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Redacción
Viernes, 3 de noviembre de 2017
CRISIS CATALANA

Tesis, antítesis y síntesis y referéndum pactado

Paco Molina

[Img #16003]Parece que los colectivos sociales, cuando se topan con dos caminos (tesis y antítesis) y no saben cual seguir (uno o el contrario), suelen acertar si optan por caminar por un tercer camino (la síntesis) que sea la mezcla de los dos anteriores.

Dicha enseñanza nos debe alumbrar para saber qué hacer en España con el caso de Cataluña.

Porque lo cierto es que ante el desafío independentista nuestra sociedad se ha encontrado con dos caminos sin saber cuál de los dos es el mejor.

 Uno de ellos, la tesis, es la declaración unilateral de independencia (DUI) decretada por el Parlament Catalán (y basada en que en el 2015, en unas elecciones autonómicas legales, los independentistas se presentaron a ellas prometiendo que si ganaban, en 18 meses, declararían la proclamación de la República  Independiente de Cataluña.

El otro camino, la antítesis, ha sido la aplicación del artículo 155, decretado por el Gobierno Español y avalado por el Senado (organismos ambos, que elegidos en otras elecciones legales, afirman que han de exigir la aplicación de la ley y el respeto a la Constitución).

Pues bien, entre esta tesis (la DUI) y esta antítesis (artículo 155 u ocupación del Poder en Cataluña), lo lógico sería  buscar una síntesis (es decir un camino que aúne o ensamble, los dos anteriores).

Y ese camino (de síntesis) sensato, democrático y cabal no es otro que convocar (cuando sea oportuno) un referendum pactado. (que contamos lo que es)

Aunque antes de explicar en qué consistiría éste, hagamos ver que, contra lo que se nos ha hecho creer, ni la DUI, ni el 155 han resuelto (ni resolverán) nada.

Que la DUI no trajo la pretendida independencia no merece mayor insistencia porque es evidente.

Pero es que el 155 no ha doblegado a los independentistas, ni acabado con el problema, como se ve porque:

1º.- Aunque el 155 quitó de en medio al Gobierno catalán (que eran los malos) continúa la salida continuada de empresas de Cataluña (porque se supone que ven que el 155 es echar leña al fuego).

2º.- Nos consolamos riéndonos y ridiculizando la presunta cobardía del Señor Puigdemont, sin darnos cuenta que su huida busca mantener un foco de resistencia (el echarse al monte de  los guerrilleros). Y su debilidad (una persona sencilla ante el Poder del Estado y el griterío de ciertos españoles) va a agrandar su simpatía en el mundo por el típico sentimiento ante David y Goliat.

3º.- La prisión de tantos diputados independentistas va a poner patas arriba a los partidos constitucionalistas, tan condescendientes ellos con la corrupción, los desahucios, las amnistías fiscales, la ley electoral injusta, la justicia sin medios, el ataque a las pensiones, etc.

4º.- La condena de Doña Carme Forcarell será proporcionar t a Cataluña una Agustina de Aragón, una heroína, ya que nadie ve en ella (ni puede ver) a una delincuente (y si a una política presa por hacer política).

5º.- La elecciones de Diciembre del 2017, catalogadas por los pelotas del régimen, como la jugada maestra del Gran Rajoy son una bomba de relojería sin control remoto (porque nadie sabe por dónde va a salir su onda expansiva).

Supongamos que ocurre lo menos probable (20 % de posibilidades), que ganen otra vez los independentistas, aupados por los 2 millones que ya les apoyaron en el 2015, más los catalanes indignados y ofendidos, de aquí al 21.D, por tantas detenciones, y que se puedan unir a la causa independentista en defensa de una dignidad pisoteada.

Si esto ocurre, a Rajoy no le queda otro remedio que dimitir, convocar elecciones generales y dejar a España sumida en su mala gestión.

Pero imaginemos que gana el tripartito (PP+PSOE+Cs+Vox) cuestión que goza con un 80 % de probabilidades, y más si hasta el 21.D se siguen yendo empresas de allí para que el pueblo pueda votar con conocimiento de causa (”O haces lo que yo quiero o verás que no hay efecto sin causa”).

En este caso, contra lo que parece, el 155 no curaría el problema catalán. Veamos por qué:

Para empezar, los 3 partidos (si ya se que también puse a Vox) que están con los Grandes de España, para ganar no pueden limitarse a decir “Viva España”, y prometerán en lo social, el oro y el moro.

Oro y moro que tras su victoria tendrán que dar a los catalanes, con apoyo de Rajoy, el Rey y el resto de España; es decir tendrán que invertir ingentes cantidades de dinero en Cataluña (maná que habrá llegado indirectamente gracias a los independentistas).

Pero además, ese desequilibrio económico en el conjunto del Estado ¿será gratis?. ¿Los independentistas en la oposición no tendrán más fácil predicar su tesis?. ¿Los 2 millones de catalanes adultos, que ya son independentistas, desaparecerán para siempre  o crecerán por la bajo? ¿Cuánto tardará el independentismo en reemerger?.

Queda pues claro que ni la tesis (DUI), ni la antítesis (155) van a resolver el problema de una vez por todas.

Por lo tanto el camino recomendable es la síntesis (el Referendum Pactado).

Pero, ¿qué quiere decir pactado?: Que ambas partes, Cataluña y España, a través de sus representantes (políticos o sociales) acuerden cosas como:

1.- En qué fecha se celebraría y qué obstáculos legales habría que remover antes (el célebre artículo de la Constitución que al decir que el pueblo español es soberano para lo que le atañe crea confusión).

2.- Se pactaría también cuál debería ser la participación mínima para dar validez al resultado del Sí (a la independencia).

3.- Por lo mismo también se pactaría el número absoluto de votos mínimos para dar ganador al Si ( a la independencia).

4.- E incluso, para calmar a los temerosos del SI (tanto que por miedo a él prefieren no ser demócratas) se podría pactar que l Si supusiera la independencia de Cataluña condicionada a la versión de un Estado Federado o asociado al Estado Español.

Porque muchas veces se nos pone como ejemplo de patria, el amor de los estadounidenses a su bandera, ocultándonos que EEUU quiere decir “estados unidos” (no estado único). Más de 50 estados distintos, unidos voluntariamente bajo una misma bandera.

Y es que cando hay un problema político, si no lo resuelves políticamente, no lo resuelves, y si no al tiempo.

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