PRIMERA DIVISIÓN RFEF
El Zamora CF no pasa del empate ante la SD Logroñés... y gracias (0-0)
Los riojanos superaron a los rojiblancos durante la mayor parte del partido, uno de los más flojos del Zamora CF desde que Yago iglesias dirige al equipo.

El Zamora CF tiene dos problemas que resolver para escaparse de la quema: el psíquico, debido a su situación en la tabla; y su carencia de rematadores solventes, porque ninguno de los tres arietes con los que contaba al inicio de la temporada, casos de Coscia, cedido; Losada y Herrera ven puerta contraria con facilidad. Por lo tanto, cuando se enfrenta a un equipo con una situación cómoda en la clasificación y, además, formado por buenos peloteros y un sistema dúctil, profundo por bandas, peligroso por el centro, pierde solvencia, eficacia y mando sobre el césped.
Esta tarde, SD. Logroñés, excepción hecha de un cuarto de hora en el tramo final de la primera parte y diez minutos cuando el finiquito del choque, superó en la medular al cuadro rojiblanco, en el que ni Ramos, ni Luque, ni Dani Hernández mostraron su auténtico nivel de juego, incapaces doblegar al rival y contactar con las bandas, o mejor dicho, con la derecha, donde Navas realizó algunos centros peligrosos, como el que no rubricó Jon Rojo (minuto 15), pues la banda izquierda no existió.

Apenas inquietó el Zamora al Logroñés en la primera parte `por la siniestra de su ataque. Rojo no es extremo. Así, los riojanos sacaron el cuero sin graves contratiempos desde su zaga. Solo se encontraron con Losada, más preocupado de defender la salida de la pelota que de progresar en ataque. Y ya digo que los rojiblancos solo empujaron a su enemigo entre el minuto 28 y el 45, porque el resto fue de la escuadra visitantes.
Tampoco Villanueva se vio tremendamente exigido, si bien el cuadro riojano llevó peligro, pero, cuando tocó rematar, evidenció por qué su clasificación no pase de la clase media de la categoría.
Tras el descanso, la salida de la SD Logroñés empequeñeció al Zamora. Un cuarto de hora de claro mando riojano, con centros que no encontraron rematador, pero acojonaron. Para colmo de males, lesión de Jordan, que estaba haciendo un buen partido, que fue sustituido por Parra, uno de los mejores después, y también entrada en la media puta de Jorge Fernández que relevó a Losada, inédito en ataque. Por lo tanto, los rojiblancos querían ganar el partido, pero sin ariete. Dani Hernández progresó algunos metros desde su posición original. Corría por entonces el minuto 51.
Para intentar romper el mando visitante, Yago Iglesias realizó otros dos cambios diez minutos después: Kepa y Yanis sustituían a Navas y Jon Rojo. Y, en efecto, empezaron a cambiar las cosas en ataque. Si bien se notó más, cuando César Yanis dejó la banda izquierda para entrar desde la diestra, y el vasco se colocó a la izquierda para hacer pupa a la cobertura riojana.
Poco después, Raúl Llona también movió su banquillo. Tres cambios de golpe. El Logroñés seguía elaborando fútbol y buscando ambas bandas para desbordar a los laterales zamoranos. En una de esas ofensivas, gol anulado a los visitantes por fuera de juego. No obstante, el cuadro de Iglesias ya no parecía el equipo timorato, incapaz de tener la posesión de la pelota. Sin embargo, sin un ariete específico, el Zamora CF tampoco metía miedo a los riojanos. El técnico gallego decidió entonces su quinto cambio: Dani Hernández al vestuario y entrada al campo de Herrera, un especialista en el área (minuto 73).

A partir de ese momento, los rojiblancos se espabilaron, merced a las acciones de Kepa y el habilidoso Yanis por ambas bandas. Centros que no encontraron rúbrica de cabeza, ni disparos peligrosos.Víctor Vidal tampoco realizó intervenciones sublimes.
Y, cuando el partido se rompió, salida fuera del área de Jon Villanueva, para evitar el tanto riojano. El portero rojiblanco despejó, fuera del área, con la mano la vaselina de un contrario, lo que habría dado lugar a falta y expulsión, pero el árbitro asturiano no lo vio o no quiso verlo.
Más tarde, en el último instante, una volea de Jorge Fernández, tras un barullo en el área riojana, la sacó, con el portero superado, un defensa con el brazo para que el balón se estrellase en la madera. Pena máxima. Parece que sí. Pero el árbitro tampoco quiso señalar penalti en el minuto 94.
Reparto de puntos que al Zamora le sirve para poco, porque continuará en puestos de descenso una semana más. Hoy, los de Yago Iglesias no merecieron ganar. No brillaron como en otras ocasiones, porque la SD. Logroñés les superó. De haber sido boxeo, habría perdido a lo puntos la escuadra zamorana, que necesita a un hombre que las meta y volver a creer en sus posibilidades. En la próxima jornada aguarda otro equipo muy perjudicado, el filial del Athletic Club. Ganar en Lezama exigencia irrenunciable, si se quiere mantener la categoría.

El Zamora CF tiene dos problemas que resolver para escaparse de la quema: el psíquico, debido a su situación en la tabla; y su carencia de rematadores solventes, porque ninguno de los tres arietes con los que contaba al inicio de la temporada, casos de Coscia, cedido; Losada y Herrera ven puerta contraria con facilidad. Por lo tanto, cuando se enfrenta a un equipo con una situación cómoda en la clasificación y, además, formado por buenos peloteros y un sistema dúctil, profundo por bandas, peligroso por el centro, pierde solvencia, eficacia y mando sobre el césped.
Esta tarde, SD. Logroñés, excepción hecha de un cuarto de hora en el tramo final de la primera parte y diez minutos cuando el finiquito del choque, superó en la medular al cuadro rojiblanco, en el que ni Ramos, ni Luque, ni Dani Hernández mostraron su auténtico nivel de juego, incapaces doblegar al rival y contactar con las bandas, o mejor dicho, con la derecha, donde Navas realizó algunos centros peligrosos, como el que no rubricó Jon Rojo (minuto 15), pues la banda izquierda no existió.

Apenas inquietó el Zamora al Logroñés en la primera parte `por la siniestra de su ataque. Rojo no es extremo. Así, los riojanos sacaron el cuero sin graves contratiempos desde su zaga. Solo se encontraron con Losada, más preocupado de defender la salida de la pelota que de progresar en ataque. Y ya digo que los rojiblancos solo empujaron a su enemigo entre el minuto 28 y el 45, porque el resto fue de la escuadra visitantes.
Tampoco Villanueva se vio tremendamente exigido, si bien el cuadro riojano llevó peligro, pero, cuando tocó rematar, evidenció por qué su clasificación no pase de la clase media de la categoría.
Tras el descanso, la salida de la SD Logroñés empequeñeció al Zamora. Un cuarto de hora de claro mando riojano, con centros que no encontraron rematador, pero acojonaron. Para colmo de males, lesión de Jordan, que estaba haciendo un buen partido, que fue sustituido por Parra, uno de los mejores después, y también entrada en la media puta de Jorge Fernández que relevó a Losada, inédito en ataque. Por lo tanto, los rojiblancos querían ganar el partido, pero sin ariete. Dani Hernández progresó algunos metros desde su posición original. Corría por entonces el minuto 51.
Para intentar romper el mando visitante, Yago Iglesias realizó otros dos cambios diez minutos después: Kepa y Yanis sustituían a Navas y Jon Rojo. Y, en efecto, empezaron a cambiar las cosas en ataque. Si bien se notó más, cuando César Yanis dejó la banda izquierda para entrar desde la diestra, y el vasco se colocó a la izquierda para hacer pupa a la cobertura riojana.
Poco después, Raúl Llona también movió su banquillo. Tres cambios de golpe. El Logroñés seguía elaborando fútbol y buscando ambas bandas para desbordar a los laterales zamoranos. En una de esas ofensivas, gol anulado a los visitantes por fuera de juego. No obstante, el cuadro de Iglesias ya no parecía el equipo timorato, incapaz de tener la posesión de la pelota. Sin embargo, sin un ariete específico, el Zamora CF tampoco metía miedo a los riojanos. El técnico gallego decidió entonces su quinto cambio: Dani Hernández al vestuario y entrada al campo de Herrera, un especialista en el área (minuto 73).

A partir de ese momento, los rojiblancos se espabilaron, merced a las acciones de Kepa y el habilidoso Yanis por ambas bandas. Centros que no encontraron rúbrica de cabeza, ni disparos peligrosos.Víctor Vidal tampoco realizó intervenciones sublimes.
Y, cuando el partido se rompió, salida fuera del área de Jon Villanueva, para evitar el tanto riojano. El portero rojiblanco despejó, fuera del área, con la mano la vaselina de un contrario, lo que habría dado lugar a falta y expulsión, pero el árbitro asturiano no lo vio o no quiso verlo.
Más tarde, en el último instante, una volea de Jorge Fernández, tras un barullo en el área riojana, la sacó, con el portero superado, un defensa con el brazo para que el balón se estrellase en la madera. Pena máxima. Parece que sí. Pero el árbitro tampoco quiso señalar penalti en el minuto 94.
Reparto de puntos que al Zamora le sirve para poco, porque continuará en puestos de descenso una semana más. Hoy, los de Yago Iglesias no merecieron ganar. No brillaron como en otras ocasiones, porque la SD. Logroñés les superó. De haber sido boxeo, habría perdido a lo puntos la escuadra zamorana, que necesita a un hombre que las meta y volver a creer en sus posibilidades. En la próxima jornada aguarda otro equipo muy perjudicado, el filial del Athletic Club. Ganar en Lezama exigencia irrenunciable, si se quiere mantener la categoría.

















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