Redacción
Jueves, 20 de Octubre de 2022
HABLEMOS

Tabúes y nuevas inquisiciones

Carlos Domínguez

[Img #70988]   La reacción desmesurada del oficialismo mediático a la victoria de Meloni y Fratelli d’Italia en las elecciones italianas constituye un síntoma de la peligrosa situación a que, de la mano de oligopolios y aparatos enemigos de toda neutralidad, se está llegando en nuestra sociedad. No se trata ya de descalificaciones e improperios que denotan una animadversión extrema hacia opciones políticas válidas, cuyo triunfo en las urnas ha sido impecable, cierto que desde una elevada abstención viniendo a confirmar la desafección de la ciudadanía hacia el sistema orquestado hace décadas, a nivel interno y externo, en beneficio de una socialdemocracia hegemónica a través de políticas intervencionistas. Y ni siquiera se trata de la violencia verbal que subyace a un revanchismo disfrazado engañosamente de opinión, desde círculos de la izquierda comunista bajo coartada y fachada socialdemócrata.

 

   Lo que en la actual coyuntura se halla en juego es la posibilidad real de una nueva pravda, de una dictadura “cultural” inseparable de la ortodoxia que representan agendas y dogmas progresistas, sobre temas instrumentados cual bandera de un proyecto liberticida, que excluye la discrepancia porque sus profetas se arrogan el monopolio de la verdad, con ministerio y Santo Oficio incluido. La legislación basada en memorias históricas manipuladas, junto a la aberración ética y jurídica que supone incorporar a la norma penal unos peregrinos delitos de odio, realmente de conciencia, es síntoma inequívoco de tan amenazadora deriva. En un futuro quizá no muy lejano, más allá del sectarismo en torno a la ecología, el ultrafeminismo y las ingenierías sexuales y sociales, se dibuja probablemente una intolerancia a materializar mediante la persecución al viejo estilo, bien conocida desde la memoria, qué duda cabe molesta, de las repúblicas y democracias populares practicantes de la checa, el gulag y el exterminio. De momento, aquí y ahora padecemos ya el veto, la censura y exclusión de aquello que se erige en nueva inquisición, contra el pensamiento crítico. El objetivo de tan renovados tribunales con sus modernos torquemadas es sentar doctrina respecto a temas tabú, susceptibles a lo que se ve de una única interpretación, doxa inatacable una vez elevada a los altares de la sacrosanta corrección política. Camino de un mundo socialgregario, sometido al imperio del Estado en forma de Aparato y Burocracia, vale Comunismo y Socialismo, tanto Huxley como Orwell probablemente se quedaron cortos.

Comentarios Comentar esta noticia
Comentar esta noticia

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.112

Todavía no hay comentarios

Quizás también te interese...

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.