PERSPECTIVAS
Por Zamora, un partido libre de obediencias a Pucela
El votante secular, clásico, aburrido del PP ya tiene otra opción zamorana, sin ataduras a los criterios de los gerifaltes vallisoletanos, para votar en los comicios municipales del 26 de mayo
Eugenio-Jesús de Ávila
Un marxista –leninista, un nostálgico del paraíso soviético, un admirador del chavismo nunca votará a Por Zamora, la formación política que lidera Ángel Macías. ¡Faltaría más! Pero un votante, secular del Partido Popular, tiene ya la opción de cambiar de voto el 26 de mayo. Hasta las últimas elecciones municipales, en la primavera de 2015, los zamoranos conservadores votaban al PP por inercia, porque tocaba, porque era lo de toda la vida, porque hay gente que ama a sus verdugos, porque era como la cómoda de la abuela, que siempre estaba allí. La Boétie, íntimo amigo de Montaigne - no es un jugador francés del Real Madrid- escribió un célebre opúsculo sobre la servidumbre voluntaria. He aquí una muestra: “Es propio de la opinión del pueblo, cuyo mayor número se encuentra siempre en las ciudades, mostrarse suspicaz con quien lo ama y confiado hacia quien lo engaña”.
Y así ha venido siendo en esta ciudad enferma, social y económicamente, desde hace décadas. Altos cargos del Partido Popular, como fue quizá su político más honrado, J.Antolín Martín, denunciaron corrupción en el seno de su partido, trasiego de maletines. Pero no sucedió nada. Los zamoranos de derechas siguieron en su elección de la servidumbre, porque, argumentaban, no iban a votar a las izquierdas, al PSOE, en concreto, que antaño no daba tanto miedo. Y los dirigentes del PP se aprovecharon de esta cobardía global, de esa apatía antropológica de la gente de esta tierra y también, ¡por qué no escribirlo! de la falta de opciones en la diestra.
Pero las cosas están cambiado, tarde, cierto, pero ahora ya no es un chollo ser del PP. Lo fue durante toda la democracia aquí, en esta ciudad y provincia. Mucha gente, sin futuro, se afilió a la busca del tiempo perdido, pero sin haber leído a Proust, para obtener un trabajo. El nepotismo no deja de ser otra forma de corrupción, admitida, triste verdad, por derechas e izquierdas. El que esté limpio de culpa que guarde el nombre de su enchufado.
Ahora hay más opciones en el centro y la derecha que las del PP, partidos y formaciones nuevas, que nunca han manejado, ni mamado de la ubre del poder: Vox, del que no sabemos nada de candidatos a las legislativas ni al Ayuntamiento de la capital; Ciudadanos, que vive momentos complicados, pero que tampoco es una opción de carácter conservador, muy dependientes, como se ha demostrado, de las directrices que se impongan desde Pucela y Madrid, y la gran novedad política de estos comicios: Por Zamora, candidatura que lidera Ángel Macías, al que los populares de ahora intentan vilipendiar al calificar su “rentrée” en política como una venganza contra el PP. ¿Será la de don Mendo?
Ese calificativo contra Macías, el verbo más fluido del arco político conservador y liberal de Zamora, muestra el nerviosismo de Martín Pozo y sus consejeros áulicos. Cuando el líder de Por Zamora era la figura más importante entre los populares de Zamora, defenestrado por la envidia de gente como García Carnero, principal protagonista de la caída también de J.Antolín Martín, una buena persona, cándido, por creer en ese personaje, y la clase dirigente de Víctor Gallego, Mayte Martín Pozo no debía de ser ni funcionaria municipal, ni militante del PP, ni nada. Pero saben los populares de ahora que Por Zamora, por zAMORa, va a causarles un daño inmenso en las urnas, al que se añadirá la otra opción más a la derecha Vox, y también, para el votante más centrista, Ciudadanos.
Por Zamora, cuenta, además, con una personalidad extraordinaria, un talento estético portentoso, que da a luz ideas interesantísimas para transformar nuestra ciudad, para efectuar un tratamiento de belleza a esta venerable ancianita que es Zamora. Escribo, por supuesto, de Luis Felipe Delgado de Castro, al que el PP trató muy mal, ninguneó, apartó. Una vez más obró la envidia en la mente de los mediocres. Luis Felipe es mucho más que la voz y la lírica de la Semana Santa, un prosista lírico profundo y sensible, porque ha conocido, merced a sus numerosos empleos, cómo funcionan las administraciones locales. Su experiencia servirá también para eliminar trabas burocráticas en el Ayuntamiento de la capital.
Y, junto a ellos, también aparece una mujer como Nuria Cornejo, una de las lideresas de Viriatos, un movimiento social, crítico, progresista, que nació para protestar y exigir, para proponer ideas y criticar a los que tanto daño han causado a nuestra tierra. Y, por supuesto, hay personalidades a las que apenas conozco, salvo a Berna Miguel, a la que admiro porque siempre estuvo en primera fila con partidos políticos zamoranos, y Ángel Luis Crespo, una buena persona, fiel compañero de Macías.
A Por Zamora solo le falta lo mejor de Ciudadanos para aparecer como la opción más potable del centro zamorana. Una fusión con la crema de la formación naranja de Zamora podría ser la candidatura más valorada, más demandada, más querida, para esa parte de la sociedad zamorana que no es de izquierdas. De hecho, Macías y Crespo estuvieron muy cerca, no sé si llegaron incluso a ser militantes, de Ciudadanos Zamora, partido ninguneado por la jerarquía regional, hasta el punto de que Jose Antonio Requejo y la ejecutiva provincial cesasen la semana pasada.
Respecto a la oferta de Por Zamora, digo que, a priori, lo toca todo: lo estético, tan necesario para atraer un turismo de calidad, no de bocadillo y bota de vino; y lo ético. Y, por supuesto, entra a saco con la burocracia municipal, con el castigo que supone para el emprendedor, local y foráneo, encontrarse con un Servicio de Urbanismo, al que todos denuncian, porque pone toda serie de trabas al progreso de la ciudad. No obstante, no ha habido equipo de gobierno, ni los del PP, tres mandatos de Vázquez, con presencia, por cierto, de Macías, y dos de Rosa Valdeón, y el actual de Izquierda Unida-PSOE, que haya acabado con ese laberinto en el que los empresarios no encuentran la salida, atrapados en una burocracia que se diría estalinista. Espero que el líder de Por Zamora, que conoce el asunto, actúe de Teseo político.
Y también se tocó, aunque ese asunto se tratará en próximas ruedas de prensa, la política fiscal del Ayuntamiento. “Zamora tiene que ser competitiva fiscalmente, porque así decanta ciertas inversiones y apuestas”.
Sin duda, Por Zamora arrastrará a numerosos votantes de la derecha a este proyecto que, además –lo juzgo como esencial- no obedecerá órdenes de Valladolid, si mandan el PP o PSOE en la Junta de Castilla y León, o Madrid. Es, por tanto, un partido zamorano, liberal o conservador, que solo depende de nosotros, que solo se preocupa de la gente de aquí, la que padece, la que sufre, la que llora por tantas derrotas recibidas sin tan si quiera haber luchado. De lo que se trata ahora es de ser más zamorano que socialista, más zamorano que del PP, Vox, Ciudadanos.
Por otra parte, Macías anunció ayer que se sentará con el resto de fuerzas, dependientes de otros gobiernos, de otras jerarquías, para alcanzar pactos por Zamora. De acuerdo. Que otros rompan el consenso merced a las ideologías, que otros se carguen el futuro porque se consideran con mayor altura moral por su filosofía política. Vale. Si así sucede, a ellos se deberá la muerte de Zamora como ciudad y provincia. Entonces esta geografía se convertirá en un desierto demográfico, en un gigantesco cementerio. Entonces, ya podrán enterrarse en Sayago los residuos radiactivos de toda Europa.
No siento que Mayte Martín Pozo y el PP muerdan el polvo, conozcan la derrota política más severa en unos comicios municipales este 26 de mayo, porque gozaron de todo el poder para cambiar nuestra tierra y les importó un comino, por no mostrarme a estas horas prosaico. Se perdieron tres décadas, como poco, para evitar la decadencia económica y esa sangría demográfica de esta ciudad y su provincia. Y no olvidemos que Zamora es una urbe rural, una ciudad hecha para atender a su agro. Zamora no sería nada sin su provincia. ¿O ambas renacen juntas o las dos morirán de pena, inanición y cobardía?
Y finalizo con otro aserto de La Boétie: “La primera causa de la servidumbre voluntaria es la costumbre”. Reflexione el lector. Por Zamora nace libre. No creo que les guste servir a Valladolid o Madrid. Solo, creo, a los intereses de la mayoría de los zamoranos.
Fotografía: Enrique Onís
Eugenio-Jesús de Ávila
Un marxista –leninista, un nostálgico del paraíso soviético, un admirador del chavismo nunca votará a Por Zamora, la formación política que lidera Ángel Macías. ¡Faltaría más! Pero un votante, secular del Partido Popular, tiene ya la opción de cambiar de voto el 26 de mayo. Hasta las últimas elecciones municipales, en la primavera de 2015, los zamoranos conservadores votaban al PP por inercia, porque tocaba, porque era lo de toda la vida, porque hay gente que ama a sus verdugos, porque era como la cómoda de la abuela, que siempre estaba allí. La Boétie, íntimo amigo de Montaigne - no es un jugador francés del Real Madrid- escribió un célebre opúsculo sobre la servidumbre voluntaria. He aquí una muestra: “Es propio de la opinión del pueblo, cuyo mayor número se encuentra siempre en las ciudades, mostrarse suspicaz con quien lo ama y confiado hacia quien lo engaña”.
Y así ha venido siendo en esta ciudad enferma, social y económicamente, desde hace décadas. Altos cargos del Partido Popular, como fue quizá su político más honrado, J.Antolín Martín, denunciaron corrupción en el seno de su partido, trasiego de maletines. Pero no sucedió nada. Los zamoranos de derechas siguieron en su elección de la servidumbre, porque, argumentaban, no iban a votar a las izquierdas, al PSOE, en concreto, que antaño no daba tanto miedo. Y los dirigentes del PP se aprovecharon de esta cobardía global, de esa apatía antropológica de la gente de esta tierra y también, ¡por qué no escribirlo! de la falta de opciones en la diestra.
Pero las cosas están cambiado, tarde, cierto, pero ahora ya no es un chollo ser del PP. Lo fue durante toda la democracia aquí, en esta ciudad y provincia. Mucha gente, sin futuro, se afilió a la busca del tiempo perdido, pero sin haber leído a Proust, para obtener un trabajo. El nepotismo no deja de ser otra forma de corrupción, admitida, triste verdad, por derechas e izquierdas. El que esté limpio de culpa que guarde el nombre de su enchufado.
Ahora hay más opciones en el centro y la derecha que las del PP, partidos y formaciones nuevas, que nunca han manejado, ni mamado de la ubre del poder: Vox, del que no sabemos nada de candidatos a las legislativas ni al Ayuntamiento de la capital; Ciudadanos, que vive momentos complicados, pero que tampoco es una opción de carácter conservador, muy dependientes, como se ha demostrado, de las directrices que se impongan desde Pucela y Madrid, y la gran novedad política de estos comicios: Por Zamora, candidatura que lidera Ángel Macías, al que los populares de ahora intentan vilipendiar al calificar su “rentrée” en política como una venganza contra el PP. ¿Será la de don Mendo?
Ese calificativo contra Macías, el verbo más fluido del arco político conservador y liberal de Zamora, muestra el nerviosismo de Martín Pozo y sus consejeros áulicos. Cuando el líder de Por Zamora era la figura más importante entre los populares de Zamora, defenestrado por la envidia de gente como García Carnero, principal protagonista de la caída también de J.Antolín Martín, una buena persona, cándido, por creer en ese personaje, y la clase dirigente de Víctor Gallego, Mayte Martín Pozo no debía de ser ni funcionaria municipal, ni militante del PP, ni nada. Pero saben los populares de ahora que Por Zamora, por zAMORa, va a causarles un daño inmenso en las urnas, al que se añadirá la otra opción más a la derecha Vox, y también, para el votante más centrista, Ciudadanos.
Por Zamora, cuenta, además, con una personalidad extraordinaria, un talento estético portentoso, que da a luz ideas interesantísimas para transformar nuestra ciudad, para efectuar un tratamiento de belleza a esta venerable ancianita que es Zamora. Escribo, por supuesto, de Luis Felipe Delgado de Castro, al que el PP trató muy mal, ninguneó, apartó. Una vez más obró la envidia en la mente de los mediocres. Luis Felipe es mucho más que la voz y la lírica de la Semana Santa, un prosista lírico profundo y sensible, porque ha conocido, merced a sus numerosos empleos, cómo funcionan las administraciones locales. Su experiencia servirá también para eliminar trabas burocráticas en el Ayuntamiento de la capital.
Y, junto a ellos, también aparece una mujer como Nuria Cornejo, una de las lideresas de Viriatos, un movimiento social, crítico, progresista, que nació para protestar y exigir, para proponer ideas y criticar a los que tanto daño han causado a nuestra tierra. Y, por supuesto, hay personalidades a las que apenas conozco, salvo a Berna Miguel, a la que admiro porque siempre estuvo en primera fila con partidos políticos zamoranos, y Ángel Luis Crespo, una buena persona, fiel compañero de Macías.
A Por Zamora solo le falta lo mejor de Ciudadanos para aparecer como la opción más potable del centro zamorana. Una fusión con la crema de la formación naranja de Zamora podría ser la candidatura más valorada, más demandada, más querida, para esa parte de la sociedad zamorana que no es de izquierdas. De hecho, Macías y Crespo estuvieron muy cerca, no sé si llegaron incluso a ser militantes, de Ciudadanos Zamora, partido ninguneado por la jerarquía regional, hasta el punto de que Jose Antonio Requejo y la ejecutiva provincial cesasen la semana pasada.
Respecto a la oferta de Por Zamora, digo que, a priori, lo toca todo: lo estético, tan necesario para atraer un turismo de calidad, no de bocadillo y bota de vino; y lo ético. Y, por supuesto, entra a saco con la burocracia municipal, con el castigo que supone para el emprendedor, local y foráneo, encontrarse con un Servicio de Urbanismo, al que todos denuncian, porque pone toda serie de trabas al progreso de la ciudad. No obstante, no ha habido equipo de gobierno, ni los del PP, tres mandatos de Vázquez, con presencia, por cierto, de Macías, y dos de Rosa Valdeón, y el actual de Izquierda Unida-PSOE, que haya acabado con ese laberinto en el que los empresarios no encuentran la salida, atrapados en una burocracia que se diría estalinista. Espero que el líder de Por Zamora, que conoce el asunto, actúe de Teseo político.
Y también se tocó, aunque ese asunto se tratará en próximas ruedas de prensa, la política fiscal del Ayuntamiento. “Zamora tiene que ser competitiva fiscalmente, porque así decanta ciertas inversiones y apuestas”.
Sin duda, Por Zamora arrastrará a numerosos votantes de la derecha a este proyecto que, además –lo juzgo como esencial- no obedecerá órdenes de Valladolid, si mandan el PP o PSOE en la Junta de Castilla y León, o Madrid. Es, por tanto, un partido zamorano, liberal o conservador, que solo depende de nosotros, que solo se preocupa de la gente de aquí, la que padece, la que sufre, la que llora por tantas derrotas recibidas sin tan si quiera haber luchado. De lo que se trata ahora es de ser más zamorano que socialista, más zamorano que del PP, Vox, Ciudadanos.
Por otra parte, Macías anunció ayer que se sentará con el resto de fuerzas, dependientes de otros gobiernos, de otras jerarquías, para alcanzar pactos por Zamora. De acuerdo. Que otros rompan el consenso merced a las ideologías, que otros se carguen el futuro porque se consideran con mayor altura moral por su filosofía política. Vale. Si así sucede, a ellos se deberá la muerte de Zamora como ciudad y provincia. Entonces esta geografía se convertirá en un desierto demográfico, en un gigantesco cementerio. Entonces, ya podrán enterrarse en Sayago los residuos radiactivos de toda Europa.
No siento que Mayte Martín Pozo y el PP muerdan el polvo, conozcan la derrota política más severa en unos comicios municipales este 26 de mayo, porque gozaron de todo el poder para cambiar nuestra tierra y les importó un comino, por no mostrarme a estas horas prosaico. Se perdieron tres décadas, como poco, para evitar la decadencia económica y esa sangría demográfica de esta ciudad y su provincia. Y no olvidemos que Zamora es una urbe rural, una ciudad hecha para atender a su agro. Zamora no sería nada sin su provincia. ¿O ambas renacen juntas o las dos morirán de pena, inanición y cobardía?
Y finalizo con otro aserto de La Boétie: “La primera causa de la servidumbre voluntaria es la costumbre”. Reflexione el lector. Por Zamora nace libre. No creo que les guste servir a Valladolid o Madrid. Solo, creo, a los intereses de la mayoría de los zamoranos.
Fotografía: Enrique Onís


















Casado Miguel | Sábado, 20 de Abril de 2019 a las 01:39:30 horas
Estoy de acuerdo, lo que tendreiis que hacer es recatara los destacados del pp que quedan fuera de Zamora y Bavente , haceros con ellos pronto y podeis desmarcar a más que. Zamora.
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