COSAS MÍAS
Hagamos de Zamora una tierra de guarderías
Frente a las residencias de la tercera edad, gran negocio de esta provincia, donde el anciano se ha convertido en materia prima, muchas de ellas con participación de conocidos políticos, apuesto por guarderías, pañales y parques infantiles
![[Img #33785]](http://eldiadezamora.es/upload/images/01_2020/8672_obrero.jpg)
Sánchez puede pactar con quién le dé la real gana, haber llegado a acuerdos con Bildu para que los hijos, hermanos y herederos de ETA se abstuviesen en la sesión de investidura; nombrar a Dolores Delgado, la feminista que tildaba de “maricón” a Marlaska, que confesó preferir a jueces que a juezas y que “la información vaginal es un éxito asegurado”, fiscal general del Estado; formar un ejecutivo con 23 personas y, en un futuro próximo sacar de la cárcel a los golpistas; pero los zamoranos, socialistas o no, comunistas prosoviéticos o maoístas, conservadores o liberales, vamos a exigirle a este Gobierno que construya, cuanto antes, porque aquí el tiempo se ha convertido en el peor enemigo de la provincia, casi tanto como los políticos que dicen representarnos, tremenda falacia, la autovía desde la capital a la frontera lusa; que Monte La Reina vuelva a funcionar, que los terrenos de Adif se cedan al Ayuntamiento y que se restaure todo el recinto amurallado de Zamora. ¡Ah, se me olvidaba: un nuevo puente que sustituya al de la Estrella, pura corrosión!
Antidio Fagúndez, diputado nacional, secretario general del PSOE en esta provincia, ha manifestado que este ejecutivo es “un motivo de esperanza e ilusión para Zamora”, porque ha establecido como una de sus máximas prioridades “la lucha contra la despoblación”. Vamos a otorgarle al joven socialista zamorano el beneficio de la duda, como en su día creímos en que Martínez-Maíllo, la mano derecha o la izquierda, el muslo diestro o el fémur siniestro, de Rajoy, transformaría nuestra tierra, que la sacaría del Alhzeimer económico, del desierto demográfico. Pero se fue y nada más se supo. Pasó por su extraordinario cargo político sin que los zamoranos lo advirtiéramos. Si bien, sus amigos y amigas lo defienden, porque puso un tren madrugador para ir a Madrid. “Manda huevos”, que hubiera dicho Federico Trillo.
Pues ahora Antidio Fagúndez ha pasado a ser nuestro Maíllo socialista, aunque menos estirado. Se le ve mucho con Pedro Sánchez, al que trajo unas cuantas veces a Zamora, buena señal de amistad entre ambos; por lo tanto, le exigiremos que esas inversiones se pongan en práctica cuanto antes. De no ser así, se lo demandaremos todos los zamoranos, que formamos una de las provincias con más emigración, gente más envejecida, menos nacimientos, escasa actividad económica y más despoblada.
Y no pedimos grandes cosas, solo que, de una puta vez, se construya esa autovía; demandada desde que Zapatero desgobernó España, después con Mariano Rajoy, sin que nadie apostara por esa infraestructura. Recuerdos ruedas de prensa del PP y del PSOE, tapándose las vergüenzas con la pelota de la inacción, echándose la culpa de que no se construyese. Trileros. Jetas. Embaucadores.
Ahora, confiamos que Pablo Iglesias, que conoce bien Zamora, nos eche una mano en el Gobierno, porque él es amigo de la gente humilde, del equilibrio regional, del progreso. No conozco nada tan progresista como invertir en nuestra tierra, paupérrima, acobardada, envuelta en la niebla del subdesarrollo; castigada por la cencellada del olvido, felonía política.
Exijo de un gobierno de izquierdas, casi de extrema, que se deje sentir sobre las poblaciones con peor calidad de vida, más retrasadas, esculpidas en el mármol de la nada, gigantesca residencia de la tercera edad y última, propiedad de conocidos políticos, que vieron en la vejez la materia prima que transformar y enriquecerse.
Frente a los hoteles de mayores, pido guarderías, parques infantiles, destajo para las cigüeñas y “Dodotis” para recién nacidos. Hay que hacer de Zamora la tierra prometida, ejemplo de desarrollo, escaparate de calidad de vida.
Eugenio-Jesús de Ávila
![[Img #33785]](http://eldiadezamora.es/upload/images/01_2020/8672_obrero.jpg)
Sánchez puede pactar con quién le dé la real gana, haber llegado a acuerdos con Bildu para que los hijos, hermanos y herederos de ETA se abstuviesen en la sesión de investidura; nombrar a Dolores Delgado, la feminista que tildaba de “maricón” a Marlaska, que confesó preferir a jueces que a juezas y que “la información vaginal es un éxito asegurado”, fiscal general del Estado; formar un ejecutivo con 23 personas y, en un futuro próximo sacar de la cárcel a los golpistas; pero los zamoranos, socialistas o no, comunistas prosoviéticos o maoístas, conservadores o liberales, vamos a exigirle a este Gobierno que construya, cuanto antes, porque aquí el tiempo se ha convertido en el peor enemigo de la provincia, casi tanto como los políticos que dicen representarnos, tremenda falacia, la autovía desde la capital a la frontera lusa; que Monte La Reina vuelva a funcionar, que los terrenos de Adif se cedan al Ayuntamiento y que se restaure todo el recinto amurallado de Zamora. ¡Ah, se me olvidaba: un nuevo puente que sustituya al de la Estrella, pura corrosión!
Antidio Fagúndez, diputado nacional, secretario general del PSOE en esta provincia, ha manifestado que este ejecutivo es “un motivo de esperanza e ilusión para Zamora”, porque ha establecido como una de sus máximas prioridades “la lucha contra la despoblación”. Vamos a otorgarle al joven socialista zamorano el beneficio de la duda, como en su día creímos en que Martínez-Maíllo, la mano derecha o la izquierda, el muslo diestro o el fémur siniestro, de Rajoy, transformaría nuestra tierra, que la sacaría del Alhzeimer económico, del desierto demográfico. Pero se fue y nada más se supo. Pasó por su extraordinario cargo político sin que los zamoranos lo advirtiéramos. Si bien, sus amigos y amigas lo defienden, porque puso un tren madrugador para ir a Madrid. “Manda huevos”, que hubiera dicho Federico Trillo.
Pues ahora Antidio Fagúndez ha pasado a ser nuestro Maíllo socialista, aunque menos estirado. Se le ve mucho con Pedro Sánchez, al que trajo unas cuantas veces a Zamora, buena señal de amistad entre ambos; por lo tanto, le exigiremos que esas inversiones se pongan en práctica cuanto antes. De no ser así, se lo demandaremos todos los zamoranos, que formamos una de las provincias con más emigración, gente más envejecida, menos nacimientos, escasa actividad económica y más despoblada.
Y no pedimos grandes cosas, solo que, de una puta vez, se construya esa autovía; demandada desde que Zapatero desgobernó España, después con Mariano Rajoy, sin que nadie apostara por esa infraestructura. Recuerdos ruedas de prensa del PP y del PSOE, tapándose las vergüenzas con la pelota de la inacción, echándose la culpa de que no se construyese. Trileros. Jetas. Embaucadores.
Ahora, confiamos que Pablo Iglesias, que conoce bien Zamora, nos eche una mano en el Gobierno, porque él es amigo de la gente humilde, del equilibrio regional, del progreso. No conozco nada tan progresista como invertir en nuestra tierra, paupérrima, acobardada, envuelta en la niebla del subdesarrollo; castigada por la cencellada del olvido, felonía política.
Exijo de un gobierno de izquierdas, casi de extrema, que se deje sentir sobre las poblaciones con peor calidad de vida, más retrasadas, esculpidas en el mármol de la nada, gigantesca residencia de la tercera edad y última, propiedad de conocidos políticos, que vieron en la vejez la materia prima que transformar y enriquecerse.
Frente a los hoteles de mayores, pido guarderías, parques infantiles, destajo para las cigüeñas y “Dodotis” para recién nacidos. Hay que hacer de Zamora la tierra prometida, ejemplo de desarrollo, escaparate de calidad de vida.
Eugenio-Jesús de Ávila
















Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.42