, se da a conocer que las Cortes habían aprobado el proyecto para construir el ferrocarril “Vía de la Plata”, pasando por Zamora

[Img #12574]-Añejo, pero muy apreciado Consistorio. Hoy tomo asiento en tu escalinata con el fin de continuar escuchando los recuerdos que de este lugar y su entorno conservas. Háblame, por ejemplo, de algún recién nombrado alcalde.
-Asiduo visitante, ya que me lo pides, te diré que en aquel lejano verano de 1868, comenzó a cruzar el umbral de esta más que centenaria puerta, el Sr. Alce, nuevo alcalde, que inició su mandato con gran aceptación, debido a sus rápidas medidas, como fueron las siguientes:
Decomisar pan por falta de peso, multar a carniceros quienes utilizaban pesas ilegales; decomisar 382 cuartillos de leche por contener la cuarta parte de agua y exceso de almidón. 
Y, aunque ningún mendigo sabía leer, publicó una Bando dirigido a ellos, diciendo así: “Teniendo en cuenta que se han abierto obras por cuenta del Estado, donde pueden encontrar trabajo todos los pordioseros que, a causa de no tenerlo, mendigan el sustento, he determinado se impida pedir a todos aquellos que estén en condiciones de trabajar. Los que imploren caridad, lo verifiquen, dándose a conocer por medio del medallón que les entregará este Ayuntamiento, llevándolo en lugar visible. Que no se aparten del lugar asignado a cada uno. Que comience a funcionar la Cocina Económica en el Hospicio, expidiendo bonos para ellos al precio de tres cuartos, dando derecho a una ración de cocido, de la medida de un cuartillo”. 
Hasta aquí el bien intencionado Bando de nuevo alcalde. Pero como estamos en la España de la picaresca, querido amigo, había personas pudientes que se las ingeniaban comprando estas raciones para dar de comer a sus perros”.
-Querido informante y, a la vez, viejo Consistorio: Cambia por favor a un tema más alegre.
-Está bien, escucha esta gran novedad, momento importante acaecido delante de mí, en esta Plaza Mayor, el cual, por mi privilegiado asentamiento, lo viví en primera fila. Escucha: 12 de marzo de 1873, toda Zamora vino hasta aquí para ver brotar por primera vez agua del Duero a través de un registro, como si de un pozo petrolífero se tratase. Ante la admiración general, el chorro se elevó hasta la altura de los tejados y fue tal la fiesta que no faltaron cucañas ni bailes y fuegos artificiales para celebrar algo considerado imposible hasta entonces.
Cuatro años después (1877), el rey Alfonso XII, en su visita a la ciudad, me concedió el tratamiento de Excelentísimo Ayuntamiento. Y, como sé que esta clase de curiosidades te gustan, aquí tienes otra sucedida cinco años después: atardecer de mayo de 1882. Comenzó a sonar, locamente, mi campana, llamada popularmente “la Queda”, acudiendo a mi entorno numerosos zamoranos para escuchar lo que había sucedido. Por fin, salió un munícipe al balcón, anunciando que, en Madrid, las Cortes habían aprobado el proyecto para construir el ferrocarril “Vía de la Plata”, pasando por Zamora. ¡Menos mal que aquellos paisanos en medio de tanta celebración no les pasó por la cabeza que, citado tren, no duraría ni un siglo! ¡Cómo hubiesen puesto, de arriba abajo a los futuros políticos!.
-Querido y viejo Consistorio: ¡Cuántas más curiosidades relatas, más me doy cuenta de todo lo que has tenido que tragar durante tantos siglos aquí plantado! Pero, hasta ahora, nada me has dicho de cuando aquí celebraban la famosa feria de Botiguero.
-Asiduo contertulio, te diré que, aún siendo edificio serio, como bien sabes que soy, la llegada del Botiguero me alegraba en grado sumo, con aquel jolgorio que preparaban aquí, delante, en toda la Plaza Mayor, de lo cual era yo testigo privilegiado. ¡Toda ella se veía repleta de casetas con rifas y otros productos en medio del consiguiente gentío, oportunidad aprovechada por amigos de los ajenos para hacer de las suyas. Tal es así que, en la de 1897, no respetaron ni a la esposa del jefe de Carabineros, robándole la cartera por el procedimiento de cortar el bolso. Por esos días, fue testigo de la reunión del Concejo Municipal, presidido por el alcalde, Ursicino Álvarez.  Tomaron los acuerdos siguientes: entregar dos pesetas y cinco céntimos a los soldados que, desde nuestro cuartel de Caballería de la avenida del Mengue, los mandaban desplazados a Cuba. Arreglar el camino que, por fuera de la muralla de Santa Clara, baja hasta el Prado Tuerto (hoy iglesia de Cristo Rey); así como la bajada al camino del Bolón desde la Plaza de Toros. Todos los que trabajen en estas obras ganarán el siguiente jornal: capataces, 1,50 pesetas diarias; obreros, 1 peseta; ancianos, 0,75 céntimos, cada carro, 5 pesetas diarias”.
“Y ahora, querido escuchante, entérate bien de la carta que, en marzo de 1897, recibió el alcalde. Decía así: “Hemos convenido que no ha mostrado Vd.  Grandes iniciativas en asuntos de higiene, por si alguien lo duda, puede comprobarlo paseando por la calle del Riego, cuyos absorbederos para aguas de lluvia están convertidos en vertederos públicos, poniendo de manifiesto la incuria de nuestras autoridades. ¡Además, faltando a las Ordenanzas Municipales, vemos, con frecuencia, a jinetes llevando a sus caballos galopando con evidente peligro de atropellar a cualquiera, sobre todo a los niños!
Bueno, asiduo visitante, yo creo que por hoy está bien de memorias. Vuelve otro día y continuaremos, pues las tengo en número interminable.

¡Deje su comentario!
Normas de Participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
El Día de Zamora • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress