Eugenio de Ávila
Domingo, 21 de Noviembre de 2021
PRIMERA DIVISIÓN RFEF

El Zamora CF, K.O. Técnico: derrota ante un Rácing, superior en la segunda mitad: 0-3

Tras concluir con empate sin goles la primera mitad, nada más iniciarse la segunda, un error defensivo daba al Rácing su primer gol, a partir de ese instante, el cuadro rojiblanco se desmoronó

Esteban PedrosaEl máximo goleador del Zamora CF en la exitosa campaña 2020-2021 fue Carlos Ramos. En la actual, tras el ascenso, en Primera División  RFEF, el centrocampista zamorano lidera esta clasificación de mejor artillero. De hecho, fue el rojiblanco que más buscó el gol, con tres lanzamientos desde fuera del área. La plantilla carece, pues, de delanteros que marcan diferencias. Quizá con lo más destacado de cada uno de ellos se crease un ariete con capacidad, que marcase  las diferencias. Con eso dato resulta imposible ganar partidos. Movilla habrá cometido errores, no lo dudo, porque es humano. Pero no se le ha olvidado entrenar en unos cuantos meses. Se podría destituir al técnico vasco o que él cesara. No se conseguiría nada. Me explico: mientras no se den unas cuantas bajas a jugadores que ya están de vuelta y se fichen jugadores importantes, ni Guardiola, ni Simeone ni Klopp, sacarían a este equipo del fondo de la tabla.

 

La derrota del Zamora CF surge, por enésima vez, de errores domésticos en momentos especiales. Los rojiblancos aguantaron al Rácing durante buena parte de la primera mitad. La defensa planteada por Movilla, con dos centrales de envergadura, como Piña y Astray, que volvía a la titularidad después de partidos sin aparecer en el campo, y dos laterales fuertes, Cordero, por la izquierda, y Garay, por la diestra, más Juanan de stopper, evitaría que los cántabros pusiera a prueba a Villanueva. Casi todo el cuadro rojiblanco, exceptuando a Kepa, único futbolista que se la jugó con la defensa racinguista, incluso los delanteros, trabajaron en labores de destrucción. De ahí que apenas se inquietase al meta Parera, salvo un disparo imponente, de los suyos, de Ramos, hecho que sucedió en el minuto 24.

 

Esteban PedrosaNo anoté en mi folio intervención alguna de Jon Villanueva, si bien Bustos, por la izquierda, y Soko, en el exterior derecho, dos jugadores habilidosos, comprometían a la zaga zamorana. Garay y Cordero ejercieron su trabajo como mejor pudieron.

 

Concluía la primera entrega con una igualada meritoria para los rojiblancos, que apenas pasaron apuros para desbaratar el ataque de los cántabros.

 

[Img #59204]Tras el descanso, nada más sacar de centro el Racing, con balón lanzado a la derecha de su ataque, se produce una falta peligrosa, a unos diez metros de la línea de fondo. Minuto 46. El lanzamiento, a media altura, no lo despeja la defensa rojiblanca. Apareció en el área chica la cabeza de Fausto para batir a Jon Villanueva. Fenómeno esotérico o exotérico. Depende.

 

La verdad, que nunca es triste, pero que no tiene remedio, es que el Zamora se desmoronó. Un equipo incapaz en ataque, con un gol en contra nada más salir de vestuarios, se le viene la derrota, una más, a la mente. A partir de ese instante, el Rácing jugó con el tiempo y adquirió sosiego. Ya no tenía prisa. En ese interregno, nuevo fallo de marca de la zaga rojiblanca: centor desde la izquierda y remate, de cabeza, solo en el área chica, de Bustos. Dos goles en un santiamén. El partido parecía irremisiblemente perdido.

 

Esteban PedrosaTardó un cuarto de hora Movilla en realizar un triple cambio: Losada, Luque y Baselga salían del campo para dar entrada a Jorge Fernández, Dani Hernández y Diego. El Zamora se lanzó al ataque y se pudieron ver los mejores momentos del equipo rojiblanco. Se crearon oportunidad, merced a la frescura y brega de Diego, Jorge Fernández, Dani Hernández, más las acciones de Kepa. Ahí entró el árbitro, extremeño, a poner en práctica la injusticia, porque midió de manera distinta a los dos equipos en acciones idénticas. En fin. No conozco, en la historia del Zamora CF un colegiado que le favoreciese, pero sí a multitud que lo perjudicasen.

 

Y, con los rojiblancos buscando su gol, se produce una enorme parada de Parera, minuto 91, tras un gran cabezazo de Diego, y momentos después, otra buena acción del Zamora que sacó la defensa en los metros finales, a portero batido. A raíz de esa acción, se produce un contragolpe del Rácing. Jugada de Camus, que había entrado al campo poco tiempo antes, que se va por fuerza de todos los contrarios que le salen al paso, sin que a ninguno de le ocurriera frenarlo en falta, para llegar al área zamorana y ceder a un compañero para que batiera a Jon por tercera vez.

 

Lo que no me explico es por qué Movilla, cuando quedaban dos o tres minutos, dio entrada a Jon Rojo y Navas. Ya no había solución.

 

Corolario: el  Zamora debería sumar todos los puntos posibles antes de llegar al mercado de invierno, única solución para evitar el descenso. Villafañe ya tendría que estar buscando refuerzo para ese momento. Este equipo, sin nueva sangre futbolística, está, sin remedio, condenado al fracaso. Y da igual que se quede o se vaya Movilla. La destitución o la dimisión del entrenador vasco no aportaría resultado positivo alguno.  Esta plantilla se halla a falta de jugadores de referencia. Ahora bien, la ilógica del fútbol exigiería en este caso la destitución del entrenador. Pero el club ya es propiedad privada.

Esteban PedrosaEn el descanso, presentación de todas las secciones inferiores del club rojiblanco, muy aplaudidas por la afición.

 

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