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Redacción
Lunes, 11 de septiembre de 2017
HISTORIA Y ARTE

Inauguración del monolito en recuerdo de los vecinos de olivares represaliados en 1936

Ricardo Flecha (escultor y profesor)

[Img #14950]Cuando a primeros de año los vecinos del barrio de olivares me propusieron la aportación de ideas para homenajear a los vecinos represaliados en 1936, me vino de inmediato a la cabeza la figura de Ramón Acín.

Quizás sea por deformación profesional, por lo que vea  la gran tragedia en la guerra civil  fue la pérdida de grandes  obras de arte y sobre todo de grandes artistas que supuso la desaparición de esa  gran generación de creadores que surgieron en España a principios del siglo pasado.  Y siempre he visto la figura de Ramón Acin como el mas claro exponente de esa tragedia, porque no solo se asesinó a su persona, sino se acabó con su obra sumiéndola en el olvido.

Hace treinta años, hice la mili en Huesca. Una de las imágenes que traje fue un triste parque en la ciudad donde había dos esculturas de unas pajaritas de papel. Nadie sabia nada de ellas, ni porque se había hecho. No quiero entreteneros ahora con mis pensamientos sobre tan simple monumento, pero si indicaros que en los años en los que para mi  la escultura tenia que ser una fuente inagotable de sentimientos y sensaciones, unas simples pajaritas me hablaban y me enseñaban de la belleza de lo simple, de la obra bien hecha.

Nunca supe de su autor, pero años más tarde, en las redes de internet me volví a dar de bruces con las pajaritas de Huesca… pero allí hablaban de su autor. Ramón Acin.  ¿Y cómo no conocía yo a Ramón Acin?. Leí lo que pude de él, y siempre que he podido lo he puesto como el ejemplo que la guerras no solo matan personas, matan la creatividad artística….

Por eso no vi mejor forma de expresar la represión surgida tras la rebelión de 1936 que revivir la obra de quien fue silenciado.

Ramón Acin, en las antípodas de mi pensamiento político, es un espejo donde me miro.  Gran articulista, notable humorista gráfico. Profesor de la Escuela de Magisterio de Huesca, impartió clases particulares de dibujo en su propia casa a niños con pocos recursos. En su afán pedagógico, llegó a transmutarse en inventor y diseñó una mesa-caballete declarada de utilidad para la enseñanza del dibujo. Como ciudadano comprometido, mantuvo posiciones inequívocamente libertarias y pacifistas. Y fue ese pacifismo, mas que ser afiliado a la CNT, lo que le costó la vida.

Era “un hombre bueno”. Cuando en 1932 tocó el gordo de Navidad en Huesca, del que Acín llevaba participaciones y lo invirtió en financiar ‘Tierra sin pan’, el documental de su amigo Luis Buñuel sobre Las Hurdes.

Sus ideas y su forma de entender la vida le pusieron en el punto de mira. Estuvo varias veces en la cárcel, incluso tras proclamarse la II República por su solidaridad con las huelgas obreras.

Pero sobre todo era escultor. Formo parte de lo que yo llamo la triada renovadora de Aragón, junto a los también escultores, su amigo Honorio García Condoy y su paisano Felipe Coscolla,  No fue escultor de salón a servicio de la incipiente burguesía de su ciudad, sino un investigador plástico a la vanguardia de los movimientos artísticos que surgían en el país. Un escultor comprometido con sus ideas

Es la historia de muchos otros escultores que vivieron esos convulsos años. Los escultores  Emiliano Barral y Francisco Pérez Mateo  murieron en la defensa de Madrid. El escultor Aurelio Cabrera Gallardo fue fusilado en Toledo por elementos anarquistas. El escultor Luis García Robles cayó en Teruel combatiendo por la república.

A Ramón Acin, compañero, amigo y contertulio de personajes de la talla intelectual y artística de Luis Buñuel, Federico García Lorca, José Moreno Villa, Maruja Mallo, Santiago Ontañón, Francisco Maura o el mismo Salvador Dalí. Tuvo que esconderse para salvar su vida. Apresaron su mujer la escritora Conchita Monrás. En varias ocasiones registran los facciosos la casa sin localizarlo. En la visita del día 6 de agosto no puede aguantar cómo maltratan a Conchita y sale de su escondite para entregarse. Ramón Acín es fusilado en las tapias del cementerio.

Triste historia de esos años. Un mes mas tarde el 20 de septiembre de 1936 Alfonso Ponce de León Cabello, compañero, amigo y contertulio de personajes de la talla intelectual y artística de Luis Buñuel, Federico García Lorca, Maruja Mallo, María Zambrano o Rafael Alberti, compañero de clase de Salvador Dalí. Se sale de su escondite para evitar la tortura de su mujer  la pintora Margarita Manso. Detenido  en la puerta de su domicilio en el paseo de la Castellana, es trasladado a una checa. Nueve días después su cadáver fue encontrado en una cuneta de Vicálvaro.

No los olvidemos nunca. El arte es vida. ……Vida y libertad.

 

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