La minería destruye territorio y salud
El wolframio y el estaño son metales principalmente asociados a la guerra, al dominio del hombre blanco sobre el Otro (hombre de otras razas o etnias, mujer, animal no humano, bosque o montaña). Ese hombre capaz de destripar a la madre para poseer sus entrañas; de hacerse el sordo ante quienes le exigen que frene su desvarío contra la biodiversidad de la Tierra, a riesgo de perjudicarse a sí mismo.
Al que rige el mundo sin empatía ni compasión hacia quienes sufrirán por su patología de poseer el planeta. A ese hombre debemos enfrentarnos, paisanos y paisanas del noroeste ibérico, porque el agua y el viento contaminado nos visitarán sin remedio, una vez comenzada la explotación industrial del recurso en Pedralba de la Pradería por la Sociedad Valtreixal Resources Spain. Nos llegarán ondas sonoras que afectarán a nuestros oídos y a nuestra salud mental; y polvo y partículas de minerales diversos que desequilibrarán nuestro sistema corporal.
A la empresa Siemcalsa, y a quienes desde la Consejería de Economía y Empleo de la Junta de Castilla y León potencian su enriquecimiento, debemos exigirles que se detengan en su empeño antes de que las cuerdas vocales y el aparato respiratorio se nos irrite y debilite por la agresividad de partículas a las que no puede hacerles frente por no ser propias de la atmósfera reinante; antes de que virus, como el COVID-19 u otros por llegar, nos invadan al encontrarnos con una inmunidad previamente exigida, y por ello muy debilitada; o de que nuestros ojos lagrimeen, y no solo por el destrozo de paisajes vividos; o de que cólicos o vértigos nos sobrevengan sin causa aparente. Nuestras vidas, vecinos de Sanabría, Carballeda, Aliste o rayanos de Portugal, son simples monedas de cambio. Tomar conciencia de ello permitirá reivindicar nuestro territorio, nuestro amplio cuerpo.
Concha López Llamas
El wolframio y el estaño son metales principalmente asociados a la guerra, al dominio del hombre blanco sobre el Otro (hombre de otras razas o etnias, mujer, animal no humano, bosque o montaña). Ese hombre capaz de destripar a la madre para poseer sus entrañas; de hacerse el sordo ante quienes le exigen que frene su desvarío contra la biodiversidad de la Tierra, a riesgo de perjudicarse a sí mismo.
Al que rige el mundo sin empatía ni compasión hacia quienes sufrirán por su patología de poseer el planeta. A ese hombre debemos enfrentarnos, paisanos y paisanas del noroeste ibérico, porque el agua y el viento contaminado nos visitarán sin remedio, una vez comenzada la explotación industrial del recurso en Pedralba de la Pradería por la Sociedad Valtreixal Resources Spain. Nos llegarán ondas sonoras que afectarán a nuestros oídos y a nuestra salud mental; y polvo y partículas de minerales diversos que desequilibrarán nuestro sistema corporal.
A la empresa Siemcalsa, y a quienes desde la Consejería de Economía y Empleo de la Junta de Castilla y León potencian su enriquecimiento, debemos exigirles que se detengan en su empeño antes de que las cuerdas vocales y el aparato respiratorio se nos irrite y debilite por la agresividad de partículas a las que no puede hacerles frente por no ser propias de la atmósfera reinante; antes de que virus, como el COVID-19 u otros por llegar, nos invadan al encontrarnos con una inmunidad previamente exigida, y por ello muy debilitada; o de que nuestros ojos lagrimeen, y no solo por el destrozo de paisajes vividos; o de que cólicos o vértigos nos sobrevengan sin causa aparente. Nuestras vidas, vecinos de Sanabría, Carballeda, Aliste o rayanos de Portugal, son simples monedas de cambio. Tomar conciencia de ello permitirá reivindicar nuestro territorio, nuestro amplio cuerpo.
Concha López Llamas



















Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.99