ZAMORANA
Nuevos proyectos para un año que llega
En los albores de un nuevo año, con la inquietante sensación de lo que vaya a depararnos, tanto a nivel personal, como social; aspiremos a que disminuya la tensión, los enfrentamientos, la violencia y la crispación entre todos.
Si algo debimos aprender de los duros años de pandemia que hemos sufrido recientemente, es que hay que vivir el día a día, que hemos de cuidarnos y cuidar a nuestro entorno; que solo unidos podremos hacer grandes cosas; que es preciso trabajar para conseguir un futuro más limpio, tanto en lo ambiental como en lo personal, desechando aquello que nos contamine y apartando a las personas tóxicas para que no contagien un estado de ánimo saludable. Sin embargo, la memoria es débil y caemos en los mismos errores, algunas veces corregidos y aumentados.
En lo social, la clase política gobernante ha traspasado todas barreras y líneas rojas posibles y el desgobierno que padecemos, fruto de una coalición bicéfala que no se entiende y tampoco hace nada por disimularlo, adolece de prepotencia, insensibilidad, demagogia, nepotismo y un obsceno delirio de grandeza que le lleva a pactar con miserables y gente que se vale de España para salir de ella. ¡este es el país que tenemos, no el que nos merecemos!
Ojalá el próximo año nos traiga un cambio de rumbo; que la corrección, la educación y los modales lleguen al Parlamento, la casa de todos, y que los políticos se apliquen la lección de que representan al pueblo y, por el pueblo, deben cuidar lo que dicen, hacen, enmiendan y rectifican.
Las elecciones traerán, sin duda, aire fresco. Espero que los comicios locales, sobre todo en los pueblos y ciudades pequeñas como es Zamora, sirvan para que nuevos rostros lleguen con ilusión a las instituciones y se apliquen a la dura tarea de hacer de nuestra provincia su misión, apostando por ella, llevándola al parlamento autonómico y nacional; ocupándose de todo aquello que ha quedado pendiente en la anterior legislatura, exigiendo ayudas para no perder población, potenciando la marca que nos identifica: gastronomía, cultura, paisaje…, saliendo al exterior para buscar empresas que se afinquen en nuestro suelo, repitiendo hasta la saciedad en todos los foros que Zamora no puede morir ni sus pueblos merecen ser olvidados; luchando para que la Región Leonesa llegue a ser una realidad…
Son muchos los retos, algunos arcaicos que no se han cumplido y siguen ahí; otros nuevos que deben realizarse sin demora. Solo deseo que quienes ocupen los cargos electos para gobernar Zamora y sus pueblos sean dignos de tal honor y luchen por conseguir las muchas metas que hay por delante.
Mª Soledad Martín Turiño
En los albores de un nuevo año, con la inquietante sensación de lo que vaya a depararnos, tanto a nivel personal, como social; aspiremos a que disminuya la tensión, los enfrentamientos, la violencia y la crispación entre todos.
Si algo debimos aprender de los duros años de pandemia que hemos sufrido recientemente, es que hay que vivir el día a día, que hemos de cuidarnos y cuidar a nuestro entorno; que solo unidos podremos hacer grandes cosas; que es preciso trabajar para conseguir un futuro más limpio, tanto en lo ambiental como en lo personal, desechando aquello que nos contamine y apartando a las personas tóxicas para que no contagien un estado de ánimo saludable. Sin embargo, la memoria es débil y caemos en los mismos errores, algunas veces corregidos y aumentados.
En lo social, la clase política gobernante ha traspasado todas barreras y líneas rojas posibles y el desgobierno que padecemos, fruto de una coalición bicéfala que no se entiende y tampoco hace nada por disimularlo, adolece de prepotencia, insensibilidad, demagogia, nepotismo y un obsceno delirio de grandeza que le lleva a pactar con miserables y gente que se vale de España para salir de ella. ¡este es el país que tenemos, no el que nos merecemos!
Ojalá el próximo año nos traiga un cambio de rumbo; que la corrección, la educación y los modales lleguen al Parlamento, la casa de todos, y que los políticos se apliquen la lección de que representan al pueblo y, por el pueblo, deben cuidar lo que dicen, hacen, enmiendan y rectifican.
Las elecciones traerán, sin duda, aire fresco. Espero que los comicios locales, sobre todo en los pueblos y ciudades pequeñas como es Zamora, sirvan para que nuevos rostros lleguen con ilusión a las instituciones y se apliquen a la dura tarea de hacer de nuestra provincia su misión, apostando por ella, llevándola al parlamento autonómico y nacional; ocupándose de todo aquello que ha quedado pendiente en la anterior legislatura, exigiendo ayudas para no perder población, potenciando la marca que nos identifica: gastronomía, cultura, paisaje…, saliendo al exterior para buscar empresas que se afinquen en nuestro suelo, repitiendo hasta la saciedad en todos los foros que Zamora no puede morir ni sus pueblos merecen ser olvidados; luchando para que la Región Leonesa llegue a ser una realidad…
Son muchos los retos, algunos arcaicos que no se han cumplido y siguen ahí; otros nuevos que deben realizarse sin demora. Solo deseo que quienes ocupen los cargos electos para gobernar Zamora y sus pueblos sean dignos de tal honor y luchen por conseguir las muchas metas que hay por delante.
Mª Soledad Martín Turiño



















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