Eugenio de Ávila 1
Viernes, 05 de Junio de 2020
COSAS MÍAS

El Día de Zamora cumple 10 años: testigo de nuestra historia

El 6 de junio de 2010 vio la luz primera, a la claridad del alba, El Día de  Zamora, así bautizado en honor de la célebre batalla con tal nombre, acontecida en las murallas de nuestra ciudad, en julio del 901, entre las tropas de Alfonso III, monarca leonés, y las fuerzas musulmanas, concluida con victoria cristiana. Amo la historia y amo a mi tierra.

Boté este barquito de papel porque mi inolvidable papá, Antonio de Ávila Comín, apostó por mí, avaló con su patrimonio mi aventura por la mar revuelta de la vida zamorana, siempre con borrascas de caciques, con marejadas de injusticias, con huracanes de nepotismo.

Sabes que este barquito lleva navegando una década merced a su tripulación, a unos colaboradores maravillosos, hombres y mujeres, como son los que todavía soportan esta navegación: Marisa Fernández Ruiz, Nélida L. Del Estal, Rosa Arias,  Patricio Cuadra, El Botafumeiro, Esteban Pedrosa, Pedro Calzada, Manuel Herrero Alonso. Todos, sin pedir nada a cambio, colaboraran con su talento y genio, altruismo y bonhomía, a que la nave supere las adversidades propias de una ciudad que guarda silencio, que tiene miedo, que no se atreve a exigir lo que es suyo; vigilada por caciques y delatores del poder, siempre cobistas del que manda.

¡Qué palabras dedicar a los que partieron del puerto de la ilusión  aquel ya lejano 6 de junio de 2010, alguno fallecido, como el caro Antonio Olivar Freile; a Enrique Onís y a mi amigo de la infancia Tomás Carrascal,  que todavía siguen atentos al velamen, y a  mi primogénita, inteligente y femenina, mujer de letras, pero funambulista de los números! Todos han contribuido a que este periódico, de papel y digital, haya escrito una hermosa página en la prensa local. Y tampoco me olvido en este décimo aniversario de los que decidieron dejarme como Mercedes Viñas, Verónica Ortiz, Make Escaja, Sara García, Concha Pelayo, Marina Requejo, Ana y Pilar Segurado y tantos otros que harían interminable esta lista de marineros en tierra.

Ahora bien, siempre sopló viento a favor para que el barquito de papel se mantuviese a flote, luciendo sus hermosas velas; fue  el viento de la verdad, de la independencia y de la personalidad. Este periódico son mis compañeros, yo mismo, y, por supuesto, nuestros lectores, siempre fieles y cariñosos con todos nosotros, a sabiendas que nos encontramos, durante estos diez años,  en la mar océana con barcos piratas, monstruos marinos y descomunales olas de envidia.

Por mi parte, solo he sido un fabricante de palabras, de sentimientos, de belleza. Todavía hay muchos verbos e ideas  en mi cerebro para combatir por Zamora, por su ciudad y su provincia; por sacarla de su actual declive económico y demográfico. No me queda mucho para permanecer en la primera línea de fuego. Soy polvo en el tiempo. Llegará la hora de partir, quizá a otra nación, donde vivir lo que Cronos crea menester. Me queda por escribir mi último capítulo, breve, como editor y director de El Día de Zamora.

Anuncio, sin temor a equivocarme, que en el año 2030, un servidor, Eugenio-Jesús de Ávila Juárez, ya no dirigirá este barquito de papel, ya no será su capitán. Pero la nave, si alguien de mi tripulación así lo requiere, lo estima, lo desea, seguirá navegando por los estanques de Zamora. Gracias por haber permitido a este barquito de papel ser testigo de la historia de nuestra tierra durante esta década, entre 2010 y 2020, quizá la década más destructiva de nuestra economía y demografía.

 

Eugenio-Jesús de Ávila

Comentarios (1) Comentar esta noticia
Comentar esta noticia

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.41

  • Gonzalo Julián

    Gonzalo Julián | Sábado, 06 de Junio de 2020 a las 00:22:47 horas

    Mi más sincera enhorabuena...a EL DÍA DE ZAMORA por haber llegado a este puerto, tras 10 años de singladura...antes de volver a partir...
    Y enhorabuena a tí, Eugenio, por la osadía de "embarcarte" para esta singladura...
    Y, ahora también, gracias por hacerme un pequeño lugar como grumete de tú tripulación...de la que me siento orgulloso de pertenecer.

    Accede para responder

Quizás también te interese...

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.