DENUNCIAS
La nueva calle del mercadillo, un peligro para los peatones
La falta de aceras obliga a caminar por la calzada
Manuel Herrero Alonso: Texto y fotografías:
Fue un compromiso del alcalde, otro más. Para el 15 de septiembre, se suponía que el camino de las Claras, estaría asfaltado y, por tanto, listo para ubicarse allí el mercadillo. Llegó la fecha anunciada, las obras ni habían comenzado. Paso un tiempo, se hizo realidad. Desde la curva en la calle Antón de Centenera hasta lo ya urbanizado hace años quedo pavimentado. Pero el tiempo sigue pasando y continúa sin reubicarse la venta ambulante en su nuevo emplazamiento, a pesar de que hasta están señalizados lo puestos, con número y todo.
El asfaltado de la calle, como cualquier otra que no lo esté, es de agradecer, muchos ya la usaban para estacionar allí el vehículo a falta de plazas gratuitas. Ahora verán mejorada la comunicación el resto de los días, los que no haya mercadillo entre Las Viñas, Vista Alegre y el barrio de Las Llamas.
El tiempo sigue pasando, la calle pavimentada ahí está ¡Y cómo está! porque el asfalto -en alguna parte ya está suelto- no se hizo bien. Es de esperar que, en breve, su estado empeore. No obstante, los vehículos pasan, se puede. Las personas también, no se puede; el motivo está bien claro, no disponen de aceras en ninguno de los lados. Lo cual se hace especialmente peligroso para los peatones que transiten por la zona. Habría que haber evaluado la posibilidad de aún siendo estrecha, añadir una acera, siempre mejor que exponer a las personas al riesgo de atropello, como ocurre hasta ahora, porque Irremediablemente están obligadas a caminar por la calzada, por donde transitan los vehículos.
Y el tiempo seguirá pasando, |cuanto más van a necesitar!, para que el mercadillo de los martes se traslade a su nueva ubicación. Si falta normativa o papeleo para moverlo a Vista Alegre no tuvieron problema en saltarse toda la legalidad, ahora decididos como están, no deberían existir reparos. Allí los problemas serán otros: de paso, de taponamientos, de aparcamiento de furgonetas, recordemos que ahora algunos vendedores, la estacionan al lado o en la trasera del puesto.
Y el problema principal, el de la limpieza, no queda resuelto sino todo lo contrario. Porque, aunque parece sencillo barrer una calle, no han contado que con el viento algunos papeles plásticos y demás basura acabarán en las inmediaciones, que, por sus características, resulta difícil de retirar, con lo que las laderas de la calle se convertirán, en un basurero. No, no se convertirán, ya lo están fíjense en cómo está la canaleta entre lo asfaltado y la pared del convento.
Manuel Herrero Alonso: Texto y fotografías:
Fue un compromiso del alcalde, otro más. Para el 15 de septiembre, se suponía que el camino de las Claras, estaría asfaltado y, por tanto, listo para ubicarse allí el mercadillo. Llegó la fecha anunciada, las obras ni habían comenzado. Paso un tiempo, se hizo realidad. Desde la curva en la calle Antón de Centenera hasta lo ya urbanizado hace años quedo pavimentado. Pero el tiempo sigue pasando y continúa sin reubicarse la venta ambulante en su nuevo emplazamiento, a pesar de que hasta están señalizados lo puestos, con número y todo.
El asfaltado de la calle, como cualquier otra que no lo esté, es de agradecer, muchos ya la usaban para estacionar allí el vehículo a falta de plazas gratuitas. Ahora verán mejorada la comunicación el resto de los días, los que no haya mercadillo entre Las Viñas, Vista Alegre y el barrio de Las Llamas.
El tiempo sigue pasando, la calle pavimentada ahí está ¡Y cómo está! porque el asfalto -en alguna parte ya está suelto- no se hizo bien. Es de esperar que, en breve, su estado empeore. No obstante, los vehículos pasan, se puede. Las personas también, no se puede; el motivo está bien claro, no disponen de aceras en ninguno de los lados. Lo cual se hace especialmente peligroso para los peatones que transiten por la zona. Habría que haber evaluado la posibilidad de aún siendo estrecha, añadir una acera, siempre mejor que exponer a las personas al riesgo de atropello, como ocurre hasta ahora, porque Irremediablemente están obligadas a caminar por la calzada, por donde transitan los vehículos.
Y el tiempo seguirá pasando, |cuanto más van a necesitar!, para que el mercadillo de los martes se traslade a su nueva ubicación. Si falta normativa o papeleo para moverlo a Vista Alegre no tuvieron problema en saltarse toda la legalidad, ahora decididos como están, no deberían existir reparos. Allí los problemas serán otros: de paso, de taponamientos, de aparcamiento de furgonetas, recordemos que ahora algunos vendedores, la estacionan al lado o en la trasera del puesto.
Y el problema principal, el de la limpieza, no queda resuelto sino todo lo contrario. Porque, aunque parece sencillo barrer una calle, no han contado que con el viento algunos papeles plásticos y demás basura acabarán en las inmediaciones, que, por sus características, resulta difícil de retirar, con lo que las laderas de la calle se convertirán, en un basurero. No, no se convertirán, ya lo están fíjense en cómo está la canaleta entre lo asfaltado y la pared del convento.




















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