RES PÚBLICA
El triunfo de la mentira
¡Como juegan con nosotros los medios de comunicación, herramientas de los partidos políticos, y las consultoras de investigación social! Sus pronósticos jamás coinciden. Si el medio es gubernamental, el PSOE remonta; si forma parte del PP, todo sigue perfecto, camino del éxito electoral.
En política, más en la española, la peor de Europa, todo es mentira. Los políticos siempre mienten. Se lo dijo Maragall a Carlos Herrera, en RNE: “Un político nunca debe decir la verdad”. Ahora bien, jamás en más de 40 años de democracia conocí a un ejecutivo tan preparado para el embuste como el que preside Sánchez. Contradicción pura. Defiende una cosa y la contraria. En cinco minutos. Y sus ministros, más de lo mismo. Emulan al maestro.
El ejecutivo se aprovecha de la cobardía secular del PP. Feijóo es un Rajoy trabajador. Pero pusilánime. Ahora entregará la Justicia a este conglomerado de sanchismo, un socialismo que no es tal, que odia su propia historia reciente, y al partido Trans. A partir de ese momento, con el Constitucional en manos de Conde Pumpido, al parecer masón, los secesionistas catalanes lograrán todos sus objetivos.
En España, no ha mandado nunca Sánchez. Aquí Pedro pone la imagen, pero hace lo que exigen los partidos de la antiespaña, creados para la destrucción del país. No tienen otro objetivo. Necesitan otra legislatura del guapo oficial para lograrlo. Después, entre 2023 y 2027, Sánchez dará paso a la Confederación de Estados Independientes. No va más.
A decir verdad, a Feijóo no le interesa ganar la legislativas de 2023, porque se encontrará con unas cuentas del Estado en quiebra, un separatismo asilvestrado, con protagonismo sindicalista en las calles y un posible golpe de Estado en Cataluña. Como el delito de sedición perderá potencial jurídico, apenas pisarán la presión ni habrá sanciones económicas de importancia.
El gobierno del PP debería aplicar medidas antipopulares que lo llevarían a convertirse en un partido odiado por las masas. Y no nos sirven criterios económicos, de alta escuela universitaria.
Recomiendo a los conservadores españoles que voten al PSOE. La ruina para quien la trabaja. Sánchez y sus socios de gobierno y parlamentarios se lo merecen.
No obstante, hasta diciembre de 2023, conoceremos muchas más encuestas, diseñadas para atontar y desquiciar más, si cabe, a la masa de votantes españoles. Complicado derrotar a un gobierno que maneja todas las televisiones, El País y la SER, que goza de privilegios extraordinarios en cuanto a postes radiofónicos. No hay nada que hacer.
Eugenio-Jesús de Ávila
¡Como juegan con nosotros los medios de comunicación, herramientas de los partidos políticos, y las consultoras de investigación social! Sus pronósticos jamás coinciden. Si el medio es gubernamental, el PSOE remonta; si forma parte del PP, todo sigue perfecto, camino del éxito electoral.
En política, más en la española, la peor de Europa, todo es mentira. Los políticos siempre mienten. Se lo dijo Maragall a Carlos Herrera, en RNE: “Un político nunca debe decir la verdad”. Ahora bien, jamás en más de 40 años de democracia conocí a un ejecutivo tan preparado para el embuste como el que preside Sánchez. Contradicción pura. Defiende una cosa y la contraria. En cinco minutos. Y sus ministros, más de lo mismo. Emulan al maestro.
El ejecutivo se aprovecha de la cobardía secular del PP. Feijóo es un Rajoy trabajador. Pero pusilánime. Ahora entregará la Justicia a este conglomerado de sanchismo, un socialismo que no es tal, que odia su propia historia reciente, y al partido Trans. A partir de ese momento, con el Constitucional en manos de Conde Pumpido, al parecer masón, los secesionistas catalanes lograrán todos sus objetivos.
En España, no ha mandado nunca Sánchez. Aquí Pedro pone la imagen, pero hace lo que exigen los partidos de la antiespaña, creados para la destrucción del país. No tienen otro objetivo. Necesitan otra legislatura del guapo oficial para lograrlo. Después, entre 2023 y 2027, Sánchez dará paso a la Confederación de Estados Independientes. No va más.
A decir verdad, a Feijóo no le interesa ganar la legislativas de 2023, porque se encontrará con unas cuentas del Estado en quiebra, un separatismo asilvestrado, con protagonismo sindicalista en las calles y un posible golpe de Estado en Cataluña. Como el delito de sedición perderá potencial jurídico, apenas pisarán la presión ni habrá sanciones económicas de importancia.
El gobierno del PP debería aplicar medidas antipopulares que lo llevarían a convertirse en un partido odiado por las masas. Y no nos sirven criterios económicos, de alta escuela universitaria.
Recomiendo a los conservadores españoles que voten al PSOE. La ruina para quien la trabaja. Sánchez y sus socios de gobierno y parlamentarios se lo merecen.
No obstante, hasta diciembre de 2023, conoceremos muchas más encuestas, diseñadas para atontar y desquiciar más, si cabe, a la masa de votantes españoles. Complicado derrotar a un gobierno que maneja todas las televisiones, El País y la SER, que goza de privilegios extraordinarios en cuanto a postes radiofónicos. No hay nada que hacer.
Eugenio-Jesús de Ávila



















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