NOCTURNOS
Amarte como si cada día fuese diferente
Me encantaría dejarte de querer para volver a amarte. Me gustaría no haberte conocido para ahora quedar deslumbrando tanto por tu belleza como por tu talento. Contigo comenzaría a vivir cada día como el primero de mi vida.
Salir al balcón y respirar profundamente, para captar tu aroma y llevarlo hasta mi último bronquio, y saber que existe una dama como tú en la ciudad que habito, a la que quizá vea en cualquier calle, caminando como si levitaras, con Eolo dirigiendo la brisa para que tus vestidos jugasen con tus piernas y senos, y trazasen belleza en el aire. No sé si sabes que se anda como se es. Una forma de caminar define a una persona: elegante, burda, inteligente, tímida, sería, orgullosa, altiva. Yo escribo como amo o amo como escribo. Conóceme a través de mis palabras, de cómo conjugo los verbos, de mi sintaxis. Después ya podrás explicarme.
Desde la primera vez que supe que existías, ordené a mi memoria grabar tu imagen en mi cerebro. Algo dentro de mí, no sé si eso que llamamos alma, vibró. No sé qué es. No se despertó mi sexo. Me tocaste mi lira espiritual. No me enamoré, porque te desconocía. La hermosura, a veces, camina sola en un cuerpo femenino -también en ciertos varones-; pero, a través de tu piel, afloraba un perfume que se destila en la bodega de las esencias. Tu mirada me habló con perfecta dicción. Aquel día me propuse conocerte. O quizá prefiera convertir en ucronía erótica. Ahora pensaré en cómo nos hubiéramos amado y nunca imaginaré que esta pasión quebrase en el tiempo.
Eugenio-Jesús de Ávila
Me encantaría dejarte de querer para volver a amarte. Me gustaría no haberte conocido para ahora quedar deslumbrando tanto por tu belleza como por tu talento. Contigo comenzaría a vivir cada día como el primero de mi vida.
Salir al balcón y respirar profundamente, para captar tu aroma y llevarlo hasta mi último bronquio, y saber que existe una dama como tú en la ciudad que habito, a la que quizá vea en cualquier calle, caminando como si levitaras, con Eolo dirigiendo la brisa para que tus vestidos jugasen con tus piernas y senos, y trazasen belleza en el aire. No sé si sabes que se anda como se es. Una forma de caminar define a una persona: elegante, burda, inteligente, tímida, sería, orgullosa, altiva. Yo escribo como amo o amo como escribo. Conóceme a través de mis palabras, de cómo conjugo los verbos, de mi sintaxis. Después ya podrás explicarme.
Desde la primera vez que supe que existías, ordené a mi memoria grabar tu imagen en mi cerebro. Algo dentro de mí, no sé si eso que llamamos alma, vibró. No sé qué es. No se despertó mi sexo. Me tocaste mi lira espiritual. No me enamoré, porque te desconocía. La hermosura, a veces, camina sola en un cuerpo femenino -también en ciertos varones-; pero, a través de tu piel, afloraba un perfume que se destila en la bodega de las esencias. Tu mirada me habló con perfecta dicción. Aquel día me propuse conocerte. O quizá prefiera convertir en ucronía erótica. Ahora pensaré en cómo nos hubiéramos amado y nunca imaginaré que esta pasión quebrase en el tiempo.
Eugenio-Jesús de Ávila



















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