Miércoles, 07 de Enero de 2026

Eugenio de Ávila
Sábado, 25 de Mayo de 2019
EDITORIAL

Hay que votar sí a una Zamora orgullosa, incluso altiva; bizarra y libre de caciques

Nunca votaremos a una Zamora chica, enana, acomplejada, ridícula, sin fuste, sin sangre, sin vida

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Recuerdo, incluso hasta reitero, aquella advertencia de Edmund Burke, pensador británico que conoció el Terror de la Revolución Francesa: “Para que triunfe el mal, solo es necesario que los buenos no hagan nada”. Mañana, los zamoranos de la capital votaremos a aquel partido que más nos guste o que menos nos disguste. En muchos casos, votaremos más en contra que a favor. El mandato concluirá en el año 2023. También se encuentra en juego la Diputación Provincial, una institución necesaria en provincias tan depauperadas como la nuestra, pero que necesita un cambio, una profunda transformación administrativa, política, filosófica. La Diputacion no debe, ni puede, ser, como ha ocurrido desde que el PP la administrase ha demasiado tiempo, un segundo Ayuntamiento de Zamora. Esa institución solo debería atender a la provincia, a los pueblos, a las comarcas.

Cuatro años por delante, cuatro años esenciales en la historia de nuestra ciudad, cuatro años decisivos para que Zamora salga de su letargo, acabe con el caciquismo, con su mentalidad pacata, con su miedo al poder. Si los zamoranos no votamos mañana, en consecuencia, con la cabeza, con inteligencia, prolongaremos nuestra agonía que nos llevará al olvido como ciudad, como capital de provincia. Coincidirá el próximo mandato con tiempos convulsos en la nación, que corre un peligro de quebrarse en estos cuatro años que nos separan de 2023. El problema de los racistas catalanes, apoyados por el neoleninismo de la pequeña burguesía pseudointelectual, que apoya a la burguesía reaccionaria catalana en sus reivindicaciones egoístas, abrirá, aunque ya se empezó a escribir, el capítulo esencial del Estado nacido a la muerte de Franco.  Auguro enormes convulsiones económicas, que se proyectarán, por supuesto, sobre el resto de España, y, por lo tanto, también se dejará sentir en Zamora.

Zamora no es una isla en esta meseta del Duero. Olvidada, también sufre las enfermedades que padece el resto de la nación. Mientras llega ese seísmo político, nuestras instituciones públicas, Ayuntamiento de Zamora y Diputación Provincial necesitan gobiernos de progreso, avanzados, abiertos y que piensen en una ciudad más grande, con soluciones para sus jóvenes, con mimos para sus ancianos, sin privilegios para los caciques, ni más casos de nepotismo. La Zamora rural aún respira. Cierto que se encuentra en coma, contagiada por el virus de la despoblación, inyectado por el poder que la quiere sin gente, vacía, convertida en un desierto demográfico.

Solo con políticos zamoranos, sin contagiar, que amen a su tierra más que a sus partidos; que primen la necesidad de Zamora por encima de los deseos de políticos profesionales; más la instalación en Montelarreina, de 3.000 profesionales del Ejército, atravesaremos estos cuatro años que nos separan hasta el 2023 con viento a favor, navegando hasta el puerto del progreso, donde esta provincia y su capital atracarán en el progreso.

No a una Zamora chica, enana, acomplejada, ridícula, sin fuste, sin sangre, sin vida. Nunca más a la Zamora de la corrupción, de la envida, de la calumnia, del periodismo faldero, cursi, reaccionario y cómplice de los políticos que mandan y manejen las instituciones públicas.

 Sí a una Zamora orgullosa, incluso altanera, que puede presumir de su historia, de su cultura, de su patrimonio monumental, prepara para asir el futuro y retenerlo para que las nuevas generaciones lo disfruten hasta alcanzar el nirvana: nacer y morir en la ciudad del alma.

Si a la Zamora de Viriato, de Arias Gonzalo, Bellido Dolfos y Doña Urraca; sí a la Zamora de García Calvo, de Claudio Rodríguez, de tantos poetas ignorados, de tantos artistas escondidos, de tantos maestros sin alumnos, de tantos muertos sin razón, de tantos muertos que apenas supieron que vivían.

Mañana, 26 de mayo de 2019, Zamora escribirá otro nuevo capítulo de su legendaria historia.

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