NOCTURNOS
Si solo amas y nadie te quiere
Me encanta, cuando me despiertan las avecillas con sus trinos, saber que hay una mujer que me ama. Me deleita, cuando la luna se va de picos pardos con el búho, que una dama, desde su lecho, sola o acompañada, me recuerde con pasión. Nacemos para amar y ser amados. Si solo amas y nadie te quiere, siempre que cuentes con talento, te pasarás la vida escribiendo versos de amor, tristes, pero hermosos; porque así descargarás tus cuitas eróticas, tu frustración e impotencia.
Todas, todos y todes deberíamos admitir que somos los únicos reos de que no se nos ame, que nos amasen y dejasen, o que nunca nos amasen. Razones físicas, intelectuales, culturales, más traiciones y embustes te impedirán que te quieran hasta el the end de la película de tu vida.
Una mujer que amé solía decirme, cuando yo me sentía dolido, que el verdadero amor no provoca sufrimiento, solo felicidad, hedonismo y paz interior. No sé si tendría razón, pero yo sí he llorado por desamor. No me avergüenzo. El hombre que no padece por amor transporta un cuerpo sin corazón y un alma seca.
Al amor se va sin protección. Ni peto ni espaldar, ni escudo ni grebas. Los labios como espadas y los ojos con todos los colores del arco iris. Y si sales derrotado, te suturas aurículas y ventrículos, te haces un nudo gordiano en la memoria y te preparas para volver a amar y así de amor en amor y de pasión en pasión, hasta que la muerte te reclame en su lecho de amor infinito. Una sola cópula y a gozar en una vida sin tiempo.
Eugenio-Jesús de Avila
Me encanta, cuando me despiertan las avecillas con sus trinos, saber que hay una mujer que me ama. Me deleita, cuando la luna se va de picos pardos con el búho, que una dama, desde su lecho, sola o acompañada, me recuerde con pasión. Nacemos para amar y ser amados. Si solo amas y nadie te quiere, siempre que cuentes con talento, te pasarás la vida escribiendo versos de amor, tristes, pero hermosos; porque así descargarás tus cuitas eróticas, tu frustración e impotencia.
Todas, todos y todes deberíamos admitir que somos los únicos reos de que no se nos ame, que nos amasen y dejasen, o que nunca nos amasen. Razones físicas, intelectuales, culturales, más traiciones y embustes te impedirán que te quieran hasta el the end de la película de tu vida.
Una mujer que amé solía decirme, cuando yo me sentía dolido, que el verdadero amor no provoca sufrimiento, solo felicidad, hedonismo y paz interior. No sé si tendría razón, pero yo sí he llorado por desamor. No me avergüenzo. El hombre que no padece por amor transporta un cuerpo sin corazón y un alma seca.
Al amor se va sin protección. Ni peto ni espaldar, ni escudo ni grebas. Los labios como espadas y los ojos con todos los colores del arco iris. Y si sales derrotado, te suturas aurículas y ventrículos, te haces un nudo gordiano en la memoria y te preparas para volver a amar y así de amor en amor y de pasión en pasión, hasta que la muerte te reclame en su lecho de amor infinito. Una sola cópula y a gozar en una vida sin tiempo.
Eugenio-Jesús de Avila

















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