Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Redacción
Miércoles, 19 de julio de 2017
BARRIOS

Suban como puedan por las escaleras de Peña Trevinca

Imprescindibles y en pésimo estado

[Img #13893]Manuel Herrero Alonso

Damos por  hecho que una vía y otra similar, deben estar unidas por una calle. No siempre ocurre. Contra todo razonamiento de accesibilidad y siendo auténticos barrerones urbanos, que solo permiten el paso de aptos, hay escaleras. Lo cierto es que no queda otra cuando se trata de Peña Trevinca. Las circunstancias orográficas así lo han querido, y habiendo enormes diferencias de nivel entre la Vaguada y San José Obrero, los peatones si quieren ir por el camino más corto, deben   hacerlo peldaño a  peldaño.

                 Y siendo, precisamente las escaleras tan básicas, su estado no es ni mucho menos el deseable. La bajada junto a La Josa, entre la parte alta y la baja de la calle Peña Trevinca, rezuma agua en la parte más baja, como es lógico, proveniente de filtraciones. Continuas emanaciones, que cubren totalmente el acceso a la subida, completamente la acera y discurren por parte de la calzada, hasta encontrar un sumidero que las recoja. Particular encharcamiento del piso donde crece el verdín (algas), que lo hace resbaladizo y propenso a las caídas.

                Escaleras, muchas y necesarias, de vital importancia, pues gracias a estar entrelazadas  entre los edificios, las calles del barrio quedan comunicadas entre sí. Lástima que estén en patético estado: peldaños desconchados y  los refuerzos angulares metálicos desgastados y completamente sueltos, dando grandes facilidades a los tropiezos. De caprichosas formas, que admiten como complemento jardines decorativos. No los hay, ese lugar lo ocupan auténticos basureros, donde se puede encontrar de todo. De todo, de verdad.

Después de respirar profundamente, tras el esfuerzo, consiguiendo llegar a la parte más alta, el panorama tampoco mejora: aceras, de escasos cincuenta centímetros, cuando el ancho de la vía, permite que se dispusiera de  mayor anchura, para permitir el paso holgado y sin riesgo de los peatones; desniveles evitables, que imposibilitan el paso de personas con movilidad reducida. Resultando: que en el barrio los desplazamientos a píe, son auténticos calvarios.

                

 

¡Deje su comentario!
Normas de Participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
El Día de Zamora • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress