CIUDADANO
Progresismo antisemita y ful
Se define como “Antisemita” a todo aquel que muestra hostilidad o prejuicios hacia los judíos y hacia su cultura o forma de vida. A los que desprecian o envidian su influencia política, económica o cultural. Por extensión a la geopolítica, los que odian a Israel y a todo lo que representa. Por tanto, podemos calificar de “Antisemitas” a los que-haga lo que haga-siempre se oponen a Israel y a todas sus políticas porque piensan ,maniqueamente, que los judíos son “los malos”.
Pero estos pronunciamientos dejan de lado la constatación de que Israel es el único estado democrático y donde más tolerancia y diversidad se puede encontrar en todo el Oriente, desde la costa mediterránea hasta Corea, obviando- por otra parte- que del lado opuesto se enfrenta ( desde su misma constitución como Estado) a lo peor, más intolerante y retrógrado de nuestro mundo actual: el integrismo teocrático medieval azota-niños, lapida -mujeres, ahorca-homosexuales, cohartador de la libertad de pensamiento y que se rige por leyes influidas por la religión aplicadas por clérigos que abogan por la justicia divina.
Paradójicamente, nos encontramos ante una situación muy extraña. Resulta que entre la gente de izquierda siempre se ha defendido la no intervención de la religión en los asuntos de Estado y la total separación entre Estado y creencias religiosas ( que son asunto personal). Es más- al menos en nuestro país- la izquierda ha sido siempre muy anticlerical.
El pensamiento progresista ( vinculado a la izquierda) siempre abogaba por la libertad de pensamiento, de manifestaciones, asociación y reunión; se apostaba firmemente por la desmilitarizacion de la sociedad; por la igualdad y el respeto a ideas, comportamientos y sexualidad y, especialmente, por la igualdad y equiparación de la mujer.
Pues, extrañamente, en la actualidad, la nueva izquierda, en un raro proceso de reconversión, lleva años apoyando a quien representa todo lo contrario, lo proclama abiertamente y actúa violentamente para destruir ese tipo de valores.
La censura, el puritanismo,la intolerancia y el clasismo han cambiado de bando.
Ahora encontramos censura, puritanismo, segregaciones a colectivos, preferencias por el control estatal ante las libertades individuales, obligación de usar lenguaje no incorrecto y “comprensión” con las desigualdades, precisamente entre mentes que se autodenominan “progresistas” y que me atrevo a calificar de “progresismo ful”, ateniéndome a la perfecta descripción que aporta la RAE de este coloquial término:
“falso, vano, de mala calidad, o que no da el resultado que se esperaba”.
¡ ¿ no es para hacérselo mirar!??
Miguel Ángel Vegas-
Ciudadano extrañado.
Se define como “Antisemita” a todo aquel que muestra hostilidad o prejuicios hacia los judíos y hacia su cultura o forma de vida. A los que desprecian o envidian su influencia política, económica o cultural. Por extensión a la geopolítica, los que odian a Israel y a todo lo que representa. Por tanto, podemos calificar de “Antisemitas” a los que-haga lo que haga-siempre se oponen a Israel y a todas sus políticas porque piensan ,maniqueamente, que los judíos son “los malos”.
Pero estos pronunciamientos dejan de lado la constatación de que Israel es el único estado democrático y donde más tolerancia y diversidad se puede encontrar en todo el Oriente, desde la costa mediterránea hasta Corea, obviando- por otra parte- que del lado opuesto se enfrenta ( desde su misma constitución como Estado) a lo peor, más intolerante y retrógrado de nuestro mundo actual: el integrismo teocrático medieval azota-niños, lapida -mujeres, ahorca-homosexuales, cohartador de la libertad de pensamiento y que se rige por leyes influidas por la religión aplicadas por clérigos que abogan por la justicia divina.
Paradójicamente, nos encontramos ante una situación muy extraña. Resulta que entre la gente de izquierda siempre se ha defendido la no intervención de la religión en los asuntos de Estado y la total separación entre Estado y creencias religiosas ( que son asunto personal). Es más- al menos en nuestro país- la izquierda ha sido siempre muy anticlerical.
El pensamiento progresista ( vinculado a la izquierda) siempre abogaba por la libertad de pensamiento, de manifestaciones, asociación y reunión; se apostaba firmemente por la desmilitarizacion de la sociedad; por la igualdad y el respeto a ideas, comportamientos y sexualidad y, especialmente, por la igualdad y equiparación de la mujer.
Pues, extrañamente, en la actualidad, la nueva izquierda, en un raro proceso de reconversión, lleva años apoyando a quien representa todo lo contrario, lo proclama abiertamente y actúa violentamente para destruir ese tipo de valores.
La censura, el puritanismo,la intolerancia y el clasismo han cambiado de bando.
Ahora encontramos censura, puritanismo, segregaciones a colectivos, preferencias por el control estatal ante las libertades individuales, obligación de usar lenguaje no incorrecto y “comprensión” con las desigualdades, precisamente entre mentes que se autodenominan “progresistas” y que me atrevo a calificar de “progresismo ful”, ateniéndome a la perfecta descripción que aporta la RAE de este coloquial término:
“falso, vano, de mala calidad, o que no da el resultado que se esperaba”.
¡ ¿ no es para hacérselo mirar!??
Miguel Ángel Vegas-
Ciudadano extrañado.
















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