PIKA HERNÁNDEZ DEL RÍO
¡Felicidades, mamá!
Felicidades mamá. Aquellos ojos del color de la Coca Cola que con tanta sinceridad hablan.
Aquellas veces que el nombre de Jimenita resuena por toda la casa mientras una señorita se hace la loca y hace no haberte escuchado.
Aquella sonrisa que solo sale cuando de vd quiere y que es mi sonrisa favorita de esta vida.
Esta, esta madre fuerte, valiente y llena de coraje que tengo. Cómo olvidar que yo soy quien soy porque tú me haces ser como soy. Eres la flor más bonita de todas las primaveras pero también eres como la niebla zamorana que llega y perdura en el invierno.
Eres la mejor manera de endulzar la Navidad cuando de pequeños eras la mejor reina maga que uno podría imaginar. Como, a escondidas, quitabas el agua que dejábamos para los camellos y, junto con papá, dejabais cada copa de champán por una medida y como siempre acertabais con los regalos.
Eres mamá de todos y cada uno de los que te rodeamos, incluso de aquellos que son mayores que tú. Te considero madre de tus hijos, pero también de tus sobrinos y también la madre de aquellas amistadas íntimas e infinitas que nosotros tenemos, y que tenemos por cuidarlas tan bien como tú cuidas las tuyas.
Soy tu pequeña y tu “ita”, aunque a veces Hiba me robe los cariños.
Quiero que me sigas llevando a conciertos, de compras o a comer a los mejores sitios del mundo que tus hijos sabemos que nunca superarán tu comida. Quiero que sigas dando todo por nosotros, pero sobre todo ahora quiero que des todo por ti.
No quiero a nadie en esta vida más de lo que te quiero a ti, fuerza y coraje te definen.
¡Felices 18 añazos mamá!, en unos meses seremos quintas.
Felicidades mamá. Aquellos ojos del color de la Coca Cola que con tanta sinceridad hablan.
Aquellas veces que el nombre de Jimenita resuena por toda la casa mientras una señorita se hace la loca y hace no haberte escuchado.
Aquella sonrisa que solo sale cuando de vd quiere y que es mi sonrisa favorita de esta vida.
Esta, esta madre fuerte, valiente y llena de coraje que tengo. Cómo olvidar que yo soy quien soy porque tú me haces ser como soy. Eres la flor más bonita de todas las primaveras pero también eres como la niebla zamorana que llega y perdura en el invierno.
Eres la mejor manera de endulzar la Navidad cuando de pequeños eras la mejor reina maga que uno podría imaginar. Como, a escondidas, quitabas el agua que dejábamos para los camellos y, junto con papá, dejabais cada copa de champán por una medida y como siempre acertabais con los regalos.
Eres mamá de todos y cada uno de los que te rodeamos, incluso de aquellos que son mayores que tú. Te considero madre de tus hijos, pero también de tus sobrinos y también la madre de aquellas amistadas íntimas e infinitas que nosotros tenemos, y que tenemos por cuidarlas tan bien como tú cuidas las tuyas.
Soy tu pequeña y tu “ita”, aunque a veces Hiba me robe los cariños.
Quiero que me sigas llevando a conciertos, de compras o a comer a los mejores sitios del mundo que tus hijos sabemos que nunca superarán tu comida. Quiero que sigas dando todo por nosotros, pero sobre todo ahora quiero que des todo por ti.
No quiero a nadie en esta vida más de lo que te quiero a ti, fuerza y coraje te definen.
¡Felices 18 añazos mamá!, en unos meses seremos quintas.















Gonzalo Julián | Martes, 29 de Octubre de 2019 a las 23:35:25 horas
Enhorabuena.
Muy bonito. Muy emotivo.
Me sumo.
Accede para votar (0) (0) Accede para responder