RES PÚBLICA
Cuando se acepta el chantaje de las formaciones que odian España
Urge un pacto de Estado entre las formaciones españolas para cambiar la actual Ley Electoral, que prima y potencia a los partidos secesionistas catalanes y vascos
Lenin encontró que la mentira es un arma revolucionaria..y lo puso en práctica. Goebbels, discípulo aventajado del líder bolchevique, potenció el mensaje del ruso: Una mentira repetida mil veces se convierte en la mayor de las verdades. Viene este recuerdo de reflexiones totalitarias en virtud de que los partidos del sistema quieren hacer creer al pueblo, estabulado, hipnotizado, atontado, que ETA fue vencida. Otegui lo tiene claro: “Necesitamos otros seis años con este Gobierno”. Un chollo. Sánchez acepta todos los chantajes con tal de permanecer en La Moncloa. Aznar, en su primera legislatura, hablaba catalán en la intimidad.
Veamos a qué se considera derrota de la banda marxista, comunista, estalinista y asesina vasca. Preguntaré, en honor a Platón, en forma de diálogo, una serie de cuestiones que debería hacer pensar al lector ecuánime e inteligente: ¿El partido que representa a ETA, Bildu, está ilegalizado? ¿Otegui, condenado por terrorismo, por pertenecer a esa estirpe de monstruos comunistas, negocia con Pedro Sánchez los Presupuestos Generales del Estado? ¿Necesita el PSOE los votos de los filoetarras para gobernar? ¿Los presos etarras están siendo trasladados cerca de las prisiones vascas? ¿Quién tiene la política carcelaria en sus manos? ¿Los hijos de ETA y etarras han pedido perdón a las víctimas del terrorismo? ¿ETA ha entregado su arsenal armamentístico? ¿ETA sigue celebrando como héroes en las calles de los pueblos racistas y comunistas vascos a sus asesinos, tras cumplir sus condenas? ¿Un español puede lucir emblemas nacionales en poblaciones como Rentería, Hernani, Irura, Azpeitia, por citar solo cuatro de esos núcleos al margen de la Constitución Española? ¿Cuántos pueblos vascos y navarros lucen la bandera nacional en las instituciones públicas? ¿Tienen trato de favor los asesinos vascos marxistas de niños, mujeres y ancianos en las cárceles españolas?
Podría seguir, como en los diálogos platónicos, preguntando y preguntando al respecto, con el objetivo de demostrar que ETA derrotó a la democracia, una sistema que entró en decadencia, debida a la corrupción, a una Ley Electoral injusta, que prima a los partidos independentistas en sus geografías, y a una partitocracia opresiva, confiscadora y abusiva.
Ahora, más que nunca, el Gobierno de España, la presidencia de Sánchez, sobrevive, habita en La Moncloa, luce fachada, merced a tolerar el chantaje de Podemos, Bildu, PNV, ERC, Juntos por Cataluña (juntos para robar a España) y otros nacionalismos como el valenciano y demás parásitos antiespañoles, racistas y con querencias totalitarias.
Si los actuales líderes socialistas conocieran la historia de su partido, sabrían que el comunismo fue siempre su gran enemigo. Largo Caballero cayó en la trampa. Besteiro, socialista y español, el más culto de la grey del PSOE, catedrático, sucesor en la UGT y en el partido de Pablo Iglesias, el bueno, el linotipista, lo advirtió cuando acusaba a una parte de la izquierda de la época de estar “envenenando la conciencia de los trabajadores con una propaganda falsa, que sólo puede llevar a un baño de sangre y luego a luchas entre las propias izquierdas”. Profeta. Y también dejó esta reflexión, que debe desconocer nuestro presidente: “Estamos derrotados nacionalmente por habernos dejado arrastrar a la aberración bolchevique, que es la aberración política más grande que han conocido, quizá, los siglos”.
Ahora, como se supo ayer, porque Otegui es clarísimo, nunca miente, Pedro Sánchez deberá liberar a los 200 presos etarras si quiere que los diputados de Bildu, que, por cierto, cobran del erario español, aprueben los PGE 2022. Sí el presidente cae en esa tentación, habrá perdido toda dignidad, se habrá arrodillado ante los asesinos de militantes socialistas, venderá España a sus enemigos por un plato de lentejas, pero con bichos.
Sánchez necesita desprenderse de esa lacra que le obliga a ese no-gobierno, porque no manda ni en Cataluña ni en el País Vasco, y a medias en nuestra autonomía, Andalucía y Galicia. Nunca un gobierno del PSOE gobernó con tamaña debilidad. No hay una sola ley que pueda aprobar sin el consentimiento de Podemos y sus locuras, de los bilduetarras, nietos de Arana, hijos de Pujol y la banda filo fascista de ERC. Eso es estar, pero no ser.
Para que esta desgraciada nación la gobierne un partido demócrata español se hace necesario un pacto entre las grandes formaciones políticas para cambiar la Ley Electoral, que colocara en su sitio a los secesionistas y así concluir con sus chantajes, legislatura tras legislatura, cuando cualquier gobierno no gane por mayoría absoluta
Por cierto, se ha sabido también que Rajoy conocía y, además, apoyó a Zapatero en sus negociaciones con la banda asesina ETA. ¡Cuánto daño nos ha hecho el bipartidismo PSOE-PP! El de la casta, al final, fue engullido por la ballena del poder. La forma burguesa de vivir la vida puede con ideologías periclitadas y anacrónicas. A los trabajadores no los defiende nadie. Ni un solo diputado de partidos de izquierdas dejó la fábrica o el andamio, ninguno es de la clase obrera. Al menos, entre los grandes dirigentes bolcheviques hubo un miembro del proletariado, Stalin; el resto, desde Lenin a Trotski, todos burgueses desclasados.
Eugenio-Jesús de Ávila
Lenin encontró que la mentira es un arma revolucionaria..y lo puso en práctica. Goebbels, discípulo aventajado del líder bolchevique, potenció el mensaje del ruso: Una mentira repetida mil veces se convierte en la mayor de las verdades. Viene este recuerdo de reflexiones totalitarias en virtud de que los partidos del sistema quieren hacer creer al pueblo, estabulado, hipnotizado, atontado, que ETA fue vencida. Otegui lo tiene claro: “Necesitamos otros seis años con este Gobierno”. Un chollo. Sánchez acepta todos los chantajes con tal de permanecer en La Moncloa. Aznar, en su primera legislatura, hablaba catalán en la intimidad.
Veamos a qué se considera derrota de la banda marxista, comunista, estalinista y asesina vasca. Preguntaré, en honor a Platón, en forma de diálogo, una serie de cuestiones que debería hacer pensar al lector ecuánime e inteligente: ¿El partido que representa a ETA, Bildu, está ilegalizado? ¿Otegui, condenado por terrorismo, por pertenecer a esa estirpe de monstruos comunistas, negocia con Pedro Sánchez los Presupuestos Generales del Estado? ¿Necesita el PSOE los votos de los filoetarras para gobernar? ¿Los presos etarras están siendo trasladados cerca de las prisiones vascas? ¿Quién tiene la política carcelaria en sus manos? ¿Los hijos de ETA y etarras han pedido perdón a las víctimas del terrorismo? ¿ETA ha entregado su arsenal armamentístico? ¿ETA sigue celebrando como héroes en las calles de los pueblos racistas y comunistas vascos a sus asesinos, tras cumplir sus condenas? ¿Un español puede lucir emblemas nacionales en poblaciones como Rentería, Hernani, Irura, Azpeitia, por citar solo cuatro de esos núcleos al margen de la Constitución Española? ¿Cuántos pueblos vascos y navarros lucen la bandera nacional en las instituciones públicas? ¿Tienen trato de favor los asesinos vascos marxistas de niños, mujeres y ancianos en las cárceles españolas?
Podría seguir, como en los diálogos platónicos, preguntando y preguntando al respecto, con el objetivo de demostrar que ETA derrotó a la democracia, una sistema que entró en decadencia, debida a la corrupción, a una Ley Electoral injusta, que prima a los partidos independentistas en sus geografías, y a una partitocracia opresiva, confiscadora y abusiva.
Ahora, más que nunca, el Gobierno de España, la presidencia de Sánchez, sobrevive, habita en La Moncloa, luce fachada, merced a tolerar el chantaje de Podemos, Bildu, PNV, ERC, Juntos por Cataluña (juntos para robar a España) y otros nacionalismos como el valenciano y demás parásitos antiespañoles, racistas y con querencias totalitarias.
Si los actuales líderes socialistas conocieran la historia de su partido, sabrían que el comunismo fue siempre su gran enemigo. Largo Caballero cayó en la trampa. Besteiro, socialista y español, el más culto de la grey del PSOE, catedrático, sucesor en la UGT y en el partido de Pablo Iglesias, el bueno, el linotipista, lo advirtió cuando acusaba a una parte de la izquierda de la época de estar “envenenando la conciencia de los trabajadores con una propaganda falsa, que sólo puede llevar a un baño de sangre y luego a luchas entre las propias izquierdas”. Profeta. Y también dejó esta reflexión, que debe desconocer nuestro presidente: “Estamos derrotados nacionalmente por habernos dejado arrastrar a la aberración bolchevique, que es la aberración política más grande que han conocido, quizá, los siglos”.
Ahora, como se supo ayer, porque Otegui es clarísimo, nunca miente, Pedro Sánchez deberá liberar a los 200 presos etarras si quiere que los diputados de Bildu, que, por cierto, cobran del erario español, aprueben los PGE 2022. Sí el presidente cae en esa tentación, habrá perdido toda dignidad, se habrá arrodillado ante los asesinos de militantes socialistas, venderá España a sus enemigos por un plato de lentejas, pero con bichos.
Sánchez necesita desprenderse de esa lacra que le obliga a ese no-gobierno, porque no manda ni en Cataluña ni en el País Vasco, y a medias en nuestra autonomía, Andalucía y Galicia. Nunca un gobierno del PSOE gobernó con tamaña debilidad. No hay una sola ley que pueda aprobar sin el consentimiento de Podemos y sus locuras, de los bilduetarras, nietos de Arana, hijos de Pujol y la banda filo fascista de ERC. Eso es estar, pero no ser.
Para que esta desgraciada nación la gobierne un partido demócrata español se hace necesario un pacto entre las grandes formaciones políticas para cambiar la Ley Electoral, que colocara en su sitio a los secesionistas y así concluir con sus chantajes, legislatura tras legislatura, cuando cualquier gobierno no gane por mayoría absoluta
Por cierto, se ha sabido también que Rajoy conocía y, además, apoyó a Zapatero en sus negociaciones con la banda asesina ETA. ¡Cuánto daño nos ha hecho el bipartidismo PSOE-PP! El de la casta, al final, fue engullido por la ballena del poder. La forma burguesa de vivir la vida puede con ideologías periclitadas y anacrónicas. A los trabajadores no los defiende nadie. Ni un solo diputado de partidos de izquierdas dejó la fábrica o el andamio, ninguno es de la clase obrera. Al menos, entre los grandes dirigentes bolcheviques hubo un miembro del proletariado, Stalin; el resto, desde Lenin a Trotski, todos burgueses desclasados.
Eugenio-Jesús de Ávila




















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