ME QUEDA LA PALABRA
Ningún partido nacional representa a Zamora
Hay que construir un partido que defienda los intereses de los zamoranos en las instituciones locales, regionales y nacionales
Eugenio-Jesús de Ávila
Al alba, mientras tuneaba las huellas que el tiempo ha ido sembrando en lo que va quedando de mi cuerpo, escuché en el informativo regional de una cadena que critica al sistema, que la Junta de Castilla y León piensa apoyar la instalación en Valladolid de un Parque Tecnológico Agropecuario. Me encabronó la noticia. Recordé que esa idea la quiso para Zamora Manuel Vidal, cuando regía la Cámara de Industria y Comercio.
Me enfadé tanto que casi me hice daño en la piel mientras me duchaba. Me dolía el agua, me hacía daño el gel, enmudecí y ya no pude entonar aquella canción de Serrat: “Nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio”.
Dos horas después, asistí a un desayuno informativo de José Bartolomé, el candidato de Ciudadanos por nuestra provincia a las legislativas del 10 de noviembre. Aproveché la ocasión para preguntarle por su parecer sobre esta nueva humillación del ejecutivo autonómico, del que su partido forma parte. No me contestó como hubiera querido un servidor, sino como un político. Habló de equilibrio autonómico y esas zarandajas progres.
Sabemos, por los datos que nos dan, que Pucela, junto a Burgos, son las dos provincias que crean empleo en esta “descomunidad”, mientras Zamora bate todas las marcas en despoblación, envejecimiento, inactividad. ¡Hasta cuándo vamos a tolerar tanta ignominia los zamoranos! Nos orinan en la boca, nos defecan en nuestras ilusiones, se ríen de nuestras miserias, juegan con nuestros cándidos votos, porque saben que somos cobardes, que lo aguantamos todos, como si nuestra sociedad gustase del masoquismo.
Hablaba, como causa de nuestros males, el candidato de Ciudadanos, del bipartidismo. Tiene razón. Pero también debe “ajuntar” a esas razones que somos unos “gallinas”, que tenemos miedo de todo el que manda, que preferimos morir de rodillas que en pie, en la lucha contra ese poder que nos ahoga, atenaza, seca, revienta. PSOE, el partido que más años ha gobernado esta democracia injusta, sin calidad, reaccionaria, pusilánime, y el PP, el que siempre mandó, salvo esa corta excepción de Demetrio Madrid y aquel socialismo corto de miras, ya mangoneado por Valladolid, en esta comunidad autónoma, son reos de nuestra pobreza económica, social e intelectual; de tener una prensa estabulada, comprada con dinero público…Pero también Ciudadanos parece tomar el testigo de esos dos cánceres políticos, porque quiere seguir potenciando ese eje maléfico que conforman Pucela y Burgos, por cierto, la ciudad que traicionó a los comuneros, debido a los intereses económicos que suponía exportar la lana merina, en bruto, a los Países Bajos.
Zamora debe despertar ya, hacer su política, a través de una nueva formación que solo represente nuestros intereses, sin que deba obedecer, prietas las filas, a los grandes partidos, instalados en Valladolid y Madrid. De aquí a las nuevas elecciones legislativas y locales, esta provincia tiene que dar un paso al frente, dar la cara e imponer sus proyectos de desarrollo en ayuntamientos, Diputación, Junta de Castilla y León y gobierno de la nación. Zamora tiene que hacerse oír en los parlamentos regionales, en el Congreso de los Diputados y Senado, por políticos que nos representen, que cumplan los programas que apruebe el pueblo y, si nos traicionan, revocarlos. Hay que firman un pacto con los ciudadanos, no con la formación naranja, que se cumpla a rajatabla. A nuestra provincia no la representan ninguno de los partidos nacionales. Oído. ¡Rebelémonos! Vellido Dolfos se sentirá orgulloso de nosotros. Todo por Zamora. Seamos leales con nuestra historia. Cuando la democracia se opone al pueblo.
Eugenio-Jesús de Ávila
Al alba, mientras tuneaba las huellas que el tiempo ha ido sembrando en lo que va quedando de mi cuerpo, escuché en el informativo regional de una cadena que critica al sistema, que la Junta de Castilla y León piensa apoyar la instalación en Valladolid de un Parque Tecnológico Agropecuario. Me encabronó la noticia. Recordé que esa idea la quiso para Zamora Manuel Vidal, cuando regía la Cámara de Industria y Comercio.
Me enfadé tanto que casi me hice daño en la piel mientras me duchaba. Me dolía el agua, me hacía daño el gel, enmudecí y ya no pude entonar aquella canción de Serrat: “Nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio”.
Dos horas después, asistí a un desayuno informativo de José Bartolomé, el candidato de Ciudadanos por nuestra provincia a las legislativas del 10 de noviembre. Aproveché la ocasión para preguntarle por su parecer sobre esta nueva humillación del ejecutivo autonómico, del que su partido forma parte. No me contestó como hubiera querido un servidor, sino como un político. Habló de equilibrio autonómico y esas zarandajas progres.
Sabemos, por los datos que nos dan, que Pucela, junto a Burgos, son las dos provincias que crean empleo en esta “descomunidad”, mientras Zamora bate todas las marcas en despoblación, envejecimiento, inactividad. ¡Hasta cuándo vamos a tolerar tanta ignominia los zamoranos! Nos orinan en la boca, nos defecan en nuestras ilusiones, se ríen de nuestras miserias, juegan con nuestros cándidos votos, porque saben que somos cobardes, que lo aguantamos todos, como si nuestra sociedad gustase del masoquismo.
Hablaba, como causa de nuestros males, el candidato de Ciudadanos, del bipartidismo. Tiene razón. Pero también debe “ajuntar” a esas razones que somos unos “gallinas”, que tenemos miedo de todo el que manda, que preferimos morir de rodillas que en pie, en la lucha contra ese poder que nos ahoga, atenaza, seca, revienta. PSOE, el partido que más años ha gobernado esta democracia injusta, sin calidad, reaccionaria, pusilánime, y el PP, el que siempre mandó, salvo esa corta excepción de Demetrio Madrid y aquel socialismo corto de miras, ya mangoneado por Valladolid, en esta comunidad autónoma, son reos de nuestra pobreza económica, social e intelectual; de tener una prensa estabulada, comprada con dinero público…Pero también Ciudadanos parece tomar el testigo de esos dos cánceres políticos, porque quiere seguir potenciando ese eje maléfico que conforman Pucela y Burgos, por cierto, la ciudad que traicionó a los comuneros, debido a los intereses económicos que suponía exportar la lana merina, en bruto, a los Países Bajos.
Zamora debe despertar ya, hacer su política, a través de una nueva formación que solo represente nuestros intereses, sin que deba obedecer, prietas las filas, a los grandes partidos, instalados en Valladolid y Madrid. De aquí a las nuevas elecciones legislativas y locales, esta provincia tiene que dar un paso al frente, dar la cara e imponer sus proyectos de desarrollo en ayuntamientos, Diputación, Junta de Castilla y León y gobierno de la nación. Zamora tiene que hacerse oír en los parlamentos regionales, en el Congreso de los Diputados y Senado, por políticos que nos representen, que cumplan los programas que apruebe el pueblo y, si nos traicionan, revocarlos. Hay que firman un pacto con los ciudadanos, no con la formación naranja, que se cumpla a rajatabla. A nuestra provincia no la representan ninguno de los partidos nacionales. Oído. ¡Rebelémonos! Vellido Dolfos se sentirá orgulloso de nosotros. Todo por Zamora. Seamos leales con nuestra historia. Cuando la democracia se opone al pueblo.















jimeno | Viernes, 01 de Noviembre de 2019 a las 13:24:08 horas
Parece que hubiera, y ahora, una carrera por defender a Zamora, y en tal sentido es bueno, y hasta oportuno tirar de hemerotecas, aunque sea solo por el medallero que algunos se autoimponen.
Antes de la democracia, o sea con Franco vivo, eso de hablar defendiendo lo zamorano y sus raíces, fueron ideas de un chaval de San Lázaro que era, por testimonio de otros, vigilado por la BPS (por ende controlado), que se libró de mayores males para su persona por su situación pública.
En la pre democracia se avanzó, y por este mismo individuo junto a otros, con Ciudadanos Zamoranos CC.ZZ., que ya actuaron sobre lo zamorano y el regionalismo leonés, incluso a nivel electoral con Zamoranos por Zamora (1979), que fue imitado por los de UZI (AZE), pasando a continuación al Prepal.
De ello se hacía, y se puede leer en los periódicos, una convergencia de lo zamorano con lo regional leonés.
Otros grupos posteriormente han intentado manejar, sin contar con el Prepal, las raíces del zamoranismo pero ya han desaparecido.
Cada cual valore por sí mismo el asunto.
Tiempo después, la derecha de León que no pudo entrar en AP se afilió, en una parte, al Prepal, en artimaña emboscada con lo que se vio en los periódicos, para tratar de domeñarlo y darle un giro a la diestra, pero parece no lo logro y se convirtió en Upl (tomando nombre y siglas de una asociación cultural ligada al Prepal)
La Upl es denostada en todo el Bierzo por ser capitalina. Lo cual supone un dislate para otras provincias.
Del chaval, que conocí después, del barrio de San Lázaro, no digo nada. Ni lo cito. Me guardo para mis adentros el respeto y consideración que su persona me merece.
Si alguna vez que otra sale la conversación sobre Zamora o sus raíces, sus problemas y las solucione a los mismos, el nombre del chaval de San Lázaro está en la boca de todos.
Que quede aquí constancia y por mí, que no lo he nombrado.
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