PINTURA
El Molino de Montamarta se descubre con pinturas de Charo Antón
Vuelve a exponer sus obras que abarcan diferentes épocas de elaboración
Charo Antón vuelve a exponer sus obras que abarcan diferentes épocas de elaboración. En esta ocasión ha elegido un hermoso molino, el Molino de Montamarta, un edificio recientemente restaurado y que refleja lo que fueron usos y costumbres de otros tiempos, lejanos, pero no tanto.
Charo, gran observadora de la naturaleza, mujer vital y costumbrista, ha llenado los espacios vacíos del molino con sus obras en las que se pueden ver los propios paisajes de Montamarta: el embalse, la ermita, allí izada sobre el promontorio, casas y casonas, hasta su perro Sansón oteando el horizonte.
Una muestra delicada y bella, sensible y profunda porque no hay que olvidar que Charo, además de pintora es poetisa y su sensibilidad aflora a cada instante.
Charo nos lleva con sus pinceles por caminos preñados de luz, por paisajes cuyos horizontes parecen no acabar, por campos vestidos de primavera donde el color, y hasta el aroma, nos llegan sin apenas notarlo. Charo nos conduce con sus pies troteros por vericuetos que sólo ella conoce y que frecuenta en cuanto tiene un momento. Todo un mundo de vida y emociones plasmados en óleos, acuarelas…, además de diferentes elementos como cajas, espejos, o cestos, decorados con fantasía y primor.
La muestra también hace un guiño a nombres zamoranos como a Juan Manuel de Prada relacionando algunos textos de sus libros con una paloma yerta.
Tengo que felicitar a Charo desde estas breves líneas por su trabajo y laboriosidad, por su tenacidad incansable y por compartir con todos su percepción y amor por la vida. Algunos de los presentes, le dirigieron palabras de elogio y agradecimiento.
En la inauguración estuvieron amigos y conocidos de la autora, llegados desde diferentes puntos de la provincia y fuera de ella, amén de los testimonios telefónicos y a través de las redes que le fueron llegando.
Esta exposición de Charo Antón en el Molino de Montamarta, debe dar pie a que ese marco, tan especial, sea protagonista para otras muchas actividades. Desde aquí, animamos a sus dueños a que destinen ese espacio a la cultura porque ello contribuiría a dar mucha más vida a la zona, que también es Vía de la Plata y un excelente recurso turístico.
Enhorabuena, Charo.
Concha Pelayo
Charo Antón vuelve a exponer sus obras que abarcan diferentes épocas de elaboración. En esta ocasión ha elegido un hermoso molino, el Molino de Montamarta, un edificio recientemente restaurado y que refleja lo que fueron usos y costumbres de otros tiempos, lejanos, pero no tanto.
Charo, gran observadora de la naturaleza, mujer vital y costumbrista, ha llenado los espacios vacíos del molino con sus obras en las que se pueden ver los propios paisajes de Montamarta: el embalse, la ermita, allí izada sobre el promontorio, casas y casonas, hasta su perro Sansón oteando el horizonte.
Una muestra delicada y bella, sensible y profunda porque no hay que olvidar que Charo, además de pintora es poetisa y su sensibilidad aflora a cada instante.
Charo nos lleva con sus pinceles por caminos preñados de luz, por paisajes cuyos horizontes parecen no acabar, por campos vestidos de primavera donde el color, y hasta el aroma, nos llegan sin apenas notarlo. Charo nos conduce con sus pies troteros por vericuetos que sólo ella conoce y que frecuenta en cuanto tiene un momento. Todo un mundo de vida y emociones plasmados en óleos, acuarelas…, además de diferentes elementos como cajas, espejos, o cestos, decorados con fantasía y primor.
La muestra también hace un guiño a nombres zamoranos como a Juan Manuel de Prada relacionando algunos textos de sus libros con una paloma yerta.
Tengo que felicitar a Charo desde estas breves líneas por su trabajo y laboriosidad, por su tenacidad incansable y por compartir con todos su percepción y amor por la vida. Algunos de los presentes, le dirigieron palabras de elogio y agradecimiento.
En la inauguración estuvieron amigos y conocidos de la autora, llegados desde diferentes puntos de la provincia y fuera de ella, amén de los testimonios telefónicos y a través de las redes que le fueron llegando.
Esta exposición de Charo Antón en el Molino de Montamarta, debe dar pie a que ese marco, tan especial, sea protagonista para otras muchas actividades. Desde aquí, animamos a sus dueños a que destinen ese espacio a la cultura porque ello contribuiría a dar mucha más vida a la zona, que también es Vía de la Plata y un excelente recurso turístico.
Enhorabuena, Charo.
Concha Pelayo




















Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.213