ELECCIONES GENERALES DEL 2019
La educación de los políticos
Kebedo
Estamos en plena vorágine de la campaña electoral a pesar de que estamos en Semana Santa. No es que la Semana Santa sea un motivo para suspender la campaña, que no debería serlo, pero como hay alguno que pone por bandera su religiosidad y el catolicismo deberían respetarse a sí mismos y tener un poquito de pudor y recogimiento pero, como estamos hablando de políticos, ni los más semanasanteros se sujetan a la hora de salir en la foto-. “Marisol dixit”.
Marisol, mi vecina, a la que ya conocen y leen miles de seguidores, me avasalla con ésta perorata. Y sigue, en el mismo tenor, diciendo que ya no le valen esas excusas de … “son políticos”, o “ya se sabe”, o “todos hacen lo mismo”. No, eso no vale, hay que ser consecuente con las propias creencias, sobre todo si las pones en la cabeza de tu campaña electoral. Empezamos bien, Marisol.
-Pues sí-, añade, -hemos llegado a un punto en que, en Málaga, por ejemplo, en la célebre procesión de los legionarios, han tenido que pedir que no se acerquen por allí ni los representantes de Cs, ni del PP, ni de VOX, que no quieren que la procesión sirva de campaña -. De los demás no han dicho nada, se supone que no tenían previsto acudir. ¡Cómo los conocen!.
Es que no vale todo a la hora de presentar tu programa político, cuando lo presentan; no vale colarse en cualquier evento para soltar tu palabrería; no vale invadir el espacio televisivo, radiofónico, cinematográfico, o cualquier otro tipo de espectáculo para colar tu rollo; para eso están los mítines.
-Bueno, esa es otra-, dice mi vecina, -¿para qué sirven los mítines?-, insiste, -para nada porque allí sólo van sus afiliados, sus seguidores, los aplaudidores, los de la clac, los del bocata, todos esos que ya están convencidos. Entonces, ¿para quién hablan estos pesados, vendedores de alfombras?-. Supongo que para ellos mismos, son endogámicos, se autoalimentan de sus propios discursos, se excitan con sus propios egos rayando el onanismo mental. ¡Son unos plastas!-.
Pero en ésta campaña recién comenzada, aunque ya llevan un mes dando la lata, han aparecido nuevos componentes, incomprensibles y, desde luego, nada deseables, y éstos componentes son la mala educación y la mentira. Es intolerable. La mayoría de los mítines están caracterizándose por la sarta de mentiras que cuentan los participantes, sobre todo, los líderes. Han resucitado incluso a ETA diciendo que el malvado de Otegui iba a ser ministro de Sánchez. ¡Qué barbaridad!, ¿de dónde han sacado semejante estupidez?. De ningún sitio, se lo inventan para provocar y para reavivar una pelea que no existe. Se han instalado en el insulto, sin ambages, sin circunloquios, a lo bestia, como si con ellos se cargaran de la razón que les falta o del programa que no tienen. Vitupera, que algo quedará.
-¿Y del programa electoral, qué?-, me replica Marisol. Pregunta retórica, creo yo, porque la mayoría, ni lo tienen y ni lo quieren explicar. ¡La última es que Casado va a “subir” el salario mínimo de 900 a 850 euros!. ¡Pues nada, acaba de suicidarse Pitágoras!.
¿Es que los problemas de España son los catalanes, las banderas, la familia “esa unidad social de convivencia”, los extranjeros o el aborto?., ¿de verdad se creen que nuestra preocupación es esa o simplemente nos están tomando el pelo?.
¿Dónde está la creación de empleo (estable y bien remunerado, claro, no el del contrato por cuartos de hora)?. ¿Dónde está la recuperación de la sanidad (que la han dejado como un solar con tanto recorte)?. ¿Dónde está la recuperación de la educación (pública, la privada, que la pague cada uno, que están en su derecho)?. ¿Dónde está la garantía de las pensiones?.
Algunos quieren convencernos de que las pensiones de nuestros hijos deben componerse de una parte pública y otra privada, que tendría que salir de las aportaciones particulares a un plan de pensiones que, como todo el mundo aprecia, va a salir de los “enormes” sueldos que van a cobrar los trabajadores gracias a los magníficos contratos fijos que van a tener. Serán los planes de pensiones de los diputados, senadores, parlamentarios autonómicos, y demás estómagos agradecidos que quieren vivir de la res pública.
No dicen, nuestros queridos políticos, que si recuperas de golpe tu plan de pensiones, la presión fiscal a la que está sometida es enorme, de modo que pagarás una barbaridad de dinero debido al incremento en el tipo impositivo que te practican a todos los derechos consolidados (si es que han sido positivos, que esa es otra) durante tantos años. Así que tienes que parcelar tu recuperación en cantidades pequeñas para que no tengas que pagar por los ahorros de toda tu vida. Luego la pensión seguirá siendo una birria. ¡De risa!.
-Argumentan, para intentar sujetar éste alucinante planteamiento, que eso se debe a que no hay dinero suficiente para el pago de las pensiones, ¡qué cara!-, dice indignada Marisol, -querrás decir que tú, politicastro de pacotilla, no sabes, o no quieres, designar un dinero para esa partida. Y es que, la pensión debería ser sagrada-.
-Un dato-, continúa, -está tasado que el 70 % del fraude fiscal que hay en España es de las grandes empresas, por lo que, si recuperásemos este dinero, habría para cubrir con creces el coste de las pensiones y para muchas prestaciones sociales más, entonces, ¿por qué no se hace?-.
Los únicos que hablan claro, sin tapujos y directos a la yugular son los de VOX. No puede nadie llamarse a engaño porque son clarísimos. Quieren eliminar la educación pública, quieren reducir la sanidad pública a la mínima expresión, quieren un despido laboral poco menos que libre, quieren bajar el IRPF a tipos casi irrisorios –claro, como no tienes gastos sociales, no necesitas recaudar-, quieren dejar las pensiones, como ya he dicho, en “maricón el último”, con perdón, que cada uno se pague la suya. Es decir, el señor Trump, a su lado, es un rojo peligroso. Y todo salpicado con improperios a un lado y a otro. Lindezas dirigidas a la “derechita cobarde” del PP, a “los traidores” de Ciudadanos o, a “los comunistas” del resto. ¡Hala!, ¡ahí queda eso!. Todo dicho, con esa cara de Mefistófeles que tiene Abascal, con acritud, con malos modos, con insultos y falacias pero, eso sí, invocando al Blas de Lezo, a Don Pelayo, a Santiago “y cierra España”, al Cid Campeador y a Roberto Alcázar y Pedrín, si se terciase.
Por lo tanto, entiendo que lo que quiere decir mi vecina es que, dejen de insultarse, dejen de faltarse al respeto y, de paso, a nosotros, y dedíquense a solucionarnos los problemas de verdad, los de la vida diaria, los sociales y dejen tanta zarandaja y tanta mentira.
Kebedo.
Estamos en plena vorágine de la campaña electoral a pesar de que estamos en Semana Santa. No es que la Semana Santa sea un motivo para suspender la campaña, que no debería serlo, pero como hay alguno que pone por bandera su religiosidad y el catolicismo deberían respetarse a sí mismos y tener un poquito de pudor y recogimiento pero, como estamos hablando de políticos, ni los más semanasanteros se sujetan a la hora de salir en la foto-. “Marisol dixit”.
Marisol, mi vecina, a la que ya conocen y leen miles de seguidores, me avasalla con ésta perorata. Y sigue, en el mismo tenor, diciendo que ya no le valen esas excusas de … “son políticos”, o “ya se sabe”, o “todos hacen lo mismo”. No, eso no vale, hay que ser consecuente con las propias creencias, sobre todo si las pones en la cabeza de tu campaña electoral. Empezamos bien, Marisol.
-Pues sí-, añade, -hemos llegado a un punto en que, en Málaga, por ejemplo, en la célebre procesión de los legionarios, han tenido que pedir que no se acerquen por allí ni los representantes de Cs, ni del PP, ni de VOX, que no quieren que la procesión sirva de campaña -. De los demás no han dicho nada, se supone que no tenían previsto acudir. ¡Cómo los conocen!.
Es que no vale todo a la hora de presentar tu programa político, cuando lo presentan; no vale colarse en cualquier evento para soltar tu palabrería; no vale invadir el espacio televisivo, radiofónico, cinematográfico, o cualquier otro tipo de espectáculo para colar tu rollo; para eso están los mítines.
-Bueno, esa es otra-, dice mi vecina, -¿para qué sirven los mítines?-, insiste, -para nada porque allí sólo van sus afiliados, sus seguidores, los aplaudidores, los de la clac, los del bocata, todos esos que ya están convencidos. Entonces, ¿para quién hablan estos pesados, vendedores de alfombras?-. Supongo que para ellos mismos, son endogámicos, se autoalimentan de sus propios discursos, se excitan con sus propios egos rayando el onanismo mental. ¡Son unos plastas!-.
Pero en ésta campaña recién comenzada, aunque ya llevan un mes dando la lata, han aparecido nuevos componentes, incomprensibles y, desde luego, nada deseables, y éstos componentes son la mala educación y la mentira. Es intolerable. La mayoría de los mítines están caracterizándose por la sarta de mentiras que cuentan los participantes, sobre todo, los líderes. Han resucitado incluso a ETA diciendo que el malvado de Otegui iba a ser ministro de Sánchez. ¡Qué barbaridad!, ¿de dónde han sacado semejante estupidez?. De ningún sitio, se lo inventan para provocar y para reavivar una pelea que no existe. Se han instalado en el insulto, sin ambages, sin circunloquios, a lo bestia, como si con ellos se cargaran de la razón que les falta o del programa que no tienen. Vitupera, que algo quedará.
-¿Y del programa electoral, qué?-, me replica Marisol. Pregunta retórica, creo yo, porque la mayoría, ni lo tienen y ni lo quieren explicar. ¡La última es que Casado va a “subir” el salario mínimo de 900 a 850 euros!. ¡Pues nada, acaba de suicidarse Pitágoras!.
¿Es que los problemas de España son los catalanes, las banderas, la familia “esa unidad social de convivencia”, los extranjeros o el aborto?., ¿de verdad se creen que nuestra preocupación es esa o simplemente nos están tomando el pelo?.
¿Dónde está la creación de empleo (estable y bien remunerado, claro, no el del contrato por cuartos de hora)?. ¿Dónde está la recuperación de la sanidad (que la han dejado como un solar con tanto recorte)?. ¿Dónde está la recuperación de la educación (pública, la privada, que la pague cada uno, que están en su derecho)?. ¿Dónde está la garantía de las pensiones?.
Algunos quieren convencernos de que las pensiones de nuestros hijos deben componerse de una parte pública y otra privada, que tendría que salir de las aportaciones particulares a un plan de pensiones que, como todo el mundo aprecia, va a salir de los “enormes” sueldos que van a cobrar los trabajadores gracias a los magníficos contratos fijos que van a tener. Serán los planes de pensiones de los diputados, senadores, parlamentarios autonómicos, y demás estómagos agradecidos que quieren vivir de la res pública.
No dicen, nuestros queridos políticos, que si recuperas de golpe tu plan de pensiones, la presión fiscal a la que está sometida es enorme, de modo que pagarás una barbaridad de dinero debido al incremento en el tipo impositivo que te practican a todos los derechos consolidados (si es que han sido positivos, que esa es otra) durante tantos años. Así que tienes que parcelar tu recuperación en cantidades pequeñas para que no tengas que pagar por los ahorros de toda tu vida. Luego la pensión seguirá siendo una birria. ¡De risa!.
-Argumentan, para intentar sujetar éste alucinante planteamiento, que eso se debe a que no hay dinero suficiente para el pago de las pensiones, ¡qué cara!-, dice indignada Marisol, -querrás decir que tú, politicastro de pacotilla, no sabes, o no quieres, designar un dinero para esa partida. Y es que, la pensión debería ser sagrada-.
-Un dato-, continúa, -está tasado que el 70 % del fraude fiscal que hay en España es de las grandes empresas, por lo que, si recuperásemos este dinero, habría para cubrir con creces el coste de las pensiones y para muchas prestaciones sociales más, entonces, ¿por qué no se hace?-.
Los únicos que hablan claro, sin tapujos y directos a la yugular son los de VOX. No puede nadie llamarse a engaño porque son clarísimos. Quieren eliminar la educación pública, quieren reducir la sanidad pública a la mínima expresión, quieren un despido laboral poco menos que libre, quieren bajar el IRPF a tipos casi irrisorios –claro, como no tienes gastos sociales, no necesitas recaudar-, quieren dejar las pensiones, como ya he dicho, en “maricón el último”, con perdón, que cada uno se pague la suya. Es decir, el señor Trump, a su lado, es un rojo peligroso. Y todo salpicado con improperios a un lado y a otro. Lindezas dirigidas a la “derechita cobarde” del PP, a “los traidores” de Ciudadanos o, a “los comunistas” del resto. ¡Hala!, ¡ahí queda eso!. Todo dicho, con esa cara de Mefistófeles que tiene Abascal, con acritud, con malos modos, con insultos y falacias pero, eso sí, invocando al Blas de Lezo, a Don Pelayo, a Santiago “y cierra España”, al Cid Campeador y a Roberto Alcázar y Pedrín, si se terciase.
Por lo tanto, entiendo que lo que quiere decir mi vecina es que, dejen de insultarse, dejen de faltarse al respeto y, de paso, a nosotros, y dedíquense a solucionarnos los problemas de verdad, los de la vida diaria, los sociales y dejen tanta zarandaja y tanta mentira.
Kebedo.

















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