SIN PELOS EN LA LENGUA
Todos son de derechas
Zamora es un circo que necesita el más difícil todavía para que acuda el público
Eugenio-Jesús de Ávila
La política en España, desde la que administra el gobierno central, hasta la autonómica, provincial y local, la ejercen, la ejecutan, la diseñan, en un tanto por ciento elevadísimo, funcionarios, que son siempre, aunque voten a Podemos, Izquierda Unida o PSOE, conservadores. Pregunto: ¿Hay algo más conservador que el dinero? Lenin lo quiso destruir, y casi lo consigue, nada más tomar el poder, después de su golpe de Estado contra la democracia de febrero de 1917. Una persona, que después de finalizar sus estudios, ya sean superiores, medios, o de Formación Profesional, prepara oposiciones a cualquiera de las administraciones del Estado, aspira a entrar en la función pública para así asegurar su futuro hasta la jubilación. ¿Se puede ser más conservador? El dinero, si Vladimir Ilich Ulianov lo odiaba, siempre es de derechas. Todo político es de la diestra. Cuando alcanzar el poder, solo trabajar por un deseo: perpetuarse. No se puede ser más reaccionario. Todo lo que permanece posee un alma conservadora.
Digo más. Para mí un comunista o un fascista se definen porque todo es Estado, y nada puede haber fuera del Estado. Por lo tanto, un revolucionario sería aquel individuo que careciese de propiedades, ni vivienda, ni automóvil, ni chalé en la sierra, ni otros bienes personales. Y si, por circunstancias de la vida, o por ser de derechas sin saberlo, hubiera acumulado un patrimonio personal, a su muerte, debería dejar su herencia al Estado, nunca a su familia. El heredero de un “rojo” de verdad, auténtico, no de bocadillo, de banderitas, de himnos, de la Internacional y el puño, derecho o izquierdo, cerrado, siempre es, o debería ser, el Estado.
Ahora bien, aquí, en España y en Zamora, los izquierdistas que conozco, casi todos funcionarios, poseen vivienda y, en algún caso, casoplones de 600.000 euros, como ese Prometeo de Pablo Iglesias y su santa mujer. Es decir, tienen querencia por la propiedad privada, por lo suyo, por lo mío, pero no por lo de todos. Como les sobran metros cuadrados y jardines, deberían considerar acoger a irregulares, pobres y menesterosos. No todo lo va a poner Cáritas.
Y como son funcionarios, nunca comprenderán al pobre autónomo, trabajador que, después de pedir un crédito para invertirlo en un negocio, con el consiguiente riesgo de que fracase su empresa, le embarguen su menguado patrimonio y se quede en la puta calle.
Zamora 10, organización de empresarios, algunos han triunfado por su capacidad intelectual y discreción, por su talento y saber hacer, y de profesionales liberales, en la que, por cierto, como escribí desde su creación, en octubre de 2017, hay una quinta columna que todavía, año y medio después, hurgando, socavando, entorpeciendo la labor de los elementos más progresistas, ha recibido todo tipo de zancadillas de las instituciones públicas zamoranas, regidas por funcionarios que, como administradores de la res pública, no entienden, aunque se lo explique, por dónde camina Francisco Prieto Toranzo, gerente de este organismo, y los empresarios y profesionales más avanzados.
Aclaro una circunstancia que antes he citado, con el objetivo de que el lector no se equivoque: la quinta columna de Zamora 10 trabaja para una formación política, el Partido Popular y, en concreto, para la Diputación. No sé a cambio de qué: ¿Amistad, privilegios, militancia en la misma formación? Punto.
Pues he aquí que en las reuniones de este organismo, celebradas el lunes pasado, entre el gerente de Zamora 10 y miembros tan destacados como Francisco Somoza, Estrella Torrecilla, Cipriano García, Narciso Prieto, con representantes de los partidos políticos e instituciones públicas, aquellos cantaron las 40 a estos, que, como hay comicios locales el 26 de mayo, cedieron, depusieron sus armas. No obstante, el alcalde dijo, ayer, que se mantiene en lo dicho, que el Ayuntamiento no ha cambiado sus decisiones ni proyectos. Pero, hete aquí que Antidio Fagúndez, candidato del PSOE a la Alcaldía de la capital, salió a la palestra para manifestar su apoyo incondicional a los proyectos de Zamora 10. Por cierto, Izquierda Unida no envió a ninguno de sus representantes a ese encuentro.
Alguien ha dicho que Zamora 10 se consolidó el lunes, 21 de enero, como organización. Ojalá sea así. Yo creo más en las personas que arriesgan que en las conservadoras, aunque se crean de izquierdas. Y nuestra ciudad y provincia, si quieren salir adelante, acabar con su decadencia económica y demográfica, deben ser guiadas por gente avanzada, progresista en lo económico. Un funcionario desconoce lo que es el riesgo. Y aquí hay que arriesgarse.
Zamora es un circo. Necesita un más difícil todavía. Un señor y una señora, con trabajo fijo toda la vida en las distintas administraciones del Estado hasta su jubilación, siempre trabaja con red. Así no vale. ¡No se puede ser tan de derechas!
Eugenio-Jesús de Ávila
La política en España, desde la que administra el gobierno central, hasta la autonómica, provincial y local, la ejercen, la ejecutan, la diseñan, en un tanto por ciento elevadísimo, funcionarios, que son siempre, aunque voten a Podemos, Izquierda Unida o PSOE, conservadores. Pregunto: ¿Hay algo más conservador que el dinero? Lenin lo quiso destruir, y casi lo consigue, nada más tomar el poder, después de su golpe de Estado contra la democracia de febrero de 1917. Una persona, que después de finalizar sus estudios, ya sean superiores, medios, o de Formación Profesional, prepara oposiciones a cualquiera de las administraciones del Estado, aspira a entrar en la función pública para así asegurar su futuro hasta la jubilación. ¿Se puede ser más conservador? El dinero, si Vladimir Ilich Ulianov lo odiaba, siempre es de derechas. Todo político es de la diestra. Cuando alcanzar el poder, solo trabajar por un deseo: perpetuarse. No se puede ser más reaccionario. Todo lo que permanece posee un alma conservadora.
Digo más. Para mí un comunista o un fascista se definen porque todo es Estado, y nada puede haber fuera del Estado. Por lo tanto, un revolucionario sería aquel individuo que careciese de propiedades, ni vivienda, ni automóvil, ni chalé en la sierra, ni otros bienes personales. Y si, por circunstancias de la vida, o por ser de derechas sin saberlo, hubiera acumulado un patrimonio personal, a su muerte, debería dejar su herencia al Estado, nunca a su familia. El heredero de un “rojo” de verdad, auténtico, no de bocadillo, de banderitas, de himnos, de la Internacional y el puño, derecho o izquierdo, cerrado, siempre es, o debería ser, el Estado.
Ahora bien, aquí, en España y en Zamora, los izquierdistas que conozco, casi todos funcionarios, poseen vivienda y, en algún caso, casoplones de 600.000 euros, como ese Prometeo de Pablo Iglesias y su santa mujer. Es decir, tienen querencia por la propiedad privada, por lo suyo, por lo mío, pero no por lo de todos. Como les sobran metros cuadrados y jardines, deberían considerar acoger a irregulares, pobres y menesterosos. No todo lo va a poner Cáritas.
Y como son funcionarios, nunca comprenderán al pobre autónomo, trabajador que, después de pedir un crédito para invertirlo en un negocio, con el consiguiente riesgo de que fracase su empresa, le embarguen su menguado patrimonio y se quede en la puta calle.
Zamora 10, organización de empresarios, algunos han triunfado por su capacidad intelectual y discreción, por su talento y saber hacer, y de profesionales liberales, en la que, por cierto, como escribí desde su creación, en octubre de 2017, hay una quinta columna que todavía, año y medio después, hurgando, socavando, entorpeciendo la labor de los elementos más progresistas, ha recibido todo tipo de zancadillas de las instituciones públicas zamoranas, regidas por funcionarios que, como administradores de la res pública, no entienden, aunque se lo explique, por dónde camina Francisco Prieto Toranzo, gerente de este organismo, y los empresarios y profesionales más avanzados.
Aclaro una circunstancia que antes he citado, con el objetivo de que el lector no se equivoque: la quinta columna de Zamora 10 trabaja para una formación política, el Partido Popular y, en concreto, para la Diputación. No sé a cambio de qué: ¿Amistad, privilegios, militancia en la misma formación? Punto.
Pues he aquí que en las reuniones de este organismo, celebradas el lunes pasado, entre el gerente de Zamora 10 y miembros tan destacados como Francisco Somoza, Estrella Torrecilla, Cipriano García, Narciso Prieto, con representantes de los partidos políticos e instituciones públicas, aquellos cantaron las 40 a estos, que, como hay comicios locales el 26 de mayo, cedieron, depusieron sus armas. No obstante, el alcalde dijo, ayer, que se mantiene en lo dicho, que el Ayuntamiento no ha cambiado sus decisiones ni proyectos. Pero, hete aquí que Antidio Fagúndez, candidato del PSOE a la Alcaldía de la capital, salió a la palestra para manifestar su apoyo incondicional a los proyectos de Zamora 10. Por cierto, Izquierda Unida no envió a ninguno de sus representantes a ese encuentro.
Alguien ha dicho que Zamora 10 se consolidó el lunes, 21 de enero, como organización. Ojalá sea así. Yo creo más en las personas que arriesgan que en las conservadoras, aunque se crean de izquierdas. Y nuestra ciudad y provincia, si quieren salir adelante, acabar con su decadencia económica y demográfica, deben ser guiadas por gente avanzada, progresista en lo económico. Un funcionario desconoce lo que es el riesgo. Y aquí hay que arriesgarse.
Zamora es un circo. Necesita un más difícil todavía. Un señor y una señora, con trabajo fijo toda la vida en las distintas administraciones del Estado hasta su jubilación, siempre trabaja con red. Así no vale. ¡No se puede ser tan de derechas!


















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