Eugenio de Ávila
Viernes, 01 de Marzo de 2019
PERSPECTIVAS

El conflicto entre el equipo de gobierno y FAVEZA

La izquierda, durante la transición potenció el movimiento vecinal para que presionara a los ayuntamientos regidor por partidos conservadores, hoy, 40 años después, nada es igual: en Zamora, FAVEZA, de carácter conservador, se enfrenta a IU

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Profundicemos en la historia de España en los últimos, digamos, 40 años. Vayamos a los ayuntamientos democráticos. El 3 de abril de 1979 se celebran los primeros comicios municipales. Victoria de la UCD, que obtiene casi 30.000 concejales. El PSOE se queda con poco más de 12.000. El PCE, con 3.700. Y, ¡qué curioso! los independientes con 14.000.

La izquierda española reacciona. Todavía quedaban tres años para octubre de 1982, la gran victoria socialista tras desmoronarse la UCD, un invento del sistema para hacer la transición desde el franquismo a la democracia.

Por medio, el golpe de Estado de los generales afines a Juan Carlos I, heredero de Franco, el 23 de febrero de 1981. El monarca, al detener la intentona que, a mi juicio, después de muchas lecturas, preparó  el golpe para sofocarlo y aparecer, de una vez por todas, como rey democrático y desvincularse del franquismo.

 Todo dispuesto, pues,  para que el PSOE, tutelado por la Alemania socialdemócrata y Estados Unidos, gobernase España. El PCE daba miedo al gran capital, más tras la Revolución de los Clavele-, el único partido que hizo oposición al régimen desde dentro, pasaba a ser la opción de los nostálgicos del marxismo. Felipe González, preparado para ejecutar todas las exigencias del gran capital americano y europeo, de las grandes multinacionales. El “Afananza Pandillar”, como bautizó el gran Forges al AP de Fraga, nunca habría podido realizar reconversiones industriales, siderurgia, navales, etc que necesitaba el verdadero poder.

Pero al PSOE le faltaba dominar los ayuntamientos. Entonces, antes de tomar el poder estatal y en autonomías sureñas, se inventó las asociaciones vecinales, órganos de presión sobre los ayuntamientos conservadores. La jugada le salió bien. Aquí, en Zamora, durante muchos años, el PSOE manejó FAVEZA, después, Antonio Vázquez, en sus tres mandatos, las purgó. El movimiento vecinal pasó a ser una correa de transmisión del Ayuntamiento. Una anécdota, me la contó un líder de los vecinos.  Cuando se luchaba por construir el nuevo puente, el de los Poetas, aguas abajo del Duero, opción elegida por la izquierda más beligerante, con recogida de firmas por doquier, FAVEZA estuvo dispuesta para ir a la contra y hacer lo propio en los barrios que dominaba, casi todos los importantes.

Entonces, el regidor del PP mandó parar la revolución vecinal. ¿Por qué? Siempre pensé que Vázquez jugó al ajedrez con la izquierda: le dio a comer una pieza, viaducto entre puentes, elegido por Manterola, el mejor ingeniero de España, para que se construyese esa infraestructura donde él quería realmente. Aún no había llegado la crisis de la construcción.

Recuerdo que, con el puente de los Tres Árboles, se enriquecieron políticos y constructores. Se pensó que sucedería de idéntica forma con ese nuevo viaducto. Habría que conocer qué personas compraron terrenos en esa zona entre San Frontis y la margen derecha. Por supuesto, la labor de Ricardo Ferrero, guía de Vázquez durante los fines de semana por los barrios de la ciudad ayudó muchísimo a la calma vecinal.

Y sin grandes conflictos  con el Ayuntamiento durante la época de Rosa Valdeón, pero sí con una ruptura doméstica importante, pues se van de FAVEZA, para fundar otra Asociación, los barrios tutelados por la izquierda, llegamos al actual mandato, con la coalición IU-PSOE. Y, para empezar, primer enojo de Artemio Pérez y su junta directiva: nombramiento de Christoph Strieder, presidente de la Asociación Vecina, rival de FAVEZA, como concejal de Barrios. Todo un desafío por parte de nuestro regidor. Después de diversas batallas, por cierto, incruentas, el político de Baviera cesó en esa conflictiva Concejalía. Le sustituyó Laura Rivera. Tras un cierto interregno, FAVEZA ya no aguanta que el alcalde no reciba a su junta directiva, hasta el punto de que ayer hubo combate dialéctico al término de la sesión plenaria. El alcalde dejó el Salón de Plenos y se quedó a intentar el diálogo Laura Rivera. ¿Se escucharon o se oyeron? Nunca.

Tengo para mí que el Ayuntamiento, en concreto, Izquierda Unida no ha sabido relacionarse con FAVEZA. El PSOE no participa en esta guerra. Mira la batalla desde una distancia prudencial, allá donde no llegan balas ni misiles, diatribas ni críticas. Tiene a su gente bien colocada en el asociacionismo vecinal. Silencio. Calma.

IU ha creído siempre que a Pérez y sus directivos los maneja el PP. Primer error. Por supuesto, que hay gente afín a los populares  y una mayoría conservadora entre los presidentes. Pero tampoco son reaccionarios, ultramontanos, montaraces. Incluso sé de alguno que votará a Guarido, esté aquí o allá, si se presenta. Por lo tanto, qué trabajo cuesta recibir a Artemio Pérez y a una representación de FAVEZA. Se les escucha y se les atiende y todos satisfechos. Y se acaban los números públicos en la casa del pueblo, que solo sirven para que el verdadero enemigo los destaque en su hoja parroquial.

Cierto que el PP haya aprovechado estas hostilidades para fustigar al alcalde. Lógica política. También es verdad que pocos dirigentes de FAVEZA votarán a Izquierda Unida, pero no mentiría si dijese que tampoco elegirán la opción del PP, menos aún con Mayte Martín Pozo como lideresa, que, por otra parte, ya está fijando reuniones con presidentes de FAVEZA, de cara a las municipales.

Voy a ser más claro todavía para concluir este escrito: Izquierda Unida podría haber aprovechado a las asociaciones de vecinos para conocer la realidad de los barrios y obrar en consecuencia. Porque, además, y eso es el gran hándicap de FAVEZA, la afiliación de vecinos a las asociaciones resulta precaria. No llegará ni a un diez por ciento los vecinos que pagan la cuota, que es mínima, a la A.VV. del barrio, que dependen del presupuesto municipal para subsistir.

Y digo más, un equipo de gobierno que se considere debería potenciar el asociacionismo vecinal, porque así se profundizaría en democracia, se escucharía al pueblo de manera cotidiana, se serviría los intereses de la gran mayoría. Las urnas se colocan unas horas, del alba a la postura del sol, de ocho de la mañana a las 20.00 horas. Pero las urnas vecinales deberían estar abiertas todos los días del año.

Desde aquel 3 de abril de 1979, las asociaciones de vecinos izquierdistas, creadas para presionar a los ayuntamientos conservadores, ya no son lo que eran. Ahora, paradojas de la política, aquí, en Zamora, FAVEZA,  el movimiento vecinal mayoritario lo coordina gente menos dogmática, sin ideología. Tampoco la izquierda necesitaba, o eso pensaba, a las asociaciones vecinales. Pero no cree el lector que la Asamblea Vecinal de Zamora, la que se consideró siempre de la izquierda, comulga con Izquierda Unida. ¿Qué está pasando en nuestra ciudad entre los dirigentes vecinales y el Ayuntamiento? Hay elecciones en menos de tres meses. 

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