PERSPECTIVAS
No preveo pactos para que Martín Pozo sea alcaldesa
Ni Ciudadanos, ni la formación que lidera Ángel Macías, “Por Zamora”, apoyarían a la candidata del PP para alcanzar la Alcaldía; desconozco las intenciones de Vox
Eugenio-Jesús de Ávila
No considere el lector una frivolidad, boutade, que escribiría el crítico más fino, lo que ahora expreso: Ciudadanos, derecha para Pedro Sánchez y su guardia pretoriana, se encuentra más cercano al PSOE de Felipe González y Alfonso Guerra, el Partido Socialista clásico, que al Partido Popular. Punto. Admito discusiones. También podría afirmar, porque los hechos los han demostrado, empírico, que el PSOE de Sánchez se acerca más a la ideología de Podemos que a la de su partido durante los ejecutivos de González. Hechos. Ahora bien, sostengo que Antidio Fagúndez es un socialista más centrado, más cabal, menos radical. No da miedo.
Desciendo de la escala nacional a la local. Ciudadanos de Zamora no tiene nada qué ver con el Partido Popular de Martínez-Maíllo, García Carnero y Martín Pozo. Sería distinto si ese Partido Popular lo dirigiera, pongamos por caso, Ángel Macías, que se presentará, por cierto, a los comicios locales, con personalidades importantes de la vida zamorana, para liderar una formación, bautizada como “Por Zamora”, sin una filosofía política definida; diríamos que trasversal, término que aplican ahora los modernos para intentar colocar a los partidos políticos en el campo ideológico. El lema de esta formación podría ser idéntico al rezaba en los acuartelamientos de la Benemérita, con un matiz: “Todo por Zamora”. Por supuesto, que no espere Martín Pozo, si lo necesitase, el apoyo de Macías y su gente, que sacará, convencido estoy, concejales –en plural- para ser investida como alcaldesa.
De Vox, que hoy instaló una mesa informativa en la plaza de la Constitución, no sé aún quien encabezará su candidatura a la Alcaldía, ni tan si quiera si tendrá tiempo para presentarlas en los pueblos, ni a la Junta de Castilla y León. Solo sé que el actual presidente de la coordinadora provincial, Javier Alcina, no fue, ni creo que haya cambiado tanto, un ultraderechista, mucho menos, un fascista. Por supuesto, ignoro, pues, si pactaría una Alcaldía del PP, pero, si hace caso a la genética, odio eterno a todo lo huela y sepa a populares.
Por lo tanto, en Zamora no existen ni tres ni cuatro derechas, preparadas para pactar. Aquí, en un momento determinado, Cs llegaría a acuerdos con el PSOE para que Antidio Fagúndez gobernase, incluso con Guarido, aunque el final de mandato haya abierto divergencias con Izquierda Unida. La formación naranja, porque así lo indica su trayectoria, apoyó proyectos del equipo de gobierno, todos los que les parecieron positivos para la ciudad, y criticó las políticas que no le gustaron. Francisco Requejo se ha caracterizado por su claridad política, en clara divergencia con lo hecho por su partido en otros ámbitos geográficos nacionales.
En el otro bando, en el de las izquierdas, tampoco creo que se suturen heridas abiertas ha tiempo entre, verbigracia, Manuel Fuentes, líder de Ahora Decide, y el PSOE, el que fuera su partido toda la vida; ni tampoco que Podemos apoye en estas elecciones a Izquierda Unida, pues las discrepancias son absolutas entre Guarido y la formación morada. No olvidemos que el partido de Fernando Martos votó a favor de Izquierda Unida en los anteriores comicios municipales. Eso se acabó. Hubo críticas durísimas de Podemos hacia las políticas de Guarido, porque consideran que el actual alcalde no ha gobernado como un hombre de izquierdas.
Y, por supuesto, la batalla decisiva por ser el partido más votado de la izquierda se halla entre las huestes de IU y PSOE, entre Guarido, si se presenta, y Fagúndez, que lleva mucho tiempo en campaña, con apoyos extraordinarios del ejecutivo central, como lo demuestran las visitas de varios ministros en escaso tiempo, tanto a Zamora como a su provincia. Al respecto, me extraña muchísimo, hecho que no acierto a explicarme, cómo el alcalde dela ciudad, a no ser que padeciese alguna dolencia y se hallase en el lecho del dolor, no capitalizara la visita a Zamora de la ministra de Industria, Comercio y Turismo, y permitiese que su íntimo rival, Antidio Fagúndez, candidato a la Alcaldía, recogiese todo el protagonismo político de una visita tan importante para la ciudad. Porque no siempre urbes humildes, como la nuestra, reciben visitas de altos dignatarios nacionales. Por lo tanto, ahí debía haber estado nuestro regidor. Quizá sea tan modesto que no quiso restar protagonismo a su rival socialista, o sabía que Maroto visitaría Zamora con una condición sine qua non: que fuera Fagúndez quien se llevará primeras planas e imágenes en la prensa local, que, por cierto, formuló alguna pregunta anacrónica, fuera de la presencia en Zamora de Maroto.
En definitiva, aquí en Zamora las derechas no pactarán para que el Ayuntamiento lo gobierne una formación conservadora como el PP, y menos encabezada por Mayte Martín Pozo, y las izquierdas no se muestran, a simple vista, muy partidarias de acuerdos a priori. Por eso, las elecciones municipales iniciarán su partido el 26 de mayo, pero continuará disputándose desde el día siguiente, incluso desde que se sepa el reparto de concejales den la nueva Corporación Municipal, tal y como sucedió el 24 de mayo, en la noche electoral de la primavera de 2015.
Fotografíade Enrique Onís: Antido Fagúndez, candidato del PSOE a la Alcaldía está encontrado el apoyo del gobierno de Sánchez, con visitas de ministras, y, en breve, de algún ministro
Eugenio-Jesús de Ávila
No considere el lector una frivolidad, boutade, que escribiría el crítico más fino, lo que ahora expreso: Ciudadanos, derecha para Pedro Sánchez y su guardia pretoriana, se encuentra más cercano al PSOE de Felipe González y Alfonso Guerra, el Partido Socialista clásico, que al Partido Popular. Punto. Admito discusiones. También podría afirmar, porque los hechos los han demostrado, empírico, que el PSOE de Sánchez se acerca más a la ideología de Podemos que a la de su partido durante los ejecutivos de González. Hechos. Ahora bien, sostengo que Antidio Fagúndez es un socialista más centrado, más cabal, menos radical. No da miedo.
Desciendo de la escala nacional a la local. Ciudadanos de Zamora no tiene nada qué ver con el Partido Popular de Martínez-Maíllo, García Carnero y Martín Pozo. Sería distinto si ese Partido Popular lo dirigiera, pongamos por caso, Ángel Macías, que se presentará, por cierto, a los comicios locales, con personalidades importantes de la vida zamorana, para liderar una formación, bautizada como “Por Zamora”, sin una filosofía política definida; diríamos que trasversal, término que aplican ahora los modernos para intentar colocar a los partidos políticos en el campo ideológico. El lema de esta formación podría ser idéntico al rezaba en los acuartelamientos de la Benemérita, con un matiz: “Todo por Zamora”. Por supuesto, que no espere Martín Pozo, si lo necesitase, el apoyo de Macías y su gente, que sacará, convencido estoy, concejales –en plural- para ser investida como alcaldesa.
De Vox, que hoy instaló una mesa informativa en la plaza de la Constitución, no sé aún quien encabezará su candidatura a la Alcaldía, ni tan si quiera si tendrá tiempo para presentarlas en los pueblos, ni a la Junta de Castilla y León. Solo sé que el actual presidente de la coordinadora provincial, Javier Alcina, no fue, ni creo que haya cambiado tanto, un ultraderechista, mucho menos, un fascista. Por supuesto, ignoro, pues, si pactaría una Alcaldía del PP, pero, si hace caso a la genética, odio eterno a todo lo huela y sepa a populares.
Por lo tanto, en Zamora no existen ni tres ni cuatro derechas, preparadas para pactar. Aquí, en un momento determinado, Cs llegaría a acuerdos con el PSOE para que Antidio Fagúndez gobernase, incluso con Guarido, aunque el final de mandato haya abierto divergencias con Izquierda Unida. La formación naranja, porque así lo indica su trayectoria, apoyó proyectos del equipo de gobierno, todos los que les parecieron positivos para la ciudad, y criticó las políticas que no le gustaron. Francisco Requejo se ha caracterizado por su claridad política, en clara divergencia con lo hecho por su partido en otros ámbitos geográficos nacionales.
En el otro bando, en el de las izquierdas, tampoco creo que se suturen heridas abiertas ha tiempo entre, verbigracia, Manuel Fuentes, líder de Ahora Decide, y el PSOE, el que fuera su partido toda la vida; ni tampoco que Podemos apoye en estas elecciones a Izquierda Unida, pues las discrepancias son absolutas entre Guarido y la formación morada. No olvidemos que el partido de Fernando Martos votó a favor de Izquierda Unida en los anteriores comicios municipales. Eso se acabó. Hubo críticas durísimas de Podemos hacia las políticas de Guarido, porque consideran que el actual alcalde no ha gobernado como un hombre de izquierdas.
Y, por supuesto, la batalla decisiva por ser el partido más votado de la izquierda se halla entre las huestes de IU y PSOE, entre Guarido, si se presenta, y Fagúndez, que lleva mucho tiempo en campaña, con apoyos extraordinarios del ejecutivo central, como lo demuestran las visitas de varios ministros en escaso tiempo, tanto a Zamora como a su provincia. Al respecto, me extraña muchísimo, hecho que no acierto a explicarme, cómo el alcalde dela ciudad, a no ser que padeciese alguna dolencia y se hallase en el lecho del dolor, no capitalizara la visita a Zamora de la ministra de Industria, Comercio y Turismo, y permitiese que su íntimo rival, Antidio Fagúndez, candidato a la Alcaldía, recogiese todo el protagonismo político de una visita tan importante para la ciudad. Porque no siempre urbes humildes, como la nuestra, reciben visitas de altos dignatarios nacionales. Por lo tanto, ahí debía haber estado nuestro regidor. Quizá sea tan modesto que no quiso restar protagonismo a su rival socialista, o sabía que Maroto visitaría Zamora con una condición sine qua non: que fuera Fagúndez quien se llevará primeras planas e imágenes en la prensa local, que, por cierto, formuló alguna pregunta anacrónica, fuera de la presencia en Zamora de Maroto.
En definitiva, aquí en Zamora las derechas no pactarán para que el Ayuntamiento lo gobierne una formación conservadora como el PP, y menos encabezada por Mayte Martín Pozo, y las izquierdas no se muestran, a simple vista, muy partidarias de acuerdos a priori. Por eso, las elecciones municipales iniciarán su partido el 26 de mayo, pero continuará disputándose desde el día siguiente, incluso desde que se sepa el reparto de concejales den la nueva Corporación Municipal, tal y como sucedió el 24 de mayo, en la noche electoral de la primavera de 2015.
Fotografíade Enrique Onís: Antido Fagúndez, candidato del PSOE a la Alcaldía está encontrado el apoyo del gobierno de Sánchez, con visitas de ministras, y, en breve, de algún ministro


















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