LEB PLATA
Alucinante victoria del CB Zamora Enamora ante Tizona de Burgos: (72-67)
Inconcebible. Alucinante. Si no lo veo no lo creo. Así podría definirse, de forma hiperbólica, la victoria del CB Zamora Enamora ante el Tizona de Burgos, en una noche inolvidable para la afición zamorana al baloncesto. Un dato: la escuadra de Saulo Hernández afrontaba el último cuarto con una desventaja de doce puntos, habiendo anotado solo 10 en el tercer periodo. La escuadra castellana había aplastado a la zamorana después del paso por vestuarios. Al descanso se llegó con un marcador igualadísimo, con un punto de ventaja para Tizona.
Nadie esperaba que los “enamorados” sedujesen al cuadro burgalés en los diez minutos que quedaban para el finiquito del partido. Pero, algo esotérico aconteció en el “Ángel Nieto”, porque los discípulos de Saulo dejaron al rival en solo diez puntos, mientras anotaban 27, en un último cuarto descomunal, prometeico, titánico.
Ya he comentado que la primera mitad fue muy igualada, con ambos conjuntos, viejos conocidos, encajando golpe tras golpe del rival. Empate en el primer cuarto a 19 puntos y ventaja mínima de los visitantes antes de irse al descanso: 35-36
El descanso sentó mal a los hombres de Hernández, que saltaron a la cancha como si se hubieran tomado un tranquilizante. Solo anotaron diez puntos, mientras Tizona encontraba enormes facilidades para anotar. De tal manera, se cerró ese cuarto con un clarísimo y contundente 10-21.
Y después algo extraño sucedió en la cancha del pabellón municipal para que la escuadra zamorana maltratase en defensa y en ataque a un equipo tan poderoso físicamente como Tizona. De tal manera, la afición vibró como ha tiempo con su equipo, en el que destacaron Kalinicenco, que anotó 16 puntos, y Round y Maitland, con 15. Con 11 se quedó Solarin, el héroe de la primera jornada, que se hizo con diez rebotes.
Inconcebible. Alucinante. Si no lo veo no lo creo. Así podría definirse, de forma hiperbólica, la victoria del CB Zamora Enamora ante el Tizona de Burgos, en una noche inolvidable para la afición zamorana al baloncesto. Un dato: la escuadra de Saulo Hernández afrontaba el último cuarto con una desventaja de doce puntos, habiendo anotado solo 10 en el tercer periodo. La escuadra castellana había aplastado a la zamorana después del paso por vestuarios. Al descanso se llegó con un marcador igualadísimo, con un punto de ventaja para Tizona.
Nadie esperaba que los “enamorados” sedujesen al cuadro burgalés en los diez minutos que quedaban para el finiquito del partido. Pero, algo esotérico aconteció en el “Ángel Nieto”, porque los discípulos de Saulo dejaron al rival en solo diez puntos, mientras anotaban 27, en un último cuarto descomunal, prometeico, titánico.
Ya he comentado que la primera mitad fue muy igualada, con ambos conjuntos, viejos conocidos, encajando golpe tras golpe del rival. Empate en el primer cuarto a 19 puntos y ventaja mínima de los visitantes antes de irse al descanso: 35-36
El descanso sentó mal a los hombres de Hernández, que saltaron a la cancha como si se hubieran tomado un tranquilizante. Solo anotaron diez puntos, mientras Tizona encontraba enormes facilidades para anotar. De tal manera, se cerró ese cuarto con un clarísimo y contundente 10-21.
Y después algo extraño sucedió en la cancha del pabellón municipal para que la escuadra zamorana maltratase en defensa y en ataque a un equipo tan poderoso físicamente como Tizona. De tal manera, la afición vibró como ha tiempo con su equipo, en el que destacaron Kalinicenco, que anotó 16 puntos, y Round y Maitland, con 15. Con 11 se quedó Solarin, el héroe de la primera jornada, que se hizo con diez rebotes.




















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