Francisco Iglesias Carreño
Domingo, 05 de Abril de 2020
TERTULIA DEL COFRADE

El “Espíritu Santo” por San Salvador

[Img #37248]Es posible que, en San Salvador, se hayan desarrollado muchas procesiones interiores y que desde allí hayan partido otras muchas, incluso que, de forma tangencial, algunas lo hayan tocado, pero puede ser que, salvo otras noticias que pudieran existir, el que una Cofradía de la Semana Santa de la ciudad leonesa de Zamora  haya incluido en su itinerario el transito interior de la Catedral de Zamora, en formación procesional de sus cofrades miembros, con su imagen titular y todos y cada uno de los elementos que la caracterizan/significan/identifican es, tal vez salvo otras aportaciones,  que sea única en tal hacer. Pero si aún, a lo ya dicho, añadimos que tal proceso tuvo lugar en aras del cumplimiento de las intenciones de SS. El Papa Francisco con motivo del Año de la Misericordia y en atención a  ganar, de forma singular dentro de una acción grupal cofradiera zamorana, las indulgencias establecidas para la ocasión, atravesando la Puerta Santa, en la presencia de quien fue nuestro Obispo D. Gregorio, y con tales aditamentos seguramente debemos apostillar, puede que con basamentos/razón/argumentos, que somos únicos.

 Ya sabíamos los hermanos, de la Cofradía del Cristo del Espíritu Santo, de donde veníamos, pero aún así, lo esclarecemos: Nuestra Cofradía esta asida, ¡umbilicalmente asida!,  a una iglesia románica, extramuros de Zamora, situada en lo que se denominó la "POBLA SANCTI SPIRITUS", que poseía un Fuero  especial (de las cartas Pueblas de los Fueros de la Corona Leonesa), y que fue consagrada por el Obispo Martín de Zamora el 12-6-1211 (en pleno reinado, del Regnum Imperium Hispánico de la Corona Leonesa, del zamorano Alfonso IX) y cuyo VIII CENTENARIO tan gustosamente  celebramos En tal consagración nuestro antepasado Obispo estuvo acompañado de un Obispo de Portugal y del Obispo Arnaldo II de Coria (población de la Extremadura Leonesa ubicada en La Vía Romana de La Dalmacia que nace a muy pocos kilómetros de la urbe zamorana ya en la Comarca natural de La Tierra del Vino). Esta nuestra iglesia matriz de la Cofradía del Cristo del Espíritu Santo cumplirá, en el año 2022, su VIII CENTENARIO de la  protección que sobre ella ejerció  la Casa Real Leonesa (¿La Casa Real Española, su continuadora, seguirá en tal protección?).Desde aquí la solicitamos ya.

De salida, como es conocido, nuestra procesión del emparedado/salvado/restaurado Cristo Románico camina, en la luz empedrada que bambolean los portados faroles de los hermanos [diseñados por D. Miguel Calles -..- amigo de mi Padre (de los herreros de San Lázaro) -..- como otros elementos procesionales que tenemos] hacia la zona de las antes feraces huertas, al lado de lo que fue el cementerio judío, en las proximidades colindantes de ”El Campo de La Verdad”(¡la gloria épica de la Hispania medieval!) y de la Sinagoga (del tiempo leonés en que las tres religiones monoteístas convivían en Zamora), ya en la cercanía del Sillón de la Reina y la Puerta de La Lealtad (tras las que se guarnecieron, en el año 1072, los  leoneses leales a Alfonso VI de León., aguantado el cerco, de siete meses y siete días, de los ejércitos castellanos), para desde la cercanía de “Los Remedios” subir a la parte alta de la ciudad.

Subir procesionalmente la Cuesta del Mercadillo con la cofradía del Cristo del Espíritu Santo camino del Postigo Viejo (en la muralla de la Reina leonesa Sancha I y de su esposo Fernando El Grande), no es solo la dificultad del caminar, con tal vez serlo, en asentar el paso con  las movibles sandalias sobre los resbalínos geijos, sin tropezar en los esbozos de la lateralidad de los escalones, es que aquí, y debemos decirlo, los hermanos estamos yendo por donde más queremos ir, donde nuestra concentración procesional se acentúa al máximo, donde aunamos más el compás con el hermano cofrade contiguo, donde mentalmente ayudamos a los de adelante a subir, y siempre pensando que el Cristo, ¡el Cristo del Espíritu Santo!, viene  detrás. No se trata de correr más con el cortejo procesional, eso no, aquí se trata de ir todos, en el acompañamiento de nuestra imagen guía, al son unísono de la peregrina comunidad fraternal.

Eso hacemos los Viernes de Dolores. Peregrinamos desde el extrarradio, atravesando los cauces  del Arroyo de La Hiniesta del Pan (o de Valorio) y el antiguo del Río Valderaduey (el que parece cambió en el año 939)  hacia el templo de nuestra Catedral de San Salvador. Subir en procesión “Por el Postigo Viejo”, sí , es hacerlo: “Por aquel Postigo Viejo, que nunca fuera cerrado, vi venir seña Bermeja, con trescientos de acaballo”{ya está la Seña Bermeja en el Romancero, combatiendo al grito leonés de Santiago y no al castellano de San Millán}, es hacerlo, ¡cómo no!, si se me permite, en la andadura de la raíz identitaria de nuestro proceso histórico, y hacerlo desde el sentir religioso procesional que mantenemos, en la urbe leonesa de Zamora, los cristianos católicos.

Por la Plaza de los Cientos (donde se asentó la capilla y el Hospital de la Cofradía de Los Cientos) vislumbramos el acercarnos a la calle del Troncoso (¡que gran alegría cuando se impuso en el itinerario procesional del Cristo del Espíritu Santo!), y otra  vez vamos los hermanos cofrades a lo nuestro de ser aunados, ser la sola calle la procesión, de ir a lo que, desde el inicio, vamos en hermandad, pero aun más concentrados. El Troncoso es para mí importante, con el ¡muy importante! que remata mi nieta Aldara, es el tirón familiar, la calle donde nació mi esposa Carmen y el recuerdo añorado de mi vida.

Ya estamos en el atrio antesala de San Salvador, pero no paramos, seguimos en procesión y vamos al interior, caminamos/procesionamos por las naves de la Catedral (patrocinada por  el Emperador Leonés Alfonso VII ), paramos escalonadamente ante la imagen, ¡impresionante imagen!, ¡venerada yquerida imagen!, del Sto. Cristo de las Injurias y seguimos hacia la Puerta Santa, dejando a la derecha el Altar Mayor (donde hemos coronado a La Concha, la Patrona, y a Nª Madre). Hemos hecho una procesión interior dentro de la Catedral toda la cofradía del Cristo del Espíritu Santo, participando de la intención del Papa Francisco en el Año de la Misericordia. Salimos al atrio antesala a proseguir nuestro hacer procesional, ya con la intervención de nuestro capellán, las aportaciones, ¡magnificas!, del coro  y las directas, ¡y elocuentes!, palabras de quien fue nuestro Obispo. Concluye el acto del atrio de San Salvador y  viene el después, comenzamos el retorno y empieza a llover. Lo mismo fue al revés o tal vez una coincidencia, de todo eso, de lo que hemos hablado, de lo que ocurrió en aquel ayer.

  Francisco Iglesias Carreño*                                                                                                                    .                                                                                                                               *Miembro de la Tertulia  del Cofrade de la ciudad de Zamora 

Fotografía: Acuerela de Francisco Somoza

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