NUESTRA HISTORIA
Día de Viriato: 12 de enero
Tenemos dicho hace un tiempo, y recordado posteriormente ya en el año 2013, una reflexión y/o postura antropológica, en torno a nuestras formas convivenciales, que reza de la siguiente manera: “Corren tan veloces los tiempos actuales que, a veces, las más acrisoladas `señas de identidad´ quedan aparcadas, en el mejor de los casos, ocultadas, en otros supuestos y, en algunas ocasiones, ignoradas”.
Aquí en Zamora [-.- la ciudad de (homónima de la provincia de) -.-], en el Oeste territorial peninsular ibérico que es habitado por la España Nación, dentro del precursor ámbito de la Corona Leonesa o, si lo prefieren, en seguimiento del Dr. Sánchez Candeira (D. Alfonso), en el “Régnum Impérium Hispánico Legionensis”, paree que, en atención a diversas vicisitudes, tenemos a mano, ¡muy a mano!, un girón extraordinario de esas `señas de identidad nuestras´, de expresión de la raigambre de nuestros entornos de proximidad convivencial, que marca el `hecho diferencial´ donde estamos insertados con nuestras sagas familiares a nivel de lo que podemos estimar como cotas de excelencia.
Como un aspecto, ¡uno más de tantos!, de nuestro entorno familiar/fraternal/próximo, hemos caminado a lo largo de nuestra existencia por las calles/rúas/plazas zamoranas, ¡de todos y cada uno de sus barrios!, desde nuestra infancia, y nos ha parecido siempre, ¡ y no solo a quién esto escribe!, que tal dinámica deambular la estábamos efectuando desde y en” la observancia/vigilancia/tutela de la efigie que [-.- en visión impactante, diseño impresionante y majestuosa esbeltez -.-], dimanaba de una prodigiosa estatua, ¡la de Viriato!.
Nos pareció siempre que tal efigie se asociaba simbióticamente con su entorno y que, desde tal umbralidad, era merecedor, en su alegórico representado, su expreso y directo reconocimiento. Vino por ello en hablar de Viriato y el conmemorar a Viriato, el dedicarle un día a Viriato, el hacer el “Día de Viriato”, y no solo como que es una propuesta sin más ya que, en nuestro criterio, responde a explayar `una seña de enraizamiento que ´, acogiéndonos a todos los de aquí, nos es común.
En tiempo pasado, de nuestras primeras lecturas sobre `cosas de aquí´, que después puede reverdecer, en los asuetos de mis actividades profesionales, con colegas sumamente ilustrados en `las cosas de Zamora´, nos pareció que la fecha del 12 de enero, de cada año ¡ y todos los años!, en la ciudad de Zamora, no supone sólo y únicamente, con serlo también en sí misma, en nuestra opinión, el rememorar “la feliz iniciativa” de lo que fue aquella situación de “la re-inauguración de su estatua” [-.- en aquel momento/instante/ocasión de la data del día 12-1-1904 -.-], ubicada en el entorno de la Plaza que hoy día vigilan/adornan/acompañan la Diputación y el Parador, supondría también, ¡y mucho!, el enlazar con “la identidad zamorana”, con “las raíces de Zamora”, de “lo zamorano y de “los zamoranos y zamoranas” [-.- Ya sabemos de carrerilla, ¡lo sabemos todos!, que por esa consideración, ¡por ese interactivo camino!, se llega a la leoneseidad -.-].
Aquí sí sabemos cuál es la representación que se adscribe a Zamora. Por eso “hemos señalado que cuando tremolamos la Seña Bermeja ya asumimos, desde `la zamoraneidad que portamos, que: ´” las ocho franjas rojas” significan las victorias de Viriato sobre los cónsules/generales/gobernadores del Imperio Romano” [-.- ¡que eran los invasores! -.-], porque tenemos interiorizado, incluso desde la memoria de la infancia, ese expreso y llamativo slogan de "Terror Romanorum" que, tan explícito y tan visual, situó nuestro paisano, el ciudadano Barrón González (D. [Eduardo) [-.- nacido en Moraleja del Vino -.-], en su famosa estatua, y con ello, aún sin quererlo, y hasta puede que sin darnos cuenta, viajamos procesualmente hacia las señas identitarias de “lo zamorano” y su inserción, natural y social, en la leoneseidad y también, justo es decirlo, a su través en la solidaria españolidad, sin olvido, ¡en ningún momento!, y junto a La Raya, de nuestra fraternal ibericidad. .
En ese viaje al pasado de Zamora, de lo zamorano, que avanzamos junto a Viriato [-.- por medio de la contemplación/vivencia/recuerdo con su estatua -.-], ya sabemos que nos hacemos miembros de una plural comunidad pre-rromana[-.- los lusitanos, vaceos, galaicos, astures, vetones, turdulos,carpetanos,…-.-] y, por la tanto, en hermandad con ellos, y también en equipotencialidad!, participamos de tales raíces originarias, y lo hacemos al mismo tiempo que,¡ hagamos una mirada a nuestro derredor!, asumimos plenamente `la romanización.
Viriato es la raíz lusitana que, en Zamora y desde su tradicional origen en Sayago [-.- al municipio de Torre/Frades -.-], contribuye a nuestra identitaria conformación antropológica [-.- téngase en cuenta que la identidad está reflejada en la Declaración Universal de los Derechos Humanos (de 1948) y en la Constitución Española (de 1978) -.-], y entendemos que es bueno, puede que incluso oportuno, hacer uso de tal ambiente que viene de lejos, que distingue y precisa el oeste peninsular y hace sumada mella diferencial positiva del mismo.
Estábamos en la “identidad compartida” por todos, desde la propia situación que a todos y cada uno, que en nuestro aquí y en nuestro ahora, ¡y con la Constitución Española en la mano!, desde el 29-12-1978 nos alcanza, y que postuladamente, desde nuestra situación, ambiente y sostenido criterio, debe proseguir en aras de la prevalencia de todos los valores y de todos los derechos humanos, ¡por ende constitucionales!, que tanto desde la singularidad individual como desde las consideraciones asociadas grupalmente, en situaciones consolidadas a lo largo del proceso histórico, compartimos convivencialmente desde la constitucional Región Reino Leonés, en la hermandad de toda la Corona Leonesa {Extremadura+Reino Leonés+Galicia+Asturias} en la España Nación.
Con aquello que fue la re-inauguración de la estatua de Viriato, ya hemos indicado que: “Puede que una comida [-.- ¿o fue comilona?,¿o ágape pantagruélico?, ¿ o un banquete de fraternidad?, ¿o una reunión de zamoranos…-.-], como la que efectuaron los que sí quisieron [-.- por sus obvias valías añadidas -.-], amplias solemnidades y magnificencias para la inauguración de la estatua de Viriato en el año 1904, esté en consonancia a lo que debe ser nuestra celebración del “Día de Viriato” los 12-enero de cada año, pero incluso unas nutritivas/apetitosas/picantes sopas de ajo pueden hacer los honores, la cuestión es que, ¡ en este ahora!, en este momento, ¡es "nuestro Viriato"!, porque verdad es que es nuestro y no sólo por la estatua cedida por el Estado, ya que se encuentre arropado, con un ambiente de amplia y general familiaridad, por ese calor social/cultural/identitario de los suyos, que somos, ¡hemos sido siempre!, nosotros”.
Sea participado, para el día 12 de enero, el “Día de Viriato”, y por todos sea: ¡al recuerdo de Viriato y de todas sus gentes!.
VALORIO 11-1-2023
Francisco Iglesias Carreño De Ciudadanos Zamoranos CC.ZZ.
Tenemos dicho hace un tiempo, y recordado posteriormente ya en el año 2013, una reflexión y/o postura antropológica, en torno a nuestras formas convivenciales, que reza de la siguiente manera: “Corren tan veloces los tiempos actuales que, a veces, las más acrisoladas `señas de identidad´ quedan aparcadas, en el mejor de los casos, ocultadas, en otros supuestos y, en algunas ocasiones, ignoradas”.
Aquí en Zamora [-.- la ciudad de (homónima de la provincia de) -.-], en el Oeste territorial peninsular ibérico que es habitado por la España Nación, dentro del precursor ámbito de la Corona Leonesa o, si lo prefieren, en seguimiento del Dr. Sánchez Candeira (D. Alfonso), en el “Régnum Impérium Hispánico Legionensis”, paree que, en atención a diversas vicisitudes, tenemos a mano, ¡muy a mano!, un girón extraordinario de esas `señas de identidad nuestras´, de expresión de la raigambre de nuestros entornos de proximidad convivencial, que marca el `hecho diferencial´ donde estamos insertados con nuestras sagas familiares a nivel de lo que podemos estimar como cotas de excelencia.
Como un aspecto, ¡uno más de tantos!, de nuestro entorno familiar/fraternal/próximo, hemos caminado a lo largo de nuestra existencia por las calles/rúas/plazas zamoranas, ¡de todos y cada uno de sus barrios!, desde nuestra infancia, y nos ha parecido siempre, ¡ y no solo a quién esto escribe!, que tal dinámica deambular la estábamos efectuando desde y en” la observancia/vigilancia/tutela de la efigie que [-.- en visión impactante, diseño impresionante y majestuosa esbeltez -.-], dimanaba de una prodigiosa estatua, ¡la de Viriato!.
Nos pareció siempre que tal efigie se asociaba simbióticamente con su entorno y que, desde tal umbralidad, era merecedor, en su alegórico representado, su expreso y directo reconocimiento. Vino por ello en hablar de Viriato y el conmemorar a Viriato, el dedicarle un día a Viriato, el hacer el “Día de Viriato”, y no solo como que es una propuesta sin más ya que, en nuestro criterio, responde a explayar `una seña de enraizamiento que ´, acogiéndonos a todos los de aquí, nos es común.
En tiempo pasado, de nuestras primeras lecturas sobre `cosas de aquí´, que después puede reverdecer, en los asuetos de mis actividades profesionales, con colegas sumamente ilustrados en `las cosas de Zamora´, nos pareció que la fecha del 12 de enero, de cada año ¡ y todos los años!, en la ciudad de Zamora, no supone sólo y únicamente, con serlo también en sí misma, en nuestra opinión, el rememorar “la feliz iniciativa” de lo que fue aquella situación de “la re-inauguración de su estatua” [-.- en aquel momento/instante/ocasión de la data del día 12-1-1904 -.-], ubicada en el entorno de la Plaza que hoy día vigilan/adornan/acompañan la Diputación y el Parador, supondría también, ¡y mucho!, el enlazar con “la identidad zamorana”, con “las raíces de Zamora”, de “lo zamorano y de “los zamoranos y zamoranas” [-.- Ya sabemos de carrerilla, ¡lo sabemos todos!, que por esa consideración, ¡por ese interactivo camino!, se llega a la leoneseidad -.-].
Aquí sí sabemos cuál es la representación que se adscribe a Zamora. Por eso “hemos señalado que cuando tremolamos la Seña Bermeja ya asumimos, desde `la zamoraneidad que portamos, que: ´” las ocho franjas rojas” significan las victorias de Viriato sobre los cónsules/generales/gobernadores del Imperio Romano” [-.- ¡que eran los invasores! -.-], porque tenemos interiorizado, incluso desde la memoria de la infancia, ese expreso y llamativo slogan de "Terror Romanorum" que, tan explícito y tan visual, situó nuestro paisano, el ciudadano Barrón González (D. [Eduardo) [-.- nacido en Moraleja del Vino -.-], en su famosa estatua, y con ello, aún sin quererlo, y hasta puede que sin darnos cuenta, viajamos procesualmente hacia las señas identitarias de “lo zamorano” y su inserción, natural y social, en la leoneseidad y también, justo es decirlo, a su través en la solidaria españolidad, sin olvido, ¡en ningún momento!, y junto a La Raya, de nuestra fraternal ibericidad. .
En ese viaje al pasado de Zamora, de lo zamorano, que avanzamos junto a Viriato [-.- por medio de la contemplación/vivencia/recuerdo con su estatua -.-], ya sabemos que nos hacemos miembros de una plural comunidad pre-rromana[-.- los lusitanos, vaceos, galaicos, astures, vetones, turdulos,carpetanos,…-.-] y, por la tanto, en hermandad con ellos, y también en equipotencialidad!, participamos de tales raíces originarias, y lo hacemos al mismo tiempo que,¡ hagamos una mirada a nuestro derredor!, asumimos plenamente `la romanización.
Viriato es la raíz lusitana que, en Zamora y desde su tradicional origen en Sayago [-.- al municipio de Torre/Frades -.-], contribuye a nuestra identitaria conformación antropológica [-.- téngase en cuenta que la identidad está reflejada en la Declaración Universal de los Derechos Humanos (de 1948) y en la Constitución Española (de 1978) -.-], y entendemos que es bueno, puede que incluso oportuno, hacer uso de tal ambiente que viene de lejos, que distingue y precisa el oeste peninsular y hace sumada mella diferencial positiva del mismo.
Estábamos en la “identidad compartida” por todos, desde la propia situación que a todos y cada uno, que en nuestro aquí y en nuestro ahora, ¡y con la Constitución Española en la mano!, desde el 29-12-1978 nos alcanza, y que postuladamente, desde nuestra situación, ambiente y sostenido criterio, debe proseguir en aras de la prevalencia de todos los valores y de todos los derechos humanos, ¡por ende constitucionales!, que tanto desde la singularidad individual como desde las consideraciones asociadas grupalmente, en situaciones consolidadas a lo largo del proceso histórico, compartimos convivencialmente desde la constitucional Región Reino Leonés, en la hermandad de toda la Corona Leonesa {Extremadura+Reino Leonés+Galicia+Asturias} en la España Nación.
Con aquello que fue la re-inauguración de la estatua de Viriato, ya hemos indicado que: “Puede que una comida [-.- ¿o fue comilona?,¿o ágape pantagruélico?, ¿ o un banquete de fraternidad?, ¿o una reunión de zamoranos…-.-], como la que efectuaron los que sí quisieron [-.- por sus obvias valías añadidas -.-], amplias solemnidades y magnificencias para la inauguración de la estatua de Viriato en el año 1904, esté en consonancia a lo que debe ser nuestra celebración del “Día de Viriato” los 12-enero de cada año, pero incluso unas nutritivas/apetitosas/picantes sopas de ajo pueden hacer los honores, la cuestión es que, ¡ en este ahora!, en este momento, ¡es "nuestro Viriato"!, porque verdad es que es nuestro y no sólo por la estatua cedida por el Estado, ya que se encuentre arropado, con un ambiente de amplia y general familiaridad, por ese calor social/cultural/identitario de los suyos, que somos, ¡hemos sido siempre!, nosotros”.
Sea participado, para el día 12 de enero, el “Día de Viriato”, y por todos sea: ¡al recuerdo de Viriato y de todas sus gentes!.
VALORIO 11-1-2023
Francisco Iglesias Carreño De Ciudadanos Zamoranos CC.ZZ.





















Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.213