Eugenio de Ávila
Domingo, 27 de Octubre de 2019
TERCERA DIVISIÓN

Al Zamora le bastan diez minutos para acabar con el CD. Granja: (6-0)

Los rojiblancos solucionan otro partido por la vía rápida: tres goles en los primeros nueve minutos, para después ampliar el marcador al término de la primera mitad y vivir de las rentas en la segunda entrega

¡Qué contar de un partido en el que el Zamora gana tres a cero su rival cuando solo se han jugado nueve minutos! Pues que sobraron 80 minutos. Si el Zamora y la Granja hubieran sido boxeadores, el árbitro habría suspendido el combate por K.O. Técnico en el primer asalto. Pero esto es fútbol y hay que jugar hora y media, aunque carezca de emoción, y ya se sabe que en los toros, como en el balompié, si no hay emotividad, aparece el tedio.

Movilla volvió a sorprender con su once inicial, porque otorgó a un chaval de 19 años, genuino producto de la cantera, la titularidad en la punta del ataque. Le acompañaron dos veteranos: Sergio García y Garbán, que marcaron cinco goles entre los dos, tres el zamorano, y dos el charro.

Como ya comenté, los rojiblancos finiquitaron el choque en el minuto 9, merced a dos goles Sergio, que precedieron al de Garban, el primer en abrir el marcador. El Zamora jugaba rápido y bonito, por las bandas. Los segovianos, desarbolados, no sabían cómo suturar tantas heridas. El encuentro se les había ido en un santiamén.

Pero, con esa diferencia de goles, los rojiblancos, aunque se emplearon como siempre, sin querer, ya no percutieron tanto en el ataque o cada cual quiso marcar su tanto. Tuvieron que transcurrir casi 25 minutos para que el Zamora se encontrase con el gol, que llegaría, de nuevo, por medio de Sergio, inspirado, y Garban. Nada más que contar de la primera mitad, en la que el personal se divirtió.

Nada más empezar la segunda entrega, doble cambio. Movilla sacó a Juanan y Coque para dar entrada a Guille y Escudero, dos hombres de banda, con lo que lo que el trabajo en la medular se lo repartían el virtuoso Vallejo y el cerebro Ramos.

Para colmo de males, gol en propia puerta de los segovianos. Velasco remataba de cabeza un centro de Escudero desde la izquierda.

A partir de ese instante, hubo mucho aburrimiento, juego deslavazado, intentonas individuales. Pero nada más. Sergio también dejaría su puesto a Parra, con lo que el Zamora jugaba ya con un esquema más clásico. Se desbordaba por las bandas a la Granja, pero no se lograba marcar.

También lo intentaron los segovianos, tanto que Jon Villanueva realizó la mejor parada del choque al desviar, por encima del larguero, un gran chut de un jugador visitante.

En definitiva, buena primera parte, con goles y buen fútbol, aunque intermitente. Y una pobre segunda mitad, un tanto anárquica en ataque y desigual en cobertura.  El Zamora sumó, pues, su décima victoria consecutiva.

Comentarios Comentar esta noticia
Comentar esta noticia

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.48

Todavía no hay comentarios

Quizás también te interese...

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.