BALONCESTO FEMENINO / LF Challenge
Este es el Zamarat al que se esperaba: 72-48 ante el Murcia
Volvió el Zamarat de principios de liga, solo que esta vez fue ante un rival directo con el que perdió en la ida.

Creo que no ha tenido que pensar mucho Carbajal para ensamblar a Ije Ajemba en la estructura formada por un equipo hecho, pero que cojeaba levemente y con la incorporación de la nigeriana, de gran presencia y con buenos recursos, por no mencionar su excelente defensa, el Recoletas Zamora ha dado un paso adelante en sus prestaciones. Además, el equipo fue otra vez el conjunto coral del que hablaba Carbajal en el origen de los tiempos de Liga Challenge con todas sus pupilas a un buen nivel, sin estridencias en su sinfonía.
Primer cuarto con un ajustado 17-14, que parecía sería menor, ya que ambos equipos erraban en sus respectivos ataques y nada hacía presagiar por dónde irían los derroteros del tiempo que quedaba por jugarse, aunque ya entonces Ajemba sintonizaba con sus compañeras y con el público, como si llevara más tiempo jugando con las naranjas.
La igualdad mostrada en ese primer cuarto, se vio enseguida rota por un parcial sorprendente de las anfitrionas (13-0) que marcaría el partido en adelante y del que las visitantes no se repodrían nunca. Y eso que solo habían transcurrido 4 minutos de ese periodo, pero el Zamarat era un engranaje bien engrasado que superaba en todas las facetas del juego a su rival. Entre Ezeigbo y Santana -dosificadas por Carbajal- se iban imponiendo a De Souza, su “bestia negra” de la ida. Otra que volvía por sus fueros era Latorre que, como escribimos, no había sido profeta en su tierra, Murcia, pero desbordaba ahora con su velocidad y sus asistencias. Cuando era reemplazada para darle descanso, Clara Ché parecía una extensión de la murciana… Y, así, pasando, por Montoliú, Gómez, Green, todas superaron la prueba y qué decir de Gala, cada día más mandona a la hora de coger responsabilidad y otro partido más como máxima anotadora.
El segundo tiempo comenzó con 37-21 y con un parcial por tanto de 20-7 que lo dice todo. Nada cambió en el tercer periodo e, incluso, creció la ventaja de las anfitrionas, que llegaron a estar a 25 por arriba, con un rival ya desquiciado, que se empleaba con excesiva dureza en algunas fases y con una Erika de Souza ya desaparecida, que solo se hacía notar en sus quejas a los árbitros, sin aspavientos, eso sí, pero intentando arrimar la ascua a su sardina a base de veteranía.
Comenzó el definitivo cuarto con 53-31 y, aunque se igualó algo el juego, las diferencias apenas variaban en el luminoso, para llegar al final con un 72-48, toda una declaración de intenciones por parte del Zamarat, que esta tarde se ha hecho oír para decir que sigue ahí y habrá que contar con él.


Creo que no ha tenido que pensar mucho Carbajal para ensamblar a Ije Ajemba en la estructura formada por un equipo hecho, pero que cojeaba levemente y con la incorporación de la nigeriana, de gran presencia y con buenos recursos, por no mencionar su excelente defensa, el Recoletas Zamora ha dado un paso adelante en sus prestaciones. Además, el equipo fue otra vez el conjunto coral del que hablaba Carbajal en el origen de los tiempos de Liga Challenge con todas sus pupilas a un buen nivel, sin estridencias en su sinfonía.
Primer cuarto con un ajustado 17-14, que parecía sería menor, ya que ambos equipos erraban en sus respectivos ataques y nada hacía presagiar por dónde irían los derroteros del tiempo que quedaba por jugarse, aunque ya entonces Ajemba sintonizaba con sus compañeras y con el público, como si llevara más tiempo jugando con las naranjas.
La igualdad mostrada en ese primer cuarto, se vio enseguida rota por un parcial sorprendente de las anfitrionas (13-0) que marcaría el partido en adelante y del que las visitantes no se repodrían nunca. Y eso que solo habían transcurrido 4 minutos de ese periodo, pero el Zamarat era un engranaje bien engrasado que superaba en todas las facetas del juego a su rival. Entre Ezeigbo y Santana -dosificadas por Carbajal- se iban imponiendo a De Souza, su “bestia negra” de la ida. Otra que volvía por sus fueros era Latorre que, como escribimos, no había sido profeta en su tierra, Murcia, pero desbordaba ahora con su velocidad y sus asistencias. Cuando era reemplazada para darle descanso, Clara Ché parecía una extensión de la murciana… Y, así, pasando, por Montoliú, Gómez, Green, todas superaron la prueba y qué decir de Gala, cada día más mandona a la hora de coger responsabilidad y otro partido más como máxima anotadora.
El segundo tiempo comenzó con 37-21 y con un parcial por tanto de 20-7 que lo dice todo. Nada cambió en el tercer periodo e, incluso, creció la ventaja de las anfitrionas, que llegaron a estar a 25 por arriba, con un rival ya desquiciado, que se empleaba con excesiva dureza en algunas fases y con una Erika de Souza ya desaparecida, que solo se hacía notar en sus quejas a los árbitros, sin aspavientos, eso sí, pero intentando arrimar la ascua a su sardina a base de veteranía.
Comenzó el definitivo cuarto con 53-31 y, aunque se igualó algo el juego, las diferencias apenas variaban en el luminoso, para llegar al final con un 72-48, toda una declaración de intenciones por parte del Zamarat, que esta tarde se ha hecho oír para decir que sigue ahí y habrá que contar con él.


















Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.48