AQUONA Y AYUNTAMIENTO
Ayuntamiento, Aquona y la Fundación Aquae colaboran en la plantación de 750 árboles
Estos árboles compensarán 175 toneladas de CO2 en los próximos 40 años
El Ayuntamiento tiene prevista la reforestación de otras 40 hectáreas en distintas zonas del término municipal.
El Ayuntamiento de Zamora, junto con Aquona y su fundación, la Fundación Aquae, han efectuado una plantación de 750 árboles en el paraje de La Candelada, situado en las inmediaciones de la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) en la carretera de Almaraz, con el objetivo de introducir vegetación arbórea en una superficie de dos hectáreas, lo que absorberá 175,5 toneladas de dióxido de carbono (CO2) en los próximos 40 años.
El concejal de Medio Ambiente, Romualdo Fernández, y el gerente de Aquona Zamora, Nicolás Esmoris, han participado hoy en los últimos trabajos de la plantación, junto con el ingeniero Francisco Martínez, del grupo Sylvestris y los trabajadores que la están llevando a cabo.
Tal como recordó el concejal, esta plantación es una continuación del proyecto "Reforesta Zamora", que tuvo su primera fase el pasado año en los parajes de Valderrey y Valorio con una amplia reforestación en la que participaron diversos colectivos de la ciudad, y con la que se pretende reducir paulatinamente las emisiones de CO2 a la atmósfera y reducir la huella de carbono en la ciudad, mediante la plantación de árboles en zonas que han sufrido un incendio o que sufren pérdida de masa forestal y la consecuente sequía y desertificación.
Romualdo Fernandez recordó que, además de estas actuaciones que se realizan conjuntamente con Aquona y la Fundación Aquae, el propio Ayuntamiento tiene otro proyecto para la forestación de cuarenta hectáreas, situadas en distintos puntos del término municipal, y que estaba previsto que estuviera ya en ejecución, pero se ha retrasado, a raíz del informe emitido por la Junta de Castilla y León para proteger determinadas plantas que se producen de forma natural en uno de los parajes más amplios en los que se iba a realizar la plantación, situado entre Carrascal y la carretera de Bermillo, por lo que habrá buscar otros lugares alternativos.
En la Candelada, se han repoblado con especies forestales autóctonas, como la encina y el pino, y también con almendros "que aunque son propios de clima mediterráneo proliferan y se han adaptado bien a estas latitudes", con la intención de restaurar una zona anexa a la ciudad. En concreto, se han plantado 450 ejemplares de Pinus pinea, 225 de Quercus ilex y 75 de Prunus dulcis, que se espera tengan el mismo grado de enraizamiento que el pasado año, con un grado de supervivencia de más del 90 por ciento de las plantas.
Esta plantación, con la que se recuperan más de 20.000 metros cuadrados de superficie arbórea, ha sido realizada por Sylvestris, una empresa social experta en siembra de masa forestal, que ha posibilitado la contratación de 4 personas en situación vulnerable, que forman parte del Plan de Acompañamiento Laboral del Ayuntamiento de Zamora, según ha destacado el gerente de Aquona.
Nicolás Esmoris ha puesto de manifiesto el compromiso de la empresa concesionaria del servicio de abastecimiento de agua con el medio ambiente en la ciudad y la reducción paulatina de sus emisiones a la atmósfera, que ha pasado de 90 toneladas de CO2 en 2017, a 77 toneladas en 2018 y a 55 en 2019. El propósito para 2023 es reducir hasta 20 o 30 toneladas y el objetivo es "conseguir en unos seis años, con estas plantaciones y a razón de unas 750 u 800 plantas anuales, compensar más CO2 para la ciudad del que emitimos con nuestra actividad".
Como recordó el responsable de Sylvestris, los árboles actúan como “sumideros de carbono”, es decir, absorben CO2 (un árbol puede absorber hasta 150 kg de CO2 en 40 años) y, a su vez, generan oxígeno (22 árboles suplen la demanda de O2 de una persona al día). Y combatir la sequía y desertificación y eliminar CO2 de la atmósfera mediante la introducción de vegetación arbórea es luchar contra el cambio climático. La previsión es que con esta siembra, los 450 pinos piñoneros absorberán una 130,5 toneladas de CO2 en los próximos 40 años, mientras que las 225 encinas y 75 almendros absorberán en este mismo periodo 22,5 toneladas de CO2, respectivamente, y, aunque parece un largo plazo, "es algo de lo que podrán disfrutar nuestros hijos o nietos, lo mismo que nosotros nos beneficiamos de lo que hicieron las generaciones anteriores", sentenció Esmoris.
Esta segunda edición del proyecto "Foresta Zamora" completa la fase iniciada el pasado año en Valderrey en donde el Ayuntamiento, Aquona y la Fundación Aquae, no solo han creado un bosque que absorbe CO2 y que está registrado en la Oficina Española de Cambio Climático, sino que ofrecerá a los vecinos un espacio verde donde pasear y disfrutar del entorno de la capital zamorana.
El Ayuntamiento de Zamora, junto con Aquona y su fundación, la Fundación Aquae, han efectuado una plantación de 750 árboles en el paraje de La Candelada, situado en las inmediaciones de la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) en la carretera de Almaraz, con el objetivo de introducir vegetación arbórea en una superficie de dos hectáreas, lo que absorberá 175,5 toneladas de dióxido de carbono (CO2) en los próximos 40 años.
El concejal de Medio Ambiente, Romualdo Fernández, y el gerente de Aquona Zamora, Nicolás Esmoris, han participado hoy en los últimos trabajos de la plantación, junto con el ingeniero Francisco Martínez, del grupo Sylvestris y los trabajadores que la están llevando a cabo.
Tal como recordó el concejal, esta plantación es una continuación del proyecto "Reforesta Zamora", que tuvo su primera fase el pasado año en los parajes de Valderrey y Valorio con una amplia reforestación en la que participaron diversos colectivos de la ciudad, y con la que se pretende reducir paulatinamente las emisiones de CO2 a la atmósfera y reducir la huella de carbono en la ciudad, mediante la plantación de árboles en zonas que han sufrido un incendio o que sufren pérdida de masa forestal y la consecuente sequía y desertificación.
Romualdo Fernandez recordó que, además de estas actuaciones que se realizan conjuntamente con Aquona y la Fundación Aquae, el propio Ayuntamiento tiene otro proyecto para la forestación de cuarenta hectáreas, situadas en distintos puntos del término municipal, y que estaba previsto que estuviera ya en ejecución, pero se ha retrasado, a raíz del informe emitido por la Junta de Castilla y León para proteger determinadas plantas que se producen de forma natural en uno de los parajes más amplios en los que se iba a realizar la plantación, situado entre Carrascal y la carretera de Bermillo, por lo que habrá buscar otros lugares alternativos.
En la Candelada, se han repoblado con especies forestales autóctonas, como la encina y el pino, y también con almendros "que aunque son propios de clima mediterráneo proliferan y se han adaptado bien a estas latitudes", con la intención de restaurar una zona anexa a la ciudad. En concreto, se han plantado 450 ejemplares de Pinus pinea, 225 de Quercus ilex y 75 de Prunus dulcis, que se espera tengan el mismo grado de enraizamiento que el pasado año, con un grado de supervivencia de más del 90 por ciento de las plantas.
Esta plantación, con la que se recuperan más de 20.000 metros cuadrados de superficie arbórea, ha sido realizada por Sylvestris, una empresa social experta en siembra de masa forestal, que ha posibilitado la contratación de 4 personas en situación vulnerable, que forman parte del Plan de Acompañamiento Laboral del Ayuntamiento de Zamora, según ha destacado el gerente de Aquona.
Nicolás Esmoris ha puesto de manifiesto el compromiso de la empresa concesionaria del servicio de abastecimiento de agua con el medio ambiente en la ciudad y la reducción paulatina de sus emisiones a la atmósfera, que ha pasado de 90 toneladas de CO2 en 2017, a 77 toneladas en 2018 y a 55 en 2019. El propósito para 2023 es reducir hasta 20 o 30 toneladas y el objetivo es "conseguir en unos seis años, con estas plantaciones y a razón de unas 750 u 800 plantas anuales, compensar más CO2 para la ciudad del que emitimos con nuestra actividad".
Como recordó el responsable de Sylvestris, los árboles actúan como “sumideros de carbono”, es decir, absorben CO2 (un árbol puede absorber hasta 150 kg de CO2 en 40 años) y, a su vez, generan oxígeno (22 árboles suplen la demanda de O2 de una persona al día). Y combatir la sequía y desertificación y eliminar CO2 de la atmósfera mediante la introducción de vegetación arbórea es luchar contra el cambio climático. La previsión es que con esta siembra, los 450 pinos piñoneros absorberán una 130,5 toneladas de CO2 en los próximos 40 años, mientras que las 225 encinas y 75 almendros absorberán en este mismo periodo 22,5 toneladas de CO2, respectivamente, y, aunque parece un largo plazo, "es algo de lo que podrán disfrutar nuestros hijos o nietos, lo mismo que nosotros nos beneficiamos de lo que hicieron las generaciones anteriores", sentenció Esmoris.
Esta segunda edición del proyecto "Foresta Zamora" completa la fase iniciada el pasado año en Valderrey en donde el Ayuntamiento, Aquona y la Fundación Aquae, no solo han creado un bosque que absorbe CO2 y que está registrado en la Oficina Española de Cambio Climático, sino que ofrecerá a los vecinos un espacio verde donde pasear y disfrutar del entorno de la capital zamorana.


















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