CON LOS CINCO SENTIDOS
El Zamora C.F. empata en Santiago, exhibiendo las virtudes del peregrino
Los rojiblancos demostraron una enorme fe, entrega, constancia y capacidad de sufrimiento para regresar de Compostela con un punto, que pudieron ser tres, de no fallar clarísimas ocasiones
Al Zamora Club de Fútbol exhibió en las virtudes del peregrino: fe, fuerza, capacidad de sufrimiento y constancia, para sumar un punto más en su camino por la Segunda B, en la temporada de su retorno. Y logró su objetivo merced a que retomó virtudes perdidas en Vigo, como la agresividad, la laboriosidad, la defensa solidaria, si bien, como casi siempre, volvió a fallar ante la puerta contraria. Porque las dos mejores ocasiones del choque ante el Compostela fueron de los rojiblancos: la primera de Sergio García, en el minuto 20, cuando disparó, solo ante el portero, con tremenda ingenuidad. Después, una lesión muscular le condujo al vestuario antes de tiempo, en el minuto 26, siendo sustituido por Escudero, el jugador que tuvo en sus botas, ya en la segunda mitad, otra ocasión clarísima, pero su remate, al saque de una falta de Dani Hernández, salió desviado, cuando lo más sencillo hubiese sido entrarla en la meta gallega.
El Zamora, con los de siempre, con jugadores de la Tercera División, más Crespo, salió mandón al pesado césped compostelano. Poco a poco, los celestes, encontraron vías para llegar a la meta de Jon Villanueva. De hecho, Compostela marcó en uno de sus acosos, pero se anuló por fuera de juego. Poco a poco, el cuadro rojiblanco, gracias a la labor extraordinaria de Ramos, Juanan y el increíble Dani Hernández, se fue imponiendo al cuadro local. Sin embargo, tampoco se puso en apuros al cancerbero gallego. Sin goles, concluiría una primera mitad muy igualada.
Tras el paso por vestuarios, Movilla introducía el primer cambio. Vallejo, que apenas incursionó por la banda derecha en la primera mitad, dejaba su puesto a Perero, y el Zamora lo notó, porque el chaval, merced a su velocidad, abrió una brecha en la diestra de la cobertura santiaguesa. En el minuto 48, buena jugada de Valentín que no halló rematador. El Compostela replicó y gozó de dos oportunidades seguidas que abortó Jon Villanueva.
El Zamora tomaba ya el mando del partido cuando restaba media hora del partido. Antes Adri Herrera sustituía a Valentín. Se sucederían las ocasiones rojiblancas, que hoy vistieron con camiseta negra y pantalón rojo, debido a su excelente juego. Incluso un central, como Crespo tuvo su oportunidad, con un remate que detuvo el portero local, en el minuto 72. La escuadra de Movilla se sabía superior. Se notaba en sus jugadores. Juanan, Dani Hernández y Ramos se gustaban. Y llegó ese minuto 77, con la ocasión antes mencionada de Escudero. Después, el línea, muy malo, señaló un fuera de juego inexistente, que pudo haber ocasionado un oportunidad de grave peligro para la integridad de la portería compostelana.
El cuadro rojiblanco se sentía tan confiado, tan a gusto, que se permitió el lujo de presionar la salida del balón del Compostela, cuando ya se habían jugado 80 minutos. No obstante, el equipo local creyó en la victoria hasta el último instante, pero no sacó provecho del fútbol estático.
Y como colofón, lesión muscular de Coque, sustituido por Messeguer, y poco más que contar.
Este Zamora ha demostrado, esta tarde noche, en Santiago, que sigue siendo un equipo fortísimo, que empequeñece a sus rivales, con su fútbol agresivo, pegajoso, atlético y que, además, juega muy bien, aunque le cueste marcar las clarísimas oportunidades que crea. De tener un tipo con olfato de gol, el cuadro rojiblanco disputaría al Deportivo el liderazgo del grupo.
Al Zamora Club de Fútbol exhibió en las virtudes del peregrino: fe, fuerza, capacidad de sufrimiento y constancia, para sumar un punto más en su camino por la Segunda B, en la temporada de su retorno. Y logró su objetivo merced a que retomó virtudes perdidas en Vigo, como la agresividad, la laboriosidad, la defensa solidaria, si bien, como casi siempre, volvió a fallar ante la puerta contraria. Porque las dos mejores ocasiones del choque ante el Compostela fueron de los rojiblancos: la primera de Sergio García, en el minuto 20, cuando disparó, solo ante el portero, con tremenda ingenuidad. Después, una lesión muscular le condujo al vestuario antes de tiempo, en el minuto 26, siendo sustituido por Escudero, el jugador que tuvo en sus botas, ya en la segunda mitad, otra ocasión clarísima, pero su remate, al saque de una falta de Dani Hernández, salió desviado, cuando lo más sencillo hubiese sido entrarla en la meta gallega.
El Zamora, con los de siempre, con jugadores de la Tercera División, más Crespo, salió mandón al pesado césped compostelano. Poco a poco, los celestes, encontraron vías para llegar a la meta de Jon Villanueva. De hecho, Compostela marcó en uno de sus acosos, pero se anuló por fuera de juego. Poco a poco, el cuadro rojiblanco, gracias a la labor extraordinaria de Ramos, Juanan y el increíble Dani Hernández, se fue imponiendo al cuadro local. Sin embargo, tampoco se puso en apuros al cancerbero gallego. Sin goles, concluiría una primera mitad muy igualada.
Tras el paso por vestuarios, Movilla introducía el primer cambio. Vallejo, que apenas incursionó por la banda derecha en la primera mitad, dejaba su puesto a Perero, y el Zamora lo notó, porque el chaval, merced a su velocidad, abrió una brecha en la diestra de la cobertura santiaguesa. En el minuto 48, buena jugada de Valentín que no halló rematador. El Compostela replicó y gozó de dos oportunidades seguidas que abortó Jon Villanueva.
El Zamora tomaba ya el mando del partido cuando restaba media hora del partido. Antes Adri Herrera sustituía a Valentín. Se sucederían las ocasiones rojiblancas, que hoy vistieron con camiseta negra y pantalón rojo, debido a su excelente juego. Incluso un central, como Crespo tuvo su oportunidad, con un remate que detuvo el portero local, en el minuto 72. La escuadra de Movilla se sabía superior. Se notaba en sus jugadores. Juanan, Dani Hernández y Ramos se gustaban. Y llegó ese minuto 77, con la ocasión antes mencionada de Escudero. Después, el línea, muy malo, señaló un fuera de juego inexistente, que pudo haber ocasionado un oportunidad de grave peligro para la integridad de la portería compostelana.
El cuadro rojiblanco se sentía tan confiado, tan a gusto, que se permitió el lujo de presionar la salida del balón del Compostela, cuando ya se habían jugado 80 minutos. No obstante, el equipo local creyó en la victoria hasta el último instante, pero no sacó provecho del fútbol estático.
Y como colofón, lesión muscular de Coque, sustituido por Messeguer, y poco más que contar.
Este Zamora ha demostrado, esta tarde noche, en Santiago, que sigue siendo un equipo fortísimo, que empequeñece a sus rivales, con su fútbol agresivo, pegajoso, atlético y que, además, juega muy bien, aunque le cueste marcar las clarísimas oportunidades que crea. De tener un tipo con olfato de gol, el cuadro rojiblanco disputaría al Deportivo el liderazgo del grupo.






















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