LA COLUMNA DE DOÑA ELVIRA
“Y la flor, por fin, salió”
![[Img #38402]](http://eldiadezamora.es/upload/images/04_2020/4671_flor-amapola.jpg)
“(…) Y la flor, la preciosa roja amapola decidió salir a pesar de todos los males que acechaban a su alrededor.” Este es el final de la historia de una flor, una preciosa y solitaria amapola que decidió salir entre matorrales verdes al lado de un parque vacío y precintado, y del Centro de Salud de una pequeña ciudad, situada en la provincia de Zamora.
Ciudadanos de mundo, ahora pensareis porque os cuento el final de esta emotiva historia que acabo de crear y en la que solamente veis el final. La razón de ello es porque el inicio y el nudo del relato es lo que está pasando actualmente en la sociedad: los diversos problemas que está acarreando el Estado de Alarma, y la tristeza que aparece en los rostros de algunas personas. Al igual que muchos ciudadanos, asustados en sus casas, tienen miedo de ese futuro incierto, es decir, del “¿qué pasará?”. La flor en la historia representa a esa parte de la población, que, en un primer momento, estaba asustada, apagada y escondida de lo que podía encontrar en el exterior. Pero, al final, valiente de ella, y como su naturaleza indica, salió de su escondite y sacó a relucir sus rojizos pétalos a pesar de la situación que se encontraba a su alrededor.
La flor tan solo podía mirar hacia una dirección: el parque vacío y precintado que le transmitía tristeza, ya que los niños no jugaban en él; y, más al fondo, el Centro de Salud de la ciudad. En este caso la flor sacó más a relucir sus pétalos ya que, sabía que allí, en ese edificio que se encontraba al fondo, grandes profesionales estaban haciendo un gran trabajo; y que, gracias a ellos- y a muchos otros en diversos lugares donde se encuentran otras flores distintas-, la sociedad saldrá adelante y pronto, muy pronto, el resto de flores que viven entre esos matorrales irán saliendo de su “rincón del miedo”. Juntas, volverán, poco a poco, a la normalidad de verse cada día, en donde esos “rincones del miedo” se van marchitando, y los nuevos pétalos de alegría, felicidad y sensaciones buenas volverán.
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“(…) Y la flor, la preciosa roja amapola decidió salir a pesar de todos los males que acechaban a su alrededor.” Este es el final de la historia de una flor, una preciosa y solitaria amapola que decidió salir entre matorrales verdes al lado de un parque vacío y precintado, y del Centro de Salud de una pequeña ciudad, situada en la provincia de Zamora.
Ciudadanos de mundo, ahora pensareis porque os cuento el final de esta emotiva historia que acabo de crear y en la que solamente veis el final. La razón de ello es porque el inicio y el nudo del relato es lo que está pasando actualmente en la sociedad: los diversos problemas que está acarreando el Estado de Alarma, y la tristeza que aparece en los rostros de algunas personas. Al igual que muchos ciudadanos, asustados en sus casas, tienen miedo de ese futuro incierto, es decir, del “¿qué pasará?”. La flor en la historia representa a esa parte de la población, que, en un primer momento, estaba asustada, apagada y escondida de lo que podía encontrar en el exterior. Pero, al final, valiente de ella, y como su naturaleza indica, salió de su escondite y sacó a relucir sus rojizos pétalos a pesar de la situación que se encontraba a su alrededor.
La flor tan solo podía mirar hacia una dirección: el parque vacío y precintado que le transmitía tristeza, ya que los niños no jugaban en él; y, más al fondo, el Centro de Salud de la ciudad. En este caso la flor sacó más a relucir sus pétalos ya que, sabía que allí, en ese edificio que se encontraba al fondo, grandes profesionales estaban haciendo un gran trabajo; y que, gracias a ellos- y a muchos otros en diversos lugares donde se encuentran otras flores distintas-, la sociedad saldrá adelante y pronto, muy pronto, el resto de flores que viven entre esos matorrales irán saliendo de su “rincón del miedo”. Juntas, volverán, poco a poco, a la normalidad de verse cada día, en donde esos “rincones del miedo” se van marchitando, y los nuevos pétalos de alegría, felicidad y sensaciones buenas volverán.



















