MITIN
Pedro Sánchez abordará la utilización de Monte La Reina como campamento militar si gana las elecciones
El presidente del Gobierno visita Zamora, el Museo de Semana Santa y habla para un teatro Ramos Carrión repleto de sus proyectos sociales, educativos y ecológicos si vuelve a gobernar y critica a los tres partidos de la derecha
Pedro Sánchez Pérez-Castejón, presidente del Gobierno y candidato a la Presidencia en las elecciones legislativas que se celebrarán el 28 de abril, afirmó, casi al término de su larga intervención, en el acto celebrado en el Ramos Carrión, ocupado por completo –gente de cierta edad, con presencia de pocos jóvenes- y con otras 200 personas que no pudieron acceder al recinto, que “el campamento militar lo pondremos en marcha en el próximo gobierno”. Fue su única referencia de promesas electorales para Zamora y su provincia, porque el resto de su mitin lo dedicó a hablar de su gestión en el ejecutivo, a criticar a la derecha y a sus proyectos para el futuro de España. Se trató, en definitiva, un acto para el ámbito nacional, propio de una campaña electoral que ya se ha iniciado por parte de todos los candidatos a la Presidencia del Gobierno. Pedro Sánchez lo aprovechó.
El presidente del Gobierno, que, con anterioridad, visitó el Museo de Semana Santa, llegó con un cuarto de hora de retraso sobre la hora prevista –siete de la tarde-, al teatro Ramos Carrión, donde cientos de personas le esperaban en la calle y otras 600 en el interior del edificio escénico. Sus primeras palabras se expresaron para disculpas a las personas que no pudieron entrar en el teatro, para después recordar que el PSOE cumplirá 140 años de vida el 2 de mayo, “sirviendo a España y a Zamora”. Después fue describiendo su acción de gobierno, a la par que lanzó críticas a la derecha, en la que encaja al PP, Vox y Ciudadanos.
Al respecto, dijo que el 28 de abril hay dos elecciones, la primera, “para ver qué partido preside el gobierno, y la segunda, para saber quién es el jefe de la oposición. El PSOE juega en la primera elección, y la derecha, en el segundo”. De ahí, que considere esencial que los socialistas se “movilicen”, porque España necesita “estabilidad, transformarse y asir el futuro. Y solo el Partido Socialista las garantiza”. Porque, afirmó “lo que le molesta a la derecha es que haya otra España posible, la que representa el PSOE. Queremos una España que cree empleo de calidad, para eso creamos un Plan de Empleo digno”.
Y entró en sus temas preferidos, los sociales, adelantando que seguirá aprobando decretos leyes en los consejos de ministros, porque todas las medidas conducen al beneficio de las mayorías, de las personas más humildes y que más dificultades sufren. En este sentido, recordó el subsidio para los españoles de más de 52 años, para no dejar a personas tiradas a una edad en la que es muy complicado encontrar un trabajo.
Sánchez Pérez-Castejón quiere “un país sostenible, una España ecológica, para que en el año 2050 sea neutra en C02, una España solidaria generacionalmente, una España del conocimiento, que no solo piensen ellos, sino que pensemos aquí, y una España feminista”. También anunció una educación universal desde el nacimiento hasta los tres años, porque “los bebés empiezan a aprender enseguida”. Tampoco se olvidó de la Formación Profesional, porque hay demanda de empleo para profesiones intermedias”. Y anunció un Plan de Vivienda Social para los más jóvenes, y regular el alquiler de viviendas, al que los más jóvenes no pueden acceder.
Se jactó de que con solo 84 diputados se hayan hecho más cosas que el PP de Mariano Rajoy en cinco. Al respecto, como antes habían citado tanto Ana Sánchez, como Antidio Fagúndez y Luis Tudanca, avaló la política “útil”; pero esta nueva España será posible si la izquierda se moviliza y vota al PSOE el día 28 de abril.
Lo que se juegan los socialistas, según su líder, el 28 de abril, “se puede resumir en una disyuntiva, en dos caminos: ¿o queremos una España que avance u otra que retroceda? ¿Una España que mire al futuro o una España que involucione? ¿Una España en la que quepamos todos o una España de unos cuantos, la que defendieron en la plaza de Colón, en Madrid, las derechas? Esa es la decisión realmente que tenemos que tomar”.
Tuvo tiempo para mofarse de la derecha, porque “ahora se reparten los cargos antes de que se celebren las elecciones, pero lo que se juegan Abascal, Casado y Rivera es quién será el líder de la oposición a partir del 28 de abril”.
Recordó el fracaso del PSOE en Andalucía para explicar que “la derecha quiere la abstención, que significa involución, y la participación masiva el 28 de abril, también en Zamora, será la única forma de que España mire al futuro y no volver al futuro. De ahí, tenemos que movilizarnos aquellos que nos sentimos progresistas, pero también tenemos que hablar con aquellos que, sin ser socialistas, sin ser progresistas, desean una España cabal, sensata y modera, pero esa España cabal, sensata y moderada solo la representa el Partido Socialista”.
Entre los asistentes dos veteranos socialistas zamoranos: Demetrio Madrid, al que dio un cariñoso abrazo Pedro Sánchez, y Andrés Luis Calvo, que fuera alcalde y senador por Zamora.
Con anterioridad a la intervención del presidente del gobierno, hablaron Ana Sánchez, contentísima de la presencia de Pedro Sánchez en Zamora, que profetizó la derrota electoral del PP en Castilla y León; Antidio Fagúndez, que trazó una ciudad para el futuro si es elegido como alcalde, y Luis Tudanca.
Pedro Sánchez Pérez-Castejón, presidente del Gobierno y candidato a la Presidencia en las elecciones legislativas que se celebrarán el 28 de abril, afirmó, casi al término de su larga intervención, en el acto celebrado en el Ramos Carrión, ocupado por completo –gente de cierta edad, con presencia de pocos jóvenes- y con otras 200 personas que no pudieron acceder al recinto, que “el campamento militar lo pondremos en marcha en el próximo gobierno”. Fue su única referencia de promesas electorales para Zamora y su provincia, porque el resto de su mitin lo dedicó a hablar de su gestión en el ejecutivo, a criticar a la derecha y a sus proyectos para el futuro de España. Se trató, en definitiva, un acto para el ámbito nacional, propio de una campaña electoral que ya se ha iniciado por parte de todos los candidatos a la Presidencia del Gobierno. Pedro Sánchez lo aprovechó.
El presidente del Gobierno, que, con anterioridad, visitó el Museo de Semana Santa, llegó con un cuarto de hora de retraso sobre la hora prevista –siete de la tarde-, al teatro Ramos Carrión, donde cientos de personas le esperaban en la calle y otras 600 en el interior del edificio escénico. Sus primeras palabras se expresaron para disculpas a las personas que no pudieron entrar en el teatro, para después recordar que el PSOE cumplirá 140 años de vida el 2 de mayo, “sirviendo a España y a Zamora”. Después fue describiendo su acción de gobierno, a la par que lanzó críticas a la derecha, en la que encaja al PP, Vox y Ciudadanos.
Al respecto, dijo que el 28 de abril hay dos elecciones, la primera, “para ver qué partido preside el gobierno, y la segunda, para saber quién es el jefe de la oposición. El PSOE juega en la primera elección, y la derecha, en el segundo”. De ahí, que considere esencial que los socialistas se “movilicen”, porque España necesita “estabilidad, transformarse y asir el futuro. Y solo el Partido Socialista las garantiza”. Porque, afirmó “lo que le molesta a la derecha es que haya otra España posible, la que representa el PSOE. Queremos una España que cree empleo de calidad, para eso creamos un Plan de Empleo digno”.
Y entró en sus temas preferidos, los sociales, adelantando que seguirá aprobando decretos leyes en los consejos de ministros, porque todas las medidas conducen al beneficio de las mayorías, de las personas más humildes y que más dificultades sufren. En este sentido, recordó el subsidio para los españoles de más de 52 años, para no dejar a personas tiradas a una edad en la que es muy complicado encontrar un trabajo.
Sánchez Pérez-Castejón quiere “un país sostenible, una España ecológica, para que en el año 2050 sea neutra en C02, una España solidaria generacionalmente, una España del conocimiento, que no solo piensen ellos, sino que pensemos aquí, y una España feminista”. También anunció una educación universal desde el nacimiento hasta los tres años, porque “los bebés empiezan a aprender enseguida”. Tampoco se olvidó de la Formación Profesional, porque hay demanda de empleo para profesiones intermedias”. Y anunció un Plan de Vivienda Social para los más jóvenes, y regular el alquiler de viviendas, al que los más jóvenes no pueden acceder.
Se jactó de que con solo 84 diputados se hayan hecho más cosas que el PP de Mariano Rajoy en cinco. Al respecto, como antes habían citado tanto Ana Sánchez, como Antidio Fagúndez y Luis Tudanca, avaló la política “útil”; pero esta nueva España será posible si la izquierda se moviliza y vota al PSOE el día 28 de abril.
Lo que se juegan los socialistas, según su líder, el 28 de abril, “se puede resumir en una disyuntiva, en dos caminos: ¿o queremos una España que avance u otra que retroceda? ¿Una España que mire al futuro o una España que involucione? ¿Una España en la que quepamos todos o una España de unos cuantos, la que defendieron en la plaza de Colón, en Madrid, las derechas? Esa es la decisión realmente que tenemos que tomar”.
Tuvo tiempo para mofarse de la derecha, porque “ahora se reparten los cargos antes de que se celebren las elecciones, pero lo que se juegan Abascal, Casado y Rivera es quién será el líder de la oposición a partir del 28 de abril”.
Recordó el fracaso del PSOE en Andalucía para explicar que “la derecha quiere la abstención, que significa involución, y la participación masiva el 28 de abril, también en Zamora, será la única forma de que España mire al futuro y no volver al futuro. De ahí, tenemos que movilizarnos aquellos que nos sentimos progresistas, pero también tenemos que hablar con aquellos que, sin ser socialistas, sin ser progresistas, desean una España cabal, sensata y modera, pero esa España cabal, sensata y moderada solo la representa el Partido Socialista”.
Entre los asistentes dos veteranos socialistas zamoranos: Demetrio Madrid, al que dio un cariñoso abrazo Pedro Sánchez, y Andrés Luis Calvo, que fuera alcalde y senador por Zamora.
Con anterioridad a la intervención del presidente del gobierno, hablaron Ana Sánchez, contentísima de la presencia de Pedro Sánchez en Zamora, que profetizó la derrota electoral del PP en Castilla y León; Antidio Fagúndez, que trazó una ciudad para el futuro si es elegido como alcalde, y Luis Tudanca.



















Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.142