Eugenio de Ávila
Viernes, 09 de Abril de 2021
ME QUEDA LA PALABRA

Monte la Reina: la última afrenta de un gobierno socialista con Zamora

[Img #51643]Lo he escrito ha tiempo. Lo reitero. Enfatizo: a Zamora, ciudad y provincia, no le fue nada bien, con acento en lo económico, la democracia; ni tampoco en lo político, porque el viejo caciquismo, solo ha cambiado de traje, aún perdura en la vida pública y laboral. El nepotismo mantiene toda su vigencia.

 

Zamora, en 1977, año en el que se celebraron los primeros comicios democráticos, se situaba en la trigésimo tercera posición entre las provincias españolas más desarrolladas. Casi medio siglo después, viajamos en el vagón de cola de este tren, próximo a descarrilar política y económicamente, que se conoce como  España, palabra que la ultraizquierda y los separatistas han renunciado a pronunciar, porque les causa vómitos y náuseas.

 

Buena parte de esta provincia es ya, de forma irremediable, desierto demográfico. Así lo aseguró un catedrático de Geografía de la Universidad de Salamanca, Valentín Cavero, cercano, en su día, desconozco si ahora también mantendrá su antigua fe ideológico, al PSOE . Pero hete aquí que el partido que fundase Pablo Iglesias, el linotipista, no ese personaje de la farándula política que lleva mismo nombre y primer apellido, ha causado, desde que accedió al poder en octubre de 1982, un gravísimo daño a esta provincia.

 

El felipismo desinvirtió en Zamora de una manera durísima, vejatoria, descomunal. Reitero: cierre de líneas férreas,  de Universidad Laboral, de la Prisión Provincial, traslado del Regimiento Toledo, más una silente, pero profundísima reconversión agropecuario, atendiendo a las exigencias de Francia y Alemania, para formar parte de la Unión Europea, y un retraso absoluto en la construcción de modernas infraestructuras: autovía de la Ruta de la Plata, autovía de la N-122, todavía sin cerrar entre Zamora y la frontera lusa. Cuando acontecieron aquellas decisiones políticas, los socialistas zamoranos guardaron silencio, no protestaron, no se opusieron a su Gobierno. Prietas las filas. Porque conocían el célebre aserto guerrista: “El que se mueve, no sale en la foto”. Hoy, en 2021, tampoco hay un solo socialista zamorano que critique las decisiones de La Moncloa, aun cuando perjudiquen sensiblemente a esta provincia. Primero el ego, después, si se tercia, el pueblo.

 

El sábado, 3 de abril, de nuevo, en primicia, este periódico informaba que Soria y Segovia se postulaban como territorios abiertos a la inversión militar que los zamoranos pretendíamos para Monte la Reina. Esas ciudades castellanas tienen por alcalde y alcaldesa a dos políticos socialistas. El periódico que se edita en esta provincia, pero con capital foráneo, hurgaba días después, en la noticia, para desvelar parte de la triste verdad. Y una secretaria de Estado respondía a Martínez-Maíllo, senador del PSOE, político del PP que, en su momento, obvió esa inversión, que el Gobierno descartaba Monte la Reina como posible destino de instalación militar. Punto. Incluso al ejecutivo le repugna que Caja Rural intentase financiar el proyecto.

 

Hoy, mismo Zamora10, en información firmada por Francisco Prieto Toranzó, gran gerente y mejor persona y zamorano ejemplar, sigue apostando por Monte la Reina.  También el Pleno de la Diputación, por unanimidad, incluidos los representantes socialistas, insta al Gobierno a la reapertura de Monte la Reina. Y el presidente de la institución y el alcalde de Toro, dos políticos de verdad, dos políticos que son pueblo, que sienten con sus ciudadanos, han pedido que se les reciba en Presidencia de Gobierno. Ya pueden esperar.

 

A Pedro Sánchez, el presidente de Gobierno menos votado en la historia de nuestra democracia, le trae sin cuidado la palabra dada. Lo demuestra con hechos. ¡Qué más le da a este personaje haber prometido en el Ramos Carrión, en un mitin al que un servidor asistió como periodista, que Monte la Reina tendría, a no tardar, un futuro militar! A este hombre no le queda ni la palabra, porque él es el verbo,  y en principio era el verbo, y el verbo era Dios; alfa y omega del socialismo patrio. Y los zamoranos  somos  sombras de la nada, pusilánimes, gente que padece eso que he definido como apatía antropológica, incapaces de rebelarnos, pero capaces de seguir votando a Antidio Fagúndez o al que nos pongan en las listas. ¡Qué más da le da al jefe del PSOE esta Zamora, tan lejana en el tiempo y en el sentimiento de aquella que no se ganaba en una hora! Mejor es destinar inmensas inversiones a Cataluña y mantener los privilegios fiscales de los vascos, donde se recogen apoyos de partidos racistas y de ultraizquierda.

 

Después de esta nueva infamia del PSOE, con qué disposición del alma, con qué  decisión íntima, se puede votar a este partido y a sus representantes. ¡Qué argumentos esgrimirán personajes como Fagúndez y el bueno de Pepe Fernández para calmar a los que sentimos esta tierra entre las aurículas y ventrículos del corazón, para los que amamos hasta a última brisa de viento que acaricia el Duero, la gota de lluvia que humedece los sillares de nuestras iglesias románicas, el vuelo de la cigüeña que mima la cúpula la Catedral del Salvador!

 

Sí, lector, zamorano por dentro y por fuera, del derecho y del revés, solo en nosotros se halla la salvación de nuestra tierra. Pero tendremos que repudiar y arrojar a la zahúrda de la historia a los partidos políticos nacionales y a sus vicarios. Mientras sigamos tolerando y votando sus listas, profundizaremos en la quiebra económica, en el desierto demográfico, en la nada social, y nos cubrirá la inmundicia de la felonía a los zamoranos que nos antecedieron en el tiempo, desde Bellido Dolfos hasta los héroes de la Guerra de Independencia. Los socialistas zamoranos que cayeron en 1936, algunos miembros de mi familia, vomitarán en sus tumbas ante tamaña traición a su Zamora.   

Monte la Reina debe ser la última afrenta de un gobierno socialista con nuestra provincia.

Eugenio-Jesús de Ávila

 

Comentarios Comentar esta noticia
Comentar esta noticia

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.112

Todavía no hay comentarios

Quizás también te interese...

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.