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Redacción
Viernes, 30 de junio de 2017
DENUNCIAS

Antihigiénicos vestuarios en los Pelambres

Duchas, con cucarachas incluidas, y baños sin papel higiénico

[Img #13534]Manuel Herrero

Al pasar el puente, en una mesa, el aguacil, cobraba una cantidad, tampoco muy grande. Permitía  entrar en la isla de los Bañaderos. Cada año, se colocaba una nueva pasarela de madera. Un día, alguien pensó que algo que se hacía tan provisional podía mejorarse. Tan fácil como colocar unas chapas de metal con forma de bar que, una vez rellenas de hormigón, servirían de pilastras fijas. Llegado un nuevo verano, solo habría que colocar sobre ella el tablero. Y jugaron con el poderoso Duero. Ese invierno, una riada, movió los soportes que  quedaron inutilizables.

No quedaba otra alternativa: silla plegable con llamativa tela de rayas bajo el brazo. En la mano libre, la cesta con la fiambrera de pimientos fritos y tortilla. A seguir la orilla del rio hasta los Pelambres. Llegando a la playa, había que buscar , antes de que se acabaran, cualquiera de las azules mesas de madera extensibles que se apilaban junto al bar. Jarra de cerveza, que se jugaban en la partida. Los niños, a esperar que se hiciera la digestión para poder bañarse.

Y así sofocaban el calor los zamoranos. Cierto que ya por entonces, el Ayuntamiento, dentro de sus posibilidades, proporcionaba un servicio a los bañistas: vestuarios para cambiarse en un pequeño caseto. En el exterior del mismo, media docena de alcachofas, con sus correspondientes llaves de paso, permitían tener, nada menos, que duchas. Y, como detalle, en uno de los extremos, un grifo para coger agua, que, pasados los años, uno sigue sin saber por qué cortaban el suministro tan temprano.

Bien poco ha cambiado desde entonces: hay playa y el río sigue en el mimo sitio, con el agua más contaminada. No en vano, aunque alguno se remoja, se considera una zona de baño prohibido. Lástima que, como otros años, hayan olvidado el cartel de tal advertencia. Hay un excelente servicio de bar, mesas fijas y un caseto junto al parque que llaman vestuarios.

Falta de higiene
El estado del interior del caseto es deplorable y antihigiénico. Está sucio, muy sucio, y no porque los usuarios hagan un mal uso del mismo, alguno habrá, sino porque las labores de limpieza escasean. En los cuartos de baño, falta papel higiénico en todos los servicios, y ello a pesar de que existen en las tiendas de suministro zamoranas, dispensadores que evitan que alguien  pueda llevarse el rollo entero, como podría servir de disculpa para no reponerlo. 

Lavarse las manos resulta imposible, porque, aunque en los grifos hay agua, falta el jabón y el secamanos, solo podrán mojarlas. Así que acudan de casa prevenidos y sin necesidades mayores.Y, como el agua del río no es apta para el baño, quien quiera refrescarse dándose una ducha, puede hcerlo, si tiene cuidado  de no pisar alguna cucaracha y encontrar una cabina, con grifo y, si es de las que tienen cortina, mucho mejor.

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