BALONMANO
Durísima derrota del Balonmano Zamora Enamora en Oviedo: 38-23
Durísima derrota del Balonmano Zamora Enamora en Oviedo, donde el equipo local venció por un rotundo 38-23. Nada menos que 15 goles de diferencia. Una vez más el sistema defensivo de los pistachos fracasó con estrépito. Cuando se reciben 38 tantos, no hay posibilidad de ganar un partido.
Los hombres de Fran González aguantaron el tipo hasta el minuto 20 de la primera entrega. Hasta ese momento, los visitantes no habían permitido que los ovetenses se fueran más allá de los tres goles de diferencia. Pero en esos diez minutos hasta el descanso, Oviedo desarboló a la defensa zamorana que concedió una diferencia de seis goles en esa primera hora de partido: 20-14. Nada menos que 20 goles encajados en media hora. Un despropósito defensivo.
No quedaba otro remedio que enjugar esa defensa en los primeros minutos de la reanudación. Pero hete aquí que todo fue a peor, porque Oviedo quiso cerrar el partido de manera inmediata. De tal manera, en el minuto cinco de la reanudación, las diferencias se habían ido a los ocho tantos, y al cuarto de hora a trece: 29-16. Ya fallaba hasta el ataque. El dato está ahí. En un cuarto de hora, los hombres de González solo marcaron dos goles. Si se falla en defensa y no se encuentra portería en ataque, no hay nada que hacer.
O se corrige esa sangría defensiva o Zamora Enamora lo va a pasar muy mal esta temporada.
Guille y Jaime, con cinco goles cada uno, fueron los más acertados en el ataque pistacho.
Durísima derrota del Balonmano Zamora Enamora en Oviedo, donde el equipo local venció por un rotundo 38-23. Nada menos que 15 goles de diferencia. Una vez más el sistema defensivo de los pistachos fracasó con estrépito. Cuando se reciben 38 tantos, no hay posibilidad de ganar un partido.
Los hombres de Fran González aguantaron el tipo hasta el minuto 20 de la primera entrega. Hasta ese momento, los visitantes no habían permitido que los ovetenses se fueran más allá de los tres goles de diferencia. Pero en esos diez minutos hasta el descanso, Oviedo desarboló a la defensa zamorana que concedió una diferencia de seis goles en esa primera hora de partido: 20-14. Nada menos que 20 goles encajados en media hora. Un despropósito defensivo.
No quedaba otro remedio que enjugar esa defensa en los primeros minutos de la reanudación. Pero hete aquí que todo fue a peor, porque Oviedo quiso cerrar el partido de manera inmediata. De tal manera, en el minuto cinco de la reanudación, las diferencias se habían ido a los ocho tantos, y al cuarto de hora a trece: 29-16. Ya fallaba hasta el ataque. El dato está ahí. En un cuarto de hora, los hombres de González solo marcaron dos goles. Si se falla en defensa y no se encuentra portería en ataque, no hay nada que hacer.
O se corrige esa sangría defensiva o Zamora Enamora lo va a pasar muy mal esta temporada.
Guille y Jaime, con cinco goles cada uno, fueron los más acertados en el ataque pistacho.
















Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.217.47