CLIMA
Las hogueras de San Juan y el cambio climático
Helena Pelayo
Se acerca la noche de San Juan celebrada en muchos lugares del país con hogueras y conviene apelar al sentido común porque las medidas que hay que tomar contra la emergencia climática en la que vivimos deberían hacernos desistir de ellas.
Y ¿por qué, dirán muchas personas, si es una tradición que se ha hecho tantos años?.
Las tradiciones a veces se hacen muy viejas y no van con los tiempos. Nuestros tiempos son muy crudos, los científicos, por miles en el mundo están dando la alarma de que nos quedan 10 años para tomar urgentes medidas en nuestras vidas personales y en la economía mundial. Estas medidas se resumen en estos fáciles y contundentes pasos: evitar el consumo de energías fósiles (carbón, petróleo, gas) y hacer una transición rápida a energías renovables para rebajar los gases de efecto invernadero (CO2 y otros) que son los que están calentando la atmósfera y afectando cambios perjudiciales en los patrones del clima; otros importantes cambios que a la vez están teniendo lugar son la subida y calentamiento de los océanos, el derretimiento de los hielos polares, la desaparición de millones de especies animales y vegetales, etc.
Hay otro asunto de suma importancia a tener en cuenta: aunque todos estamos pagando ya estas consecuencias y las que están en camino, quien más las está sufriendo son los pobres del mundo, aquellos países que apenas consumen; hay que insistir en que éstos son pobres porque nuestros gobiernos no les ayudan, porque la economía global les roba sus tierras y les paga sus productos a precios ridículos y porque nosotros como consumidores somos voraces en despilfarrar los recursos limitados del planeta que también les corresponden a ellos. Sus ciudades, pueblos y tierras….sufren el cambio climático más que nosotros con graves inundaciones, sequías atroces y millones de ellos se convierten en refugiados climáticos, en hambrientos olvidados. Por nuestra culpa así de claro. Es hora de conocer que nuestros actos tienen unas repercusiones en el mundo que vivimos.
Lo que se celebra en la noche de San Juan es el solsticio de verano, cuando la luz solar en su máximo apogeo, brillando a tope en nuestra zona geográfica, alimenta y da vida a todos los maravillosos reinos de la naturaleza (a los que estamos liquidando) y también es la noche más larga del año comenzando a mermar a partir de ahí.
No creo que San Juan hiciera hogueras, lo que si quería mostrar es la luz que mora en el corazón de cada hombre y que deberíamos cultivar, sacar afuera ese fuego llamado amor, solidaridad y respeto por los demás. Esta es mi apreciación personal de la fiesta de San Juan.
No tengo nada en contra de las hogueras, el fuego es una fuerza tan hermosa de contemplar, pero estamos en una crisis climática donde las mediciones de gases de efecto invernadero han alcanzado medidas que nunca en el pasado hubo.
Si fuéramos juiciosos en estos concretos momentos, las evitaríamos celebrando esta noche de otras maneras: contacuentos, conciertos de música…etc
Greta Thumberg, la joven de 16 años y activista sueca climática nos recuerda claramente:
“Decís que amáis a vuestros hijos,peo no es verdad porque si así lo fuera tomaríais medidas radicales contra el cambio climático”.
No hay futuro para los niños del mundo…eso es lo que nos debería importar incluso en esta bonita celebración: que nuestras energías y las de los políticos se encaminen de una puñetera vez a cuidar nuestro planeta, evitar usar los coches a lo tonto, evitar recalentar más la atmósfera, llenar nuestro país de árboles autóctonos, no consumir a lo tonto y limpiar nuestras abominables basuras…etc, que estamos tan ciegos que no las vemos.
Necesitamos con urgencia ser sencillos en nuestras vidas para QUE HAYA un FUTURO brillante.
Necesitamos mucha educación, educación y educación. Y tiene que ser ya, y tenemos que oír sobre este problemón en todas partes y actuar ya.
Las personas en cargos políticos deberían escribir artículos para la prensa y hablar en los medios, por ejemplo: “ este año para cuidar de nuestro planeta y no calentar la atmósfera más, no se hará la hoguera de San Juan porque perjudicamos al clima, pero lo celebraremos con recitales de poesía y música en las plazas de nuestros pueblos y ciudades, con juegos para los más pequeños; evitaremos también el uso de plásticos para que nuestros ríos y mares queden limpios, y juntos seguiremos colaborando para mejorar nuestro planeta que está herido de muerte.”
Y si muchas personas siguen hablando de seguir con algunas tradiciones, pues que les vamos a hacer…como el escultor va puliendo su obra de piedra con el escoplo….usar el escoplo de la educación y las buenas acciones…para cambiar viejas mentalidades.
Helena Pelayo
Se acerca la noche de San Juan celebrada en muchos lugares del país con hogueras y conviene apelar al sentido común porque las medidas que hay que tomar contra la emergencia climática en la que vivimos deberían hacernos desistir de ellas.
Y ¿por qué, dirán muchas personas, si es una tradición que se ha hecho tantos años?.
Las tradiciones a veces se hacen muy viejas y no van con los tiempos. Nuestros tiempos son muy crudos, los científicos, por miles en el mundo están dando la alarma de que nos quedan 10 años para tomar urgentes medidas en nuestras vidas personales y en la economía mundial. Estas medidas se resumen en estos fáciles y contundentes pasos: evitar el consumo de energías fósiles (carbón, petróleo, gas) y hacer una transición rápida a energías renovables para rebajar los gases de efecto invernadero (CO2 y otros) que son los que están calentando la atmósfera y afectando cambios perjudiciales en los patrones del clima; otros importantes cambios que a la vez están teniendo lugar son la subida y calentamiento de los océanos, el derretimiento de los hielos polares, la desaparición de millones de especies animales y vegetales, etc.
Hay otro asunto de suma importancia a tener en cuenta: aunque todos estamos pagando ya estas consecuencias y las que están en camino, quien más las está sufriendo son los pobres del mundo, aquellos países que apenas consumen; hay que insistir en que éstos son pobres porque nuestros gobiernos no les ayudan, porque la economía global les roba sus tierras y les paga sus productos a precios ridículos y porque nosotros como consumidores somos voraces en despilfarrar los recursos limitados del planeta que también les corresponden a ellos. Sus ciudades, pueblos y tierras….sufren el cambio climático más que nosotros con graves inundaciones, sequías atroces y millones de ellos se convierten en refugiados climáticos, en hambrientos olvidados. Por nuestra culpa así de claro. Es hora de conocer que nuestros actos tienen unas repercusiones en el mundo que vivimos.
Lo que se celebra en la noche de San Juan es el solsticio de verano, cuando la luz solar en su máximo apogeo, brillando a tope en nuestra zona geográfica, alimenta y da vida a todos los maravillosos reinos de la naturaleza (a los que estamos liquidando) y también es la noche más larga del año comenzando a mermar a partir de ahí.
No creo que San Juan hiciera hogueras, lo que si quería mostrar es la luz que mora en el corazón de cada hombre y que deberíamos cultivar, sacar afuera ese fuego llamado amor, solidaridad y respeto por los demás. Esta es mi apreciación personal de la fiesta de San Juan.
No tengo nada en contra de las hogueras, el fuego es una fuerza tan hermosa de contemplar, pero estamos en una crisis climática donde las mediciones de gases de efecto invernadero han alcanzado medidas que nunca en el pasado hubo.
Si fuéramos juiciosos en estos concretos momentos, las evitaríamos celebrando esta noche de otras maneras: contacuentos, conciertos de música…etc
Greta Thumberg, la joven de 16 años y activista sueca climática nos recuerda claramente:
“Decís que amáis a vuestros hijos,peo no es verdad porque si así lo fuera tomaríais medidas radicales contra el cambio climático”.
No hay futuro para los niños del mundo…eso es lo que nos debería importar incluso en esta bonita celebración: que nuestras energías y las de los políticos se encaminen de una puñetera vez a cuidar nuestro planeta, evitar usar los coches a lo tonto, evitar recalentar más la atmósfera, llenar nuestro país de árboles autóctonos, no consumir a lo tonto y limpiar nuestras abominables basuras…etc, que estamos tan ciegos que no las vemos.
Necesitamos con urgencia ser sencillos en nuestras vidas para QUE HAYA un FUTURO brillante.
Necesitamos mucha educación, educación y educación. Y tiene que ser ya, y tenemos que oír sobre este problemón en todas partes y actuar ya.
Las personas en cargos políticos deberían escribir artículos para la prensa y hablar en los medios, por ejemplo: “ este año para cuidar de nuestro planeta y no calentar la atmósfera más, no se hará la hoguera de San Juan porque perjudicamos al clima, pero lo celebraremos con recitales de poesía y música en las plazas de nuestros pueblos y ciudades, con juegos para los más pequeños; evitaremos también el uso de plásticos para que nuestros ríos y mares queden limpios, y juntos seguiremos colaborando para mejorar nuestro planeta que está herido de muerte.”
Y si muchas personas siguen hablando de seguir con algunas tradiciones, pues que les vamos a hacer…como el escultor va puliendo su obra de piedra con el escoplo….usar el escoplo de la educación y las buenas acciones…para cambiar viejas mentalidades.
Helena Pelayo

















Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.105