PRETEMPORADA
Un excelente Zamora se impone a un Coria muy correoso: 2-0
Hay motivos para el optimismo, porque se ha construido no solo un once inicial, sino toda una plantilla. La segunda parte mostró al mejor equipo rojiblanco de la pretemporada: vertical, dinámico, profundo
Esta tarde noche de chubascos caídos a golpes he contemplado a dos equipos muy distintos del Zamora Club de Fútbol ante el Coria, de categoría inferior, pero que me pareció más rival que el Guijuelo. La formación inicial mostró parsimonia y un juego más horizontal, y permitió que el cuadro sevillano gozara de alguna que otra oportunidad. Los rojiblancos, otra vez hoy vestidos de verde botella -bonito diseño- también tuvieron ocasiones, pero ninguna diáfana.
Y el Zamora de la segunda mitad, el que gano el partido, una escuadra muy vertical, incisiva, rabiosa, eléctrica, con dos maestros en la medular: Marc Caballé, un jugador con mucha más calidad que los centrocampistas de la anterior temporada, eje de su equipo, líder en el campo, y Dani Hernández, un capitán con más aplomo, seguridad, mando y saber hacer. Y en ataque jugadores técnicos y veloces, que desbordaron a la zaga andaluza, con algunas acciones espectaculares, muy loadas por la afición, que se dio cita en mayor número que ante el Guijuelo, en el Ruta de la Plata.e
En la segunda entrega, el nuevo Zamora, absolutamente distinto al de la primera mitad, marcaba casi nada más saltar al campo, en una buena acción por la diestra, con disparo de Luismi que no ataja el meta del Coria y que empuja Ribeiro casi bajo palos.
A partir de ese instante, el cuadro de Yago Iglesias olió sangre y se lanzó a por su presa. Excelentes jugadas por la izquierda, con dos hombres descollantes, como Viana, de exterior, y Nahuel, de lateral izquierdo, siempre iniciadas por Caballé desde atrás, con un fútbol que parece sencillo, al primer toque, con balones en corto o largos desplazamientos, y que encontraba en Dani el siguiente paso para distribuir a izquierda y derecha, mientras las puntas se desdoblaban, con un dinamismo prodigioso. Hubo momentos de gran fútbol, como no se recordaba en el Ruta de la Plata.
Hubo numerosas ocasiones, algunas malogradas por el pésimo arbitraje del colegiado local y sus líneas, con una pena máxima que no pito, clarísima, y un fuera de juego que no era, cuando el delantero del Zamora encaraba el área rival, y otras que no encontraron marco, marradas por mala puntería. Hasta Silva, otro lateral-extremo, con envergadura, marcaba, con la cabeza, a la salida de un córner.
Y, cuando todo estaba visto para sentencia, una entrada durísima de Alejandro sobre Viana, pudo acabar en una pelea callejera en el campo. En un partido amistoso ese forma de jugar resulta repugnante.
El Coria, con diez jugadores, realizó su primer disparo a puerta en el minuto 88, un tirito que blocó Iricíbar sin problemas.
Corolario: Por lo que he apreciado, esta temporada no solo hay equipo, sino algo mucho más importante, plantilla. Jugadores con ganas de ser algo en el fútbol, rapidísimos, de enorme brega; agresivos, veloces, técnicos. Una defensa con excelentes laterales y centrales; un Juanan que vuelve a ser factor decisivo en su papel de destruir juego rival e iniciar acciones desde la defensa. Y, por fin, después de mucho tiempo, Villafañe ha encontrado a un director de orquesta en la medular, Marc Caballé, que, con la sabiduría de Dani Hernández, puede dar inolvidables tardes de fútbol al Zamora CF. Hay motivos para el optimismo esta temporada.
Esta tarde noche de chubascos caídos a golpes he contemplado a dos equipos muy distintos del Zamora Club de Fútbol ante el Coria, de categoría inferior, pero que me pareció más rival que el Guijuelo. La formación inicial mostró parsimonia y un juego más horizontal, y permitió que el cuadro sevillano gozara de alguna que otra oportunidad. Los rojiblancos, otra vez hoy vestidos de verde botella -bonito diseño- también tuvieron ocasiones, pero ninguna diáfana.
Y el Zamora de la segunda mitad, el que gano el partido, una escuadra muy vertical, incisiva, rabiosa, eléctrica, con dos maestros en la medular: Marc Caballé, un jugador con mucha más calidad que los centrocampistas de la anterior temporada, eje de su equipo, líder en el campo, y Dani Hernández, un capitán con más aplomo, seguridad, mando y saber hacer. Y en ataque jugadores técnicos y veloces, que desbordaron a la zaga andaluza, con algunas acciones espectaculares, muy loadas por la afición, que se dio cita en mayor número que ante el Guijuelo, en el Ruta de la Plata.e
En la segunda entrega, el nuevo Zamora, absolutamente distinto al de la primera mitad, marcaba casi nada más saltar al campo, en una buena acción por la diestra, con disparo de Luismi que no ataja el meta del Coria y que empuja Ribeiro casi bajo palos.
A partir de ese instante, el cuadro de Yago Iglesias olió sangre y se lanzó a por su presa. Excelentes jugadas por la izquierda, con dos hombres descollantes, como Viana, de exterior, y Nahuel, de lateral izquierdo, siempre iniciadas por Caballé desde atrás, con un fútbol que parece sencillo, al primer toque, con balones en corto o largos desplazamientos, y que encontraba en Dani el siguiente paso para distribuir a izquierda y derecha, mientras las puntas se desdoblaban, con un dinamismo prodigioso. Hubo momentos de gran fútbol, como no se recordaba en el Ruta de la Plata.
Hubo numerosas ocasiones, algunas malogradas por el pésimo arbitraje del colegiado local y sus líneas, con una pena máxima que no pito, clarísima, y un fuera de juego que no era, cuando el delantero del Zamora encaraba el área rival, y otras que no encontraron marco, marradas por mala puntería. Hasta Silva, otro lateral-extremo, con envergadura, marcaba, con la cabeza, a la salida de un córner.
Y, cuando todo estaba visto para sentencia, una entrada durísima de Alejandro sobre Viana, pudo acabar en una pelea callejera en el campo. En un partido amistoso ese forma de jugar resulta repugnante.
El Coria, con diez jugadores, realizó su primer disparo a puerta en el minuto 88, un tirito que blocó Iricíbar sin problemas.
Corolario: Por lo que he apreciado, esta temporada no solo hay equipo, sino algo mucho más importante, plantilla. Jugadores con ganas de ser algo en el fútbol, rapidísimos, de enorme brega; agresivos, veloces, técnicos. Una defensa con excelentes laterales y centrales; un Juanan que vuelve a ser factor decisivo en su papel de destruir juego rival e iniciar acciones desde la defensa. Y, por fin, después de mucho tiempo, Villafañe ha encontrado a un director de orquesta en la medular, Marc Caballé, que, con la sabiduría de Dani Hernández, puede dar inolvidables tardes de fútbol al Zamora CF. Hay motivos para el optimismo esta temporada.















rafa | Miércoles, 17 de Agosto de 2022 a las 23:34:16 horas
El CD Coria esta en la misma categoría que el Zamora (2ºRFEF) ,esta encuadrado en el grupo V
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