ELECCIONES
¿“10-N”: votar a…?
Tal vez estuviésemos (bastante) equivocados, cuando pensábamos, decíamos y nos alegrábamos, hace tan solo unos meses, “de haber superado, y finiquitado, la TRANSICIÓN”, tras la dictadura que la precedió. Los acontecimientos de estos últimos meses aconsejan, cuanto menos, que nos lo replanteemos:
Los primeros años de elecciones democráticas, devinieron, “de facto”, en un BIPARTIDISMO.
El mismo fue atacado y vilipendiado por la inmensa mayoría de los sectores de opinión, medios de comunicación, partidos y agrupaciones políticas…excepto, por supuesto, los dos partidos que formaban el…bipartidismo.
Pasaron los años democráticos “experimentando” hasta poder “aprender a ser demócratas”. (Sinceramente creo que esto lo hemos aprendido mejor la Ciudadanía que la Clase Política, de ahí con lo que terminaré).
Así se planteó la primera “Moción de Censura” de nuestra reciente historia, en 1980 a Adolfo Suarez. Esta, y las dos siguientes, (a Felipe González y a Mariano Rajoy), fracasaron. Pero aprendimos lo que era “eso”… que se “podía hacer”…y que “no pasaba nada”.
Incluso “nos enseñaron” lo que era “ponerse de acuerdo” para que una Moción de Censura, la primera, SÍ SALIESE ADELANTE, (¿nos acordamos de qué esto ocurrió en Junio del año pasado?).
Desde entonces han pasado muchas cosas…que son “normales en democracia”…pero que nosotros no las conocíamos, por lo que, no hemos sabido “gestionarlas” (los políticos), ni “entenderlas” (los ciudadanos).
Tras esa Moción de Censura, la cual se consigue, como no puede ser de otro modo, mediante ACUERDOS entre los distintos partidos/diputados elegidos por nosotros, y con PROMESAS a realizar si el ponente sale elegido, como lo fue, nuevo Presidente del Gobierno.
Durante los seis meses que siguieron a la “novedad democrática” que experimentábamos, es decir, tener un Presidente resultante de una moción, “entendimos” que: una promesa hecha para sacar adelante esa moción, (convocar nuevas elecciones), no tiene por qué ser cumplida.
Por eso, hasta casi un año más tarde, en Abril de 2019, no se nos llevó a las urnas, para que “valorásemos” la gestión del presidente saliente y su partido, (Rajoy/PP), y la “bondad” del presidente entrante y su partido: Sánchez y el PSOE.
¡Y mira por dónde!, la asignatura pendiente de la Transición…la habíamos aprobado: TERMINAR CON EL BIPARTIDISMO.
Ya no teníamos en nuestras Cortes, a ningún partido con la mayoría suficiente para gobernar. ¡Lo que tanto se había pedido y deseado! Ya teníamos al lado de los Leones del Parlamento a gente catalana, que defendía a España… a gente de la calle, que no usaba corbata…que se cortaba el pelo menos que los de antes…
TODO PASABA A ESTAR RESUELTO.
Pero NO: se nos había olvidado de que (todo) eso NO LO HABIAMOS HECHO NUNCA… y se ha demostrado que NO SABIAMOS HACERLO…no sabemos hacerlo. Nuestros políticos NO SABEN GOBERNAR como le hemos dicho los ciudadanos que deben hacerlo: poniéndose de acuerdo, puesto que hemos decidido que el bipartidismo se termine.
Aquellas voces de entontes…ahora piden volver al bipartidismo…”para que todo sea más fácil”…
Como he dicho, creo que la inmensa mayoría de los españoles hemos entendido que esto debe de ser como nosotros decidamos. Y, por lo tanto, así debe de ser. Pero nuestros políticos no. Los “de antes”, la mayoría, porque creen y quieren que “todo siga como antes”. Y esto (ya) es imposible. Los “nuevos de ahora”, parece que han llegado con una formación en política, impartida/recibida “on line”, y que “desconectaron” tras los capítulos de “cómo desaparecer y seguir cobrando", "cómo prometer, sin necesidad de cumplir”, “cómo acceder a una vivienda digna, aunque sea un chalet de 600.000€”…
Termino. Ahora nos toca a nosotros, el electorado. El “10-N” tenemos que plantearnos entre las siguientes opciones:
Actuar cual “hincha fanático” de nuestro partido…y lo votaremos, sea lo que sea que pueda no haber hecho, o haber incumplido.
Actuar de una forma que ha sido coherente hasta ahora: cambiar el voto. Abandonar a los políticos que le dimos nuestra confianza la última vez…para otorgársela a otro partido, ya sea de los “tradicionales o de los nuevos”.
Entender que TODOS POLÍTICOS, TODOS LOS PARTIDOS, nos han engañado en sus promesas para convencernos, y que NINGUNO vale para político puesto que no saben negociar.
Los ciudadanos que se consideren incluidos en los supuestos 1º y 2º…deben de seguir haciéndolo. Solamente ellos pueden convencerse, en su caso, de estar equivocados. Por lo tanto el próximo “10-N”, acérquense al colegio electoral, y voten bajo su criterio.
Los que nos encontramos el caso 3º, aparentemente solo tenemos una opción: ABTENERNOS y no ir a votar. Es lógico… ¿qué otra cosa podemos hacer?
Yo creo que sí hay “algo nuevo que hacer” en nuestra democracia. De hecho, muy pocas veces, en muy pocas democracias, se ha utilizado. Y de una forma mayoritaria, nunca.
La opción que tal vez debiéramos plantearnos, en esta ocasión, debiera de ser decirles a ESTOS POLÍTICOS, a los hasta ahora NUESTROS POLÍTICOS, y decírselo sin chillar, sin aspavientos, sin demagogia: VOSOTROS NO. Y esto considero que, solamente se consigue metiendo el sobre en la urna vacío. VOTANDO EN BLANCO.
Tal vez estuviésemos (bastante) equivocados, cuando pensábamos, decíamos y nos alegrábamos, hace tan solo unos meses, “de haber superado, y finiquitado, la TRANSICIÓN”, tras la dictadura que la precedió. Los acontecimientos de estos últimos meses aconsejan, cuanto menos, que nos lo replanteemos:
Los primeros años de elecciones democráticas, devinieron, “de facto”, en un BIPARTIDISMO.
El mismo fue atacado y vilipendiado por la inmensa mayoría de los sectores de opinión, medios de comunicación, partidos y agrupaciones políticas…excepto, por supuesto, los dos partidos que formaban el…bipartidismo.
Pasaron los años democráticos “experimentando” hasta poder “aprender a ser demócratas”. (Sinceramente creo que esto lo hemos aprendido mejor la Ciudadanía que la Clase Política, de ahí con lo que terminaré).
Así se planteó la primera “Moción de Censura” de nuestra reciente historia, en 1980 a Adolfo Suarez. Esta, y las dos siguientes, (a Felipe González y a Mariano Rajoy), fracasaron. Pero aprendimos lo que era “eso”… que se “podía hacer”…y que “no pasaba nada”.
Incluso “nos enseñaron” lo que era “ponerse de acuerdo” para que una Moción de Censura, la primera, SÍ SALIESE ADELANTE, (¿nos acordamos de qué esto ocurrió en Junio del año pasado?).
Desde entonces han pasado muchas cosas…que son “normales en democracia”…pero que nosotros no las conocíamos, por lo que, no hemos sabido “gestionarlas” (los políticos), ni “entenderlas” (los ciudadanos).
Tras esa Moción de Censura, la cual se consigue, como no puede ser de otro modo, mediante ACUERDOS entre los distintos partidos/diputados elegidos por nosotros, y con PROMESAS a realizar si el ponente sale elegido, como lo fue, nuevo Presidente del Gobierno.
Durante los seis meses que siguieron a la “novedad democrática” que experimentábamos, es decir, tener un Presidente resultante de una moción, “entendimos” que: una promesa hecha para sacar adelante esa moción, (convocar nuevas elecciones), no tiene por qué ser cumplida.
Por eso, hasta casi un año más tarde, en Abril de 2019, no se nos llevó a las urnas, para que “valorásemos” la gestión del presidente saliente y su partido, (Rajoy/PP), y la “bondad” del presidente entrante y su partido: Sánchez y el PSOE.
¡Y mira por dónde!, la asignatura pendiente de la Transición…la habíamos aprobado: TERMINAR CON EL BIPARTIDISMO.
Ya no teníamos en nuestras Cortes, a ningún partido con la mayoría suficiente para gobernar. ¡Lo que tanto se había pedido y deseado! Ya teníamos al lado de los Leones del Parlamento a gente catalana, que defendía a España… a gente de la calle, que no usaba corbata…que se cortaba el pelo menos que los de antes…
TODO PASABA A ESTAR RESUELTO.
Pero NO: se nos había olvidado de que (todo) eso NO LO HABIAMOS HECHO NUNCA… y se ha demostrado que NO SABIAMOS HACERLO…no sabemos hacerlo. Nuestros políticos NO SABEN GOBERNAR como le hemos dicho los ciudadanos que deben hacerlo: poniéndose de acuerdo, puesto que hemos decidido que el bipartidismo se termine.
Aquellas voces de entontes…ahora piden volver al bipartidismo…”para que todo sea más fácil”…
Como he dicho, creo que la inmensa mayoría de los españoles hemos entendido que esto debe de ser como nosotros decidamos. Y, por lo tanto, así debe de ser. Pero nuestros políticos no. Los “de antes”, la mayoría, porque creen y quieren que “todo siga como antes”. Y esto (ya) es imposible. Los “nuevos de ahora”, parece que han llegado con una formación en política, impartida/recibida “on line”, y que “desconectaron” tras los capítulos de “cómo desaparecer y seguir cobrando", "cómo prometer, sin necesidad de cumplir”, “cómo acceder a una vivienda digna, aunque sea un chalet de 600.000€”…
Termino. Ahora nos toca a nosotros, el electorado. El “10-N” tenemos que plantearnos entre las siguientes opciones:
Actuar cual “hincha fanático” de nuestro partido…y lo votaremos, sea lo que sea que pueda no haber hecho, o haber incumplido.
Actuar de una forma que ha sido coherente hasta ahora: cambiar el voto. Abandonar a los políticos que le dimos nuestra confianza la última vez…para otorgársela a otro partido, ya sea de los “tradicionales o de los nuevos”.
Entender que TODOS POLÍTICOS, TODOS LOS PARTIDOS, nos han engañado en sus promesas para convencernos, y que NINGUNO vale para político puesto que no saben negociar.
Los ciudadanos que se consideren incluidos en los supuestos 1º y 2º…deben de seguir haciéndolo. Solamente ellos pueden convencerse, en su caso, de estar equivocados. Por lo tanto el próximo “10-N”, acérquense al colegio electoral, y voten bajo su criterio.
Los que nos encontramos el caso 3º, aparentemente solo tenemos una opción: ABTENERNOS y no ir a votar. Es lógico… ¿qué otra cosa podemos hacer?
Yo creo que sí hay “algo nuevo que hacer” en nuestra democracia. De hecho, muy pocas veces, en muy pocas democracias, se ha utilizado. Y de una forma mayoritaria, nunca.
La opción que tal vez debiéramos plantearnos, en esta ocasión, debiera de ser decirles a ESTOS POLÍTICOS, a los hasta ahora NUESTROS POLÍTICOS, y decírselo sin chillar, sin aspavientos, sin demagogia: VOSOTROS NO. Y esto considero que, solamente se consigue metiendo el sobre en la urna vacío. VOTANDO EN BLANCO.















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