NOCTURNOS
Enfermo de ti
Te amo aún más, mujer, mientras el coronavirus actúa en nuestra sociedad pacata, pusilánime y decadente. No dejaré de amarte jamás, aunque me infestara de COVID 19. Y si tu fueras un virus te respiraría para que entrases en mis bronquios, los acariciases e incluso los dañases, porque el amor también duele. Te permitiría vivir en mis células. Te bañaría con mi sangre. Te daría de beber mis glóbulos rojos. Me moriría contigo dentro.
¡Ven a mí, amada, devora mi carne, corrompe mis huesos, cómeme desde dentro, no dejes nada de mí, llévame a otra dimensión en los rizos de tu alma!
Estoy enfermo de ti desde que inyectaste tu belleza, tu elegancia, la dulzura de tu voz, la delicadeza de tus gestos en vena.
Eugenio-Jesús de Ávila
Te amo aún más, mujer, mientras el coronavirus actúa en nuestra sociedad pacata, pusilánime y decadente. No dejaré de amarte jamás, aunque me infestara de COVID 19. Y si tu fueras un virus te respiraría para que entrases en mis bronquios, los acariciases e incluso los dañases, porque el amor también duele. Te permitiría vivir en mis células. Te bañaría con mi sangre. Te daría de beber mis glóbulos rojos. Me moriría contigo dentro.
¡Ven a mí, amada, devora mi carne, corrompe mis huesos, cómeme desde dentro, no dejes nada de mí, llévame a otra dimensión en los rizos de tu alma!
Estoy enfermo de ti desde que inyectaste tu belleza, tu elegancia, la dulzura de tu voz, la delicadeza de tus gestos en vena.
Eugenio-Jesús de Ávila


















Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.53