NOTAS DEL PENSAMIENTO...
Corruptos aplaudidos por algunos
José Antonio Ávila López
¿Les suena la frase España y yo somos así? Es del autor teatral y poeta español Eduardo Marquina, pero gran parte de las generaciones posteriores nos hemos grabado en nuestra memoria esta misma frase que pronunció Don Pablo Ramírez Sañudo en la serie “Cuéntame”, hace ya unos cuantos años, interpretado de manera magistral por el talentoso actor Pepe Sancho. Don Pablo era el arquetipo de hombre de negocios de aquel tiempo, veterano de la Guerra Civil, franquista acérrimo hasta que hizo falta, y solía decir «se puede cambiar de chaqueta, pero no de sastre». Don Pablo era mujeriego, tirano, mentiroso..., pero hasta corazón demostró tener en alguna ocasión. Como decía, un personaje imborrable, que sintetizó en aquella frase todo lo que encarnaba, cuando después de haber robado todo lo que pudo, no dudo en mentir a la pobre familia Alcántara haciéndoles ver que se había arruinado y que había recurrido incluso a la venta de las joyas de su difunta madre, para poder librar a Antonio Alcántara de ir a prisión. A renglón seguido se muestra una escena en la que Don Pablo se escapa, creo que a Suiza, en un descapotable con su amante, con 40 millones de pesetas de la época, riéndose y regodeándose de su propia maldad. De aquel tiempo a esta parte, lo que ha cambiado básicamente es que la tarta se empezó a repartir entre más, ya no hacía falta haber sido alférez para poder coger del pastel común. Muchos que se metieron y se han metido en las instituciones o en la política se han corrompido, a todos los niveles y con todos los apellidos políticos posibles. Los cargos a dedo, la posibilidad de un dinero que te resuelve la vida fácilmente y el hecho de no tener que estar sometido a los quehaceres del trabajo real, han sido la vía de escape ideal para muchos. Encima, en el país del «Vivan las cadenas», grito exclamado por el pueblo español cuando Fernando VII restableció el absolutismo en 1823, los corruptos llegan a ser incluso aplaudidos por algunos.
¿Les suena la frase España y yo somos así? Es del autor teatral y poeta español Eduardo Marquina, pero gran parte de las generaciones posteriores nos hemos grabado en nuestra memoria esta misma frase que pronunció Don Pablo Ramírez Sañudo en la serie “Cuéntame”, hace ya unos cuantos años, interpretado de manera magistral por el talentoso actor Pepe Sancho. Don Pablo era el arquetipo de hombre de negocios de aquel tiempo, veterano de la Guerra Civil, franquista acérrimo hasta que hizo falta, y solía decir «se puede cambiar de chaqueta, pero no de sastre». Don Pablo era mujeriego, tirano, mentiroso..., pero hasta corazón demostró tener en alguna ocasión. Como decía, un personaje imborrable, que sintetizó en aquella frase todo lo que encarnaba, cuando después de haber robado todo lo que pudo, no dudo en mentir a la pobre familia Alcántara haciéndoles ver que se había arruinado y que había recurrido incluso a la venta de las joyas de su difunta madre, para poder librar a Antonio Alcántara de ir a prisión. A renglón seguido se muestra una escena en la que Don Pablo se escapa, creo que a Suiza, en un descapotable con su amante, con 40 millones de pesetas de la época, riéndose y regodeándose de su propia maldad. De aquel tiempo a esta parte, lo que ha cambiado básicamente es que la tarta se empezó a repartir entre más, ya no hacía falta haber sido alférez para poder coger del pastel común. Muchos que se metieron y se han metido en las instituciones o en la política se han corrompido, a todos los niveles y con todos los apellidos políticos posibles. Los cargos a dedo, la posibilidad de un dinero que te resuelve la vida fácilmente y el hecho de no tener que estar sometido a los quehaceres del trabajo real, han sido la vía de escape ideal para muchos. Encima, en el país del «Vivan las cadenas», grito exclamado por el pueblo español cuando Fernando VII restableció el absolutismo en 1823, los corruptos llegan a ser incluso aplaudidos por algunos.




















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