BALONMANO
Segunda derrota consecutiva por la mínima de Zamora Enamora: 27-28
Los detalles inclinaron la victoria hacia Amenábar, en un partido muy igualado
Detalles. Esas pequeñas cosas que cantara Serrat. Dos partidos consecutivos que Balonmano Zamora Enamora pierde por un solo gol de diferencia. ¿No mereció perder? Pero: ¿Mereció ganar? Habrá que explicarse. En principio, el choque con Amenábar fue igualadísimo.
Después, los pistachos solo sacaron una contra en los 16 ataques efectuados en la primera media hora. Y el balonmano es defensa y salida brutal hacia la puerta contraria. Curiosamente, ante un equipo de mucho peso físico, el cuadro de Iván López no corrió. La primera mitad concluiría, pues, con mínima ventaja vasca: 16-17. Se podía ganar, pero hacía falta sacar mayor partido a las labores defensivas.
La segunda parte fue un calco de la primera. Ni los visitantes, ni los locales, lograron abrir brecha en el electrónico. Cualquiera de los dos contendientes podría llevarse los puntos o, por qué no, repartírselos, dado la tremenda igualdad. Para desgracia de Zamora Enamora, esas mínimas diferencias las supo llevar hasta el final Amenábar y, por lo tanto, los puntos.
Como digo, las pequeñas cosas y los detalles malograron dos partidos que pudieron concluir con sendas victorias.
Los más destacados en la escuadra zamorana fueron Guille, con seis goles, y Nacho, con cuatro. Por parte vasca, inmenso partido de Aguirrezabalaga, que marcó ocho tantos.
Detalles. Esas pequeñas cosas que cantara Serrat. Dos partidos consecutivos que Balonmano Zamora Enamora pierde por un solo gol de diferencia. ¿No mereció perder? Pero: ¿Mereció ganar? Habrá que explicarse. En principio, el choque con Amenábar fue igualadísimo.
Después, los pistachos solo sacaron una contra en los 16 ataques efectuados en la primera media hora. Y el balonmano es defensa y salida brutal hacia la puerta contraria. Curiosamente, ante un equipo de mucho peso físico, el cuadro de Iván López no corrió. La primera mitad concluiría, pues, con mínima ventaja vasca: 16-17. Se podía ganar, pero hacía falta sacar mayor partido a las labores defensivas.
La segunda parte fue un calco de la primera. Ni los visitantes, ni los locales, lograron abrir brecha en el electrónico. Cualquiera de los dos contendientes podría llevarse los puntos o, por qué no, repartírselos, dado la tremenda igualdad. Para desgracia de Zamora Enamora, esas mínimas diferencias las supo llevar hasta el final Amenábar y, por lo tanto, los puntos.
Como digo, las pequeñas cosas y los detalles malograron dos partidos que pudieron concluir con sendas victorias.
Los más destacados en la escuadra zamorana fueron Guille, con seis goles, y Nacho, con cuatro. Por parte vasca, inmenso partido de Aguirrezabalaga, que marcó ocho tantos.




















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