BALONMANO
MMT jugará la fase de ascenso
Derrota al segundo clasificado, Puerto de Sagunto, 34-29, en la despedida de Ceballos
Fue otra tarde histórica para el balonmano de Zamora, si se quiere, también agridulce, la que se vivió esta tarde noche en el pabellón “Ángel Nieto”: el MMT Seguros se clasificaba para disputar la fase de ascenso a la Liga Asobal y se despedía como un héroe a Ceballos, un jugador que se ha hecho en nuestra tierra en seis temporadas inolvidables. Allí donde vaya el jugador chileno, convencido estoy, que siempre recordará la que fue su casa durante estos años. Tampoco la magnífica afición zamorana olvidará ni su excelente juego, profesionalidad y bonhomía.
Y el MMT volvió a demostrar que en su feudo es casi imbatible. En esta última jornada ganó, con comodidad al segundo clasificado, Puerto Sagunto, en un partido en el que siempre fue por delante y con diferencias holgadas, como lo demuestra que al descanso se llegará con cuatro goles de ventaja para los pistachos: 20-16. Por la anotación, se infiere que las defensas no se mostraron muy duras.
Y, tras el paso por vestuarios, todo siguió desarrollándose de forma similar a la de los primeros treinta minutos. A falta de diez, dominaba el cuadro de Leo Álvarez por cuatro tantos: 28-24. E incluso aumentaron las diferencias hasta ese marcador final, solvente, impactante, porque derrotar al subcampeón por cinco goles, aunque no se jugara nada, es todo un síntoma de poderío. Y ahora, a jugar la fase de ascenso sin nervios, sin complejos y con un cierto tono de soberbia.
Al término del choque, comunión entre la afición, plantilla y Ceballos, en, como digo, una jornada agridulce para el balonmano zamorano.
Fue otra tarde histórica para el balonmano de Zamora, si se quiere, también agridulce, la que se vivió esta tarde noche en el pabellón “Ángel Nieto”: el MMT Seguros se clasificaba para disputar la fase de ascenso a la Liga Asobal y se despedía como un héroe a Ceballos, un jugador que se ha hecho en nuestra tierra en seis temporadas inolvidables. Allí donde vaya el jugador chileno, convencido estoy, que siempre recordará la que fue su casa durante estos años. Tampoco la magnífica afición zamorana olvidará ni su excelente juego, profesionalidad y bonhomía.
Y el MMT volvió a demostrar que en su feudo es casi imbatible. En esta última jornada ganó, con comodidad al segundo clasificado, Puerto Sagunto, en un partido en el que siempre fue por delante y con diferencias holgadas, como lo demuestra que al descanso se llegará con cuatro goles de ventaja para los pistachos: 20-16. Por la anotación, se infiere que las defensas no se mostraron muy duras.
Y, tras el paso por vestuarios, todo siguió desarrollándose de forma similar a la de los primeros treinta minutos. A falta de diez, dominaba el cuadro de Leo Álvarez por cuatro tantos: 28-24. E incluso aumentaron las diferencias hasta ese marcador final, solvente, impactante, porque derrotar al subcampeón por cinco goles, aunque no se jugara nada, es todo un síntoma de poderío. Y ahora, a jugar la fase de ascenso sin nervios, sin complejos y con un cierto tono de soberbia.
Al término del choque, comunión entre la afición, plantilla y Ceballos, en, como digo, una jornada agridulce para el balonmano zamorano.

















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